Menú
EDITORIAL

El Gobierno oculta el número y el sexo de las personas que secuestran a sus hijos

Este gobierno no soporta la realidad que viene a refutar sus prejuicios ideológicos respecto a la violencia en el ámbito familiar.

Es público y notorio que el gobierno de Sánchez no publicita la cantidad de hombres que han sufrido violencia por parte de sus parejas femeninas con la burda excusa de que es un número de casos mucho menor, ciertamente, que el número de mujeres que sufren violencia por parte de sus parejas o exparejas masculinas. No obstante, el gobierno de Sánchez también ha venido ocultando sistemáticamente el número de menores que han sido asesinados por sus madres a pesar de que los últimos datos que, a requerimiento de la oposición, tuvo que ofrecer el Ministerio de Justicia sobre este asunto —los de 19 de mayo de 2022— señalaban que el número de filicidios perpetrados por mujeres desde el año 2007 hasta esa fecha eran no solo iguales sino incluso superiores a los perpetrados por varones, concretamente 26 cometidos por mujeres frente a 24 perpetrados por varones.

Ahora el Gobierno nos ha dado una nueva y no menos persistente muestra de ocultación estadística, esta vez relativa al número de secuestros o sustracciones de menores por parte de sus progenitores. Y es que el informe anual del Centro Nacional de Desaparecidos —organismo dependiente del Ministerio del Interior— no sólo no indica el sexo de los progenitores que perpetraron este tipo de delito en España el año pasado, sino que ni siquiera informa con exactitud del número de niños que fueron secuestrados por uno de sus progenitores en 2023. Sólo por un impreciso gráfico estadístico sabemos que la cifra de sustracciones de menores supera con creces los 450 casos, récord desde que se empezaron a elaborar en 2010 este tipo de estadísticas.

Ya sea para sustentar ese bulo de que la violencia en el ámbito familiar sólo es cosa que sufren las mujeres o los menores a manos de sus parejas o progenitores masculinos —falacia en la que se basa la antijurídica, discriminatoria y, para colmo, fracasada Ley contra la Violencia de Género que sólo se aplica a los varones y únicamente cuando sus víctimas son mujeres—; ya sea para no crear "alarma" —tal y como denuncian asociaciones como NISDE (Asociación de Niños sin Derechos)—, el caso es que el Gobierno, en general, y este informe en particular pasa de puntillas en este gravísimo asunto, a pesar de que España se haya convertido en el "líder europeo" en secuestros parentales.

A este respecto, conviene recordar que el Gobierno de Sánchez ya fue reprendido hace seis años por parte del Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (ICMEC, según sus siglas en inglés) precisamente por negarse a facilitar el sexo de las personas que perpetraban la sustracción de sus propios hijos. Aun así, según señalaba este organismo ubicado en la Haya, 7 de cada 10 secuestros parentales, como media internacional, son perpetrados por mujeres.

Finalmente, y de cara a entender esta dolosa ocultación de información por parte del gobierno social/comunista, cabe recordar la nada disimulada complicidad —por no hablar de los indultos— que este Ejecutivo ha destinado a las madres que han secuestrado a sus propios hijos y que han llegado a ser maquilladas como "madres protectoras", tal y como ha sucedido en muchos más casos que el de Juana Rivas.

Y es que este gobierno no soporta la realidad que viene a refutar sus prejuicios ideológicos y su explotación partidista y sexista de la violencia en el ámbito familiar o conyugal.

Temas

En España

    0
    comentarios