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Agapito Maestre

Diario de la pandemia. Bares, desobediencia y justicia

Nada nuevo bajo el sol español. Miseria moral sobre miseria moral. Y, además, todo es feo.

Agapito Maestre
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Nada nuevo bajo el sol español. Miseria moral sobre miseria moral. Y, además, todo es feo.
El presidente Pedro Sánchez seguido de la vicepresidenta Carmen Calvo | EFE

Miércoles, 10 de junio.

¿Para qué el Parlamento?

Una señora del Gobierno le propuso a otra de la Oposición, en la sesión del Parlamento español, ir a tomar juntas un café para charlar y resolver los problemillas que allí se debatían. Mientras se dirigía al resto de la cámara, sugirió a su oponente que en la charla de café pronto se harían amigas y pelillos a la mar. Estoy convencido de que la invitación era sincera. Yo no la cuestionaría por deshonesta e indecente, entre otros motivos, porque sospecho que la señora del Gobierno desconoce todo lo que llevan adentro las palabras honestidad y decencia. La invitación era, sencillamente, criminal. Crimen, naturalmente, de guante blanco contiene esa invitación, pero, al fin y al cabo, crimen, porque criminal es intentar sustituir la política, la resolución de problemas por vía pública, es decir, a través de la discusión de argumentos en público, por un cambalache en privado.

Contestó la señora de la Oposición, pasado un día de la criminal propuesta, que aceptaba la invitación, pero con la condición de que el acontecimiento fuera radiado y televisado para quien deseará verlo. Terrible. Sí, reconozco que me dejó consternado la respuesta de la señora de la Oposición. Estaba dispuesta a cambiar un bar por el Parlamento español. Lo decisivo era la sustitución de una institución por un espectáculo abierto y público. Terrible. Mala era la invitación de la señora del Gobierno, aunque al menos supimos abierta y públicamente que ella prefiere hablar antes en un bar cualquiera que en el Parlamento español, pero peor, mucho peor, es la actitud de quien al aceptar la invitación vuelve a negar el Parlamento. Terrible, en fin, es la verdad kantiana: "No discutas con un imbécil porque pueden confundirte con él".

Madrid, jueves, 11 de junio.

Las terrazas de los bares.

Enfado, indignación y desobediencia son tres palabras que el "pueblo" español utiliza en las terrazas de los bares, mientras se pone morado de bebida y comida. Y un "chupito" más para rebajar la tensión. No crean que en el resto de Europa nuestros congéneres se comportan de otro modo. El gentío es similar en todas partes. Quizá aquí se vocea un poco más alto, pero los ruidos son comunes para ocultar la cobardía. Estamos doblemente asustados, porque el bicho chino es duro, pero la incompetencia gubernamental para detenerlo es aún peor. Por eso, seguramente, simulamos enfado, indignación y desobediencia. Solo es una manera de pasar el tiempo, o mejor dicho, de tapar nuestras vergüenzas. No queremos reconocer públicamente que hay dos domadores del circo que están triunfando. Sánchez-Iglesias nos han encerrado con gran éxito en los corrales sin que nadie de la Oposición nos explicará por qué… Y ahora, al final del Estado de Alarma, nos han abierto los chiqueros de los corrales y el gentío sale de estampida como los toros en los encierros de cualquier pueblo de España.

El grado de violencia de estos domadores no tiene límite. ¿Oposición? Se ejerce mal y a destiempo, y casi siempre acepta con torpeza las reglas de los domadores. Los ciudadanos empiezan ya a vislumbrar que la Oposición está fracasando. O sea, su futuro es tan oscuro que ha comenzado a entregarse a lo de siempre… Reclusión en lo privado y nihilismo político. Cualquier cosa vale antes que reconocer lo evidente, sí, el cinismo es la vía de España. Todo es bueno si oculta la verdad que recogió Montaigne de su amigo Étienne de la Boétie: "Tantos hombres, tantas aldeas, tantas ciudades, tantas naciones soportan a veces a un tirano cuyo poder no es más que el que le dan, que solo les puede perjudicar en tanto tengan el deseo de padecerlo, que no sabría hacerles mal alguno excepto cuando prefieren soportarlo por no contradecirle". Los domadores de este circo saben bien que su fuerza procede de la cobardía de la "prudencia". Es una manera de expresar la idea de servidumbre voluntaria, que el gran pensamiento político español del Renacimiento combatió con lucidez clásica.

Madrid, viernes 12 de junio.

¡Justicia!

La Oposición espera que el Gobierno se rompa por la crisis sanitaria de la Covid-19, por la terrible situación económica que ya sufrimos y, naturalmente, como en los mejores tiempos de Felipe González, cree que los tribunales de Justicia podrían poner en la calle a Sánchez-Iglesias. Pobre gente. La estulticia de la Oposición oculta lo evidente: el Estado, los aparatos del Estado, está en manos de Sánchez-Iglesias, incluido naturalmente el llamado "poder" judicial. ¿Cómo una juez de instrucción va a poner de rodillas el gobierno más autoritario que nos ha tocado vivir desde la muerte de Franco? Imposible. La señora Rodríguez-Medel aguantó erguida un rato. Algo es algo.

Sí, yo se lo agradecí aquí el miércoles pasado. Pero hacerle declarar al imputado, por muy benévolos que seamos, era solo una victoria de cara al público, aunque puso en ridículo la prepotencia y chulería de los abogados la Abogacía del Estado y despreció a la despreciable Fiscalía del Estado. Sin duda alguna, todos esos son gestos importantes, pero solo gestos para la galería de la "clase" judicial. Como gesto es declarar provisionalmente el sobreseimiento de la causa conocida por el 8-M contra el delegado del Gobierno de Madrid, figura menor del poderoso Gobierno de Sánchez-Iglesias. Provisional gesto.

¿Cuándo la justicia española se ha implicado en la defensa de la democracia española y la libertad de los ciudadanos? Si la pregunta provoca un cierto rubor, entonces no les digo cuánta angustia y asco acumularía una respuesta sensata. Echenle, pues, un poco de inteligencia y otro tanto de humor para responderla, pero no se asusten si hallan que ladrones, criminales y gentes de mal vivir fueron protegidos por el aparato judicial, sencillamente, porque era el principal mecanismo que tenía la "clase" judicial para ascender en el escalafón. Ejemplos de lo que digo hallarán por todas partes… Por cierto, a propósito de tipos que hicieron de la extorsión a España, a la democracia española, la fuerza directriz de su vida, por ejemplo, Jordi Pujol, ¿fue alguna vez condenado por un tribunal de justicia? Espero que mi pregunta, querido lector, le haga sonreír tanto como a mí su respuesta.

Madrid, sábado 13 de junio.

Héroes anónimos.

Repaso con detenimiento los comentarios sobre la gestión de la crisis sanitarias que, durante el mes de abril, me mandaron algunos amigos. Sintetizan en sencillos decálogos las barbaridades del Gobierno. Otras veces, se extienden en consideraciones estadísticas de gran calado que, al final, terminan apelando al poder de la educación y la cultura para combatir el virus. He aquí un ejemplo de un matemático, catedrático en la Universidad Rey Juan Carlos, que critica la labor del gobierno con exactitud. Me refiero a mi amigo Javier Martínez Moguerza, quien siempre tuvo claro que, entre los principales errores del Gobierno, se cuenta estos seis, aunque él los extendería a cincuenta:

1.- No organizar un contingente (de personas) para recoger datos de manera precisa.

Se debía haber organizado, por ejemplo, al INE para que su personal especializado hubiera asistido a los hospitales, residencias, etc en esta labor.

2.- Los datos que proporcionan son cada vez menos trazables. Ejemplo actual: dan los datos de nuevos diagnosticados solamente para test PCR, pero dan datos de recuperados para enfermos diagnosticados con otro tipo de test. Eso lleva a situaciones paradójicas en su informe como la de Ceuta donde: Confirmados totales por test PCR: 101.Fallecidos: 4. Recuperados: 114. Es decir, salen más recuperados que diagnosticados y con la información que dan es imposible trazar los diagnosticados que faltan

3.- La Comunidad de Madrid, desde el 22 de abril publica su propio informe, que contiene información más completa que el del Gobierno. Las comunidades son las que verdaderamente conocen las peculiaridades de sus sistemas sanitarios y, para una vez que se puede aprovechar esa peculiaridad, lo que hace el Gobierno es centralizar

4.- La educación de la ciudadanía es ahora el arma más poderosa contra el contagio, pero jamás se ha recurrido a ella. En el plan hecho público ayer (comienzos de abril), no me ha parecido ver nada, pero nada, sobre formar a la población en técnicas de distancia social o uso de mascarillas Y guantes correctamente. Por ejemplo, a los niños que vayan a colegios. Y nada, pero nada, sobre campañas de concienciación tipo las de tráfico, con cosas como, "si eres irresponsable, puedes contagiar y matar a seres queridos". Esta última es clave. La educación y la cultura son la clave del progreso de las civilizaciones y de la sociedad del bienestar.

5. El informe del Gobierno es muy malo comparado con el diario de la Comunidad de Madrid. El de Madrid da todos los datos, hasta los fallecimientos reportados por las funerarias. (Recuerda, los datos salvan vidas).

6. Como Gobierno, deberían explicar a partir de que momento la reactivación de la Economía salva más vidas que las medidas draconianas de contención del virus. Con la educación, y concienciación de la población, como herramientas vertebradoras de la transición, se iría sin duda alguna hacia la reactivación de la Economía.

Tampoco puedo dejar de mencionar el esfuerzo que hizo Luis Alfonso Ruíz, un profesional muy cualificado de la Educación, responsable de la dirección académica de más de quince colegios, quien se arremangó un día ante el ordenador y me escribió lo siguiente contra la ineptitud del Gobierno de Sánchez para gestionar la crisis de la Covid-19:

1-Haber desoído el criterio de la OMS y no haber puesto las medidas necesarias con antelación por motivos ideológicos, en relación al aquelarre del 8M

2-Haber decretado un estado de alarma aplicando las medidas propias de un estado de excepción.

3-El equipo de gobierno que asume el mando único es una incompetencia sin igual en todo lo que van gestionando. Hablan de la consulta a los expertos, pero nunca se sabe quienes son estos expertos.

4-La gestión del ministro de sanidad es oscura e ineficaz. Se ocultan datos y no hay ninguna transparencia respecto a las compras de material sanitario, que benefician a amiguetes.

5-Las empresas con las que negocian no reúnen los requisitos de legalidad y calidad exigibles.

6-Se promociona lo público como un mantra, pero se olvida que lo público se mantiene de lo privado. La gestión de la sanidad pública está siendo un desastre, solo salvable por la profesionalidad del personal sanitario, que les está suponiendo un alto coste, incluso sus vidas.

7-No hay test para la población, pero los políticos parecen ser los únicos beneficiarios de su uso.

8-La privación de libertad religiosa y de culto no se aplica ni siquiera en estado de excepción y aquí se ha vuelto algo normal. Claro, que la conferencia episcopal en todo ello ni está ni se la espera.

9-En educación, otro desastre de confusiones, vaguedades e incertidumbres. La educación pública no dispone ni de medios tecnológicos ni recursos para llevar a cabo el teletrabajo.

10-En todo este caos se sigue avanzando en una agenda política que tiene como meta una dictadura bolivariana.

11-Los medios de comunicación no comunican. Como bufones de su señor, están al servicio de la propaganda.

12-Los anuncios del gobierno solo versan sobre entregas y dotaciones multimillonarias para regalar el oído de los oyentes, pero no son reales.

13-Las personas en situación de ERTE no han cobrado un duro.

14-Las intervenciones del presidente más parecen predicaciones de buenísimo que soluciones técnicas a la situación.

15-Una vez encerrada la iglesia y el culto religioso, ellos son los orientadores espirituales en esta situación de engaño.

16-Que no se muestre víctimas, cuando ellos son muy dados a hacer un drama por un perro, es insultante para las familias y un deshonor para los difuntos.

17-No se nombra la palabra duelo, como si nadie estuviese sufriendo por sus seres queridos. Mucho aplauso, resistiré y banalidades al uso ocultan un drama humano, social y económico gigantesco.

18-Se permitirá breve hacer deporte, pero no trabajar. Es una situación absurda.

19-La censura en los medios y redes sociales nunca ha sido tan atroz.

20-El ministro de interior supera el nivel de maquiavélico en favor de sus intereses. Hay un descrédito absoluto de las instituciones.

21-Cada país parece librar su propia batalla sin que se muestres atisbos e iniciativas de buscar soluciones conjuntas; sin ellas no se sale de esta situación. Pensemos que un país comienza el comercio, pero al estar el resto cerrados, no servirá de mucho Se requieren estratégicas conjuntas y de previsión de futuro.

22-La oposición en este país es floja, blanda, híbrida.

23-Para colmo, el P. Angel, otro botarate pidiendo el premio Príncipe de Asturias para el Gobierno.

24-Esto parece un mundo de locos. Nadie habla del miedo que tiene la población a salir a la calle, y el miedo es real.

25-No quedan referentes intelectuales que alcen una voz profética, con sentido común más allá de la ideología.

Domingo, 14 de junio.

El doctor en las camisetas

Sigo leyendo los textos de mis amigos sobre la gestión de la epidemia en España. Todos merecen ser citados y así lo haré en sucesivas entregas. Aunque algunos me han pedido que no lo haga, por favor, por "prudencia". Comprendo sus precauciones. El Gobierno ha levantado la veda y tirará contra quien no se mueva en su dirección. Lejos de mí acusar a nadie de miedo… Pero, desde luego, tendremos que reconocer que el Gobierno no sólo no tiene miedo de ser acusado de inepto, sino que está preparado para entronizar al tipo que más ha mentido, en nombre de la ciencia, de todo este proceso, el doctor Simón. Ojalá me equivoque, pero que muchos lleven camisetas con la efigie de Simón me hace presagiar lo peor. Nada nuevo bajo el sol español. Miseria moral sobre miseria moral. Y, además, todo es feo.

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