Menú
Pablo Molina

Los chavistas nos quieren expropiar

Los voceros más lerdos del sanchismo ya han empezado a explicar las bondades de la expropiación de casas vacías para bajar los precios del alquiler.

Los voceros más lerdos del sanchismo ya han empezado a explicar las bondades de la expropiación de casas vacías para bajar los precios del alquiler.
Protesta contra los edificios ocupados ‘El Kubo’ y ‘La Ruïna’ en la plaza de Bonanova de Barcelona | Europa Press

España tiene una legislación que protege al inquilino que no cumple con los términos de su contrato y deja indefenso al propietario del inmueble; que transige con el okupa que violenta una propiedad y somete a un calvario judicial al propietario; unas leyes que, en fin, convierten al propietario de bienes inmuebles en un personaje sospechoso al que conviene expropiar sus viviendas para darles un fin social. Pues bien, en este contexto marxistizado del mercado inmobiliario, la izquierda se sorprende de que los que tienen una vivienda vacía no la pongan de inmediato en el mercado de alquiler a un precio irrisorio. Nada, que no les entra en sus cerebelos que la gente prefiera perder esa renta mensual a arriesgarse a que sus inquilinos decidan explorar el derecho a una vivienda gratuita (y "digna", por favor) y no haya modo de echarlos ni a manguerazos de champú.

La izquierducha española, la más zarrapastrosa de Occidente con toda probabilidad, cree que los poderes públicos pueden actuar contra los ciudadanos de modo irrestricto. Zapatero impuso este estado mental y Sánchez lo ha llevado al extremo, de tal manera que una manga de ministros y políticos profundamente incompetentes se creen no ya con derecho, sino en la obligación de poner patas arriba las normas y los usos pacíficos de la propiedad privada por la vía de los hechos, como si la sociedad fuera una hoja en blanco deseosa de dar cabida a todas sus chafarrinadas.

Con la izquierda en el poder, lo lógico es que el mercado de alquiler de vivienda se reduzca y los precios aumenten, que es exactamente lo que está pasando en la mayoría de ciudades y pueblos de España. Si el sanchismo y sus asociados podemitas quisieran mejorar la situación de ese importante sector bastaría con que reformaran la legislación actual para dar mayor seguridad jurídica a los propietarios. Pero es justo lo que no quieren los izquierdistas, que prefieren manejar con puño de hierro estos asuntos y obligar a los ciudadanos a seguir sus dictados con la fuerza de la coacción estatal.

Últimamente amenazan con expropiar a todos los que no pongan sus viviendas vacías en alquiler siguiendo el ejemplo del gorila bolivariano, su única fuente de inspiración, cuando deambulaba por las calles de Caracas señalando edificios para ser expoliados. De esta forma, la vivienda, el destino de inversión tradicional de las familias españolas tras una vida de esfuerzos y ahorro, acabará convertida en un activo a disposición del Gobierno para hacer política.

Los voceros más lerdos del sanchismo ya han empezado a explicar en las tertulias las bondades de la expropiación de casas vacías para bajar los precios del alquiler y que la gente vaya interiorizando que es algo muy necesario para nuestro bien. Lo que viene a continuación es el anuncio de una profunda reforma legal para regular el derecho de propiedad de bienes raíces en virtud de su fin social(ista).

España, paraíso del okupa. Como Barcelona, pero a lo bestia. O los desokupamos pronto del Gobierno o no van a dejar nada que preservar.

Temas

En España

    0
    comentarios