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A favor del despido libre

Albert Esplugas Boter

Estar a favor del despido libre no significa estar a favor de que pueda despedirse a cualquier trabajador sin indemnización por el motivo que sea, sino estar a favor de que esta opción pueda ser pactada voluntariamente por las partes. (Volver)
ElKoko dijo el día 19 de Marzo de 2009 a las 00:18:46:

Pitufito:

Sí sé que hay ofertas de trabajo que no se cubren... con mano de obra legal. Por eso hay mano de obra ilegal (y sin necesidad de que el Estado subvencione al contratador).

ElKoko dijo el día 19 de Marzo de 2009 a las 00:13:25:

COPELAND:

Supongo que cuando el salario de tu trabajador lo asume la Seguridad Social cuando está por baja laboral no hay quejas, ¿verdad? ¿O tú pagarías a un trabajador que trabaja 0 horas a la semana?

ElKoko dijo el día 19 de Marzo de 2009 a las 00:11:10:

Rearden_:

Sé perfectamente de lo que hablo: hablo de usted como empresario. Lo que usted llama "negociación" entre empresario y trabajador en un salario a la baja se limita a que el trabajador elija entre cobrar menos o no cobrar nada; como está usted hablando de los mínimos impuestos en los convenios laborales, cobrar menos de esos mínimos (el SMI está en 600 euros mensuales), ¿qué es? ¿Cobrar 400? ¿200? ¿100? ¿Nada? Obviamente, se podría ahorrar usted cualquier indemnización por despido con una "negociación" así, dado que al trabajador le podría dar a elegir entre cobrar 0 y trabajar 40 horas semanales o cobrar 0 y buscarse otro trabajo (previa renuncia por iniciativa propia, claro).

Porque si a lo que se refiere es a "negociar" salarios a la baja cuando están por encima de los mínimos establecidos en los convenios colectivos, aquí tiene a un trabajador con el que su empresa ha "negociado" esa rebaja salarial: el salario base de Enero adelgazó en unas decenas de euros. ¿La razón? Hay crisis, y si no te gusta...

Rearden_ dijo el día 12 de Marzo de 2009 a las 18:02:14:

A Elkoko:

No tienes idea de lo que hablas.

A pesar de todas las regularizaciones que hay , cuando la demanda de trabajadores aumenta el empresario ,si tiene margen para ello, negocia el sueldo con el trabajador.

Cuando la demanda de trabajadores cae , el empresario no puede negociar a la baja el salario, el convenio se lo impide, solo queda una alternativa , despedir trabajadores hasta el punto en que su oferta y la demanda se equilibran.

¿A que no tienes empresa?

Mao dijo el día 6 de Marzo de 2009 a las 15:23:00:

COPELAND,

Me quito el sombrero ante tu post.

Pitufito dijo el día 5 de Marzo de 2009 a las 21:11:00:

Elkoko no sabe que hay ofertas de empleo que no se cubren porque el sueldo no compensa a los tranajadores interesados, y el estado en vez de decirles que suban el sueldo para que haya trabajadores que acepten ese empleo, se dedica a darles subvenciones para que nunca haya trabajadores. Por lo que sí se cumple el que el trabajador puede negociar, pero como siempre el estado lo chafa todo.

COPELAND dijo el día 5 de Marzo de 2009 a las 18:39:59:

Tienes toda la razón, Albert. Pero antes de liberalizarse y flexibilizarse el mercado laboral debería comenzarse por algo mucho más didáctico: Hace visible al trabajador por cuenta ajena (el trabajador por cuenta propia lo sabe perfectamente) el coste del estado del bienestar.

En la actualidad, un mileurista desconoce estos costes e imputa al empresario su precario salario, ignorando el coste real que el empresario soporta. Suponiendo que se mire la nómina con cuidado y vea que Papá Estado le quita, además del 18% de retención del IRPF, un 4% aproximadamente de Seguridad Social, accidentes de trabajo, seguro de desempleo, etc., sigue siendo opaca la "contribución empresarial" a la Seguridad Social, que es un mínimo de <b>siete veces </b> la del trabajador, es decir, un 28%. Así es fácil la demagogia de que si un mileurista encima se tiene que pagar un seguro médico, blá, blá, blá.

Mi idea es la siguiente; hágase una Ley por la cual:

a) Se suprimen las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social.
b) Las actuales cotizaciones empresariales se asimilan a salario.
c) La suma actual de la cotización del trabajador + la del empresario es retenida por este último de la nómina y la ingresa en la TGSS.

Así el trabajador mileurista percibirá cuál es el verdadero coste para él del mal llamado "estado del bienestar".

Percibido el coste, habrá que ir permitiendo que empresas privadas ofrezcan servicios sanitarios y de seguros sociales en régimen de libre competencia con el Estado, de manera que sea siempre el trabajador el que en todo momento sea libre para elegir la empresa privada o la agencia pública que prefiera.

Por otra parte, no es cierto que en España el mercado laboral sea rígido. En realidad, no hay mercado laboral digno de tal nombre. Veamos.

Por un lado están los trabajadores por cuenta ajena con contrato temporal. Suponen aproximadamente el 90% de los contratos totales, que en época de crisis se eleva aún más. Aquí no hay indemnización por despido ni "protección social" ni nada semejante. En lenguaje sindical "precariedad laboral".

Por otro lado, los trabajadores con "contrato fijo". Según las leyes laborales las causas de despido están tasadas pero si el despido es "improcedente", como son la inmensa mayoría para que el trabajador pueda cobrar el paro, da derecho a indemnización, que en la práctica sólo beneficia a los que tienen mucha antiguedad en la empresa.

Pero casi la tercera parte de los "trabajadores" en España son "autónomos", es decir, empresarios, aunque en la práctica sólo trabajen para una empresa. Obvio es decir que aquí por no haber, no hay ni contrato laboral, por más que hayan salido leyes restrictivas en la era Caldera. Aquí la "flexibilidad" es total y la base de cotización a la SS, prácticamente libre.

El día que la gente sepa lo que le cuesta realmente el "estado del bienestar" y sea consciente de que no es dueña de su puesto sino de su fuerza de trabajo, podrá empezarse a plantear el debate que tan acertadamente propone Albert.

inferno dijo el día 5 de Marzo de 2009 a las 17:03:21:

"Es una simple cuestión de oferta y demanda: si el precio de un determinado bien sube, se demanda menos de ese bien; si el precio de un determinado se abarata, se demanda más."

Muy hábil la inversión causal para basar la tesis, harto manida, del artículo, si bien lo correcto sería: "si se demanda más de ese bien, el precio de ese bien sube; y se abarata, si se demanda menos".

Y así el resto del artículo, que, por lo tanto, está viciado ya en su inicioi. La realidad es más compleja y contradice esa aritmética elementalísima.

Me parece muy acertado el comentario de Elkoko, da en la diana.

Mao dijo el día 5 de Marzo de 2009 a las 14:37:53:

Comparto el razonamiento de Albert en cuanto a los beneficios de la liberalización del mercado de trabajo. Sin embargo, en España, especialmente en España, el trabajo no es el único bien económico a liberalizar. El inmenso volumen del sector publico como demandante directo de servicios, el monopolio del estado de un gran número sectores (suelo, espectro radioeléctrico, salud), los precios de monopolio que producen los secores subvencionados, añadido a los oligopolios clásicos, como por ejemplo, el de la energía, generan una fuerte distorsión en los precios de las cosas. Esa distorsión se ve acentuada por el nivel de corrupción existente. Al existir esa distorsión, por falta de competitividad, el "tejido empresarial" no se ve obligado al fomento de la productividad de sus trabajadores, y por tanto, el buen trabajador cuenta con muy poca ventaja competitiva con respecto al mal trabajador en términos generales. Ese problema también afecta muy negativamente a la baja a los salarios de los trabajadores: no sólo la rigidez del mercado laboral. Esto de liberalizar el mercado de trabajo me parece como comenzar la casa por el tejado.

De todos modos, me parece un mal momento para hacer esto, pues mucha gente se va a sentir engañada (probablemente con razón) en el sentido de que ha "soportado" la falta de flexibilidad laboral - la cual comparto con Albert que baja los salarios- durante las vacas gordas, tomando como contrapartida la promesa de un cierto "orden" a la hora del despido. ¿Por qué ahora, dirán, cuando las cosas vienen mal dadas, es cuando se decide que esa "promesa" ya no vale?

ElKoko dijo el día 5 de Marzo de 2009 a las 01:34:00:

Ni el empresario más tonto estaría dispuesto a pagar 18 unidades monetarias por algo que le puede salir por 10 (igual que no contrataría con un proveedor que le cobrase 18 por el mismo producto que otro proveedor le ofrece por 10); estás generalizando una situación minoritaria (trabajadores con alta especialización que pueden llegar a tener cierta capacidad de negociación, como ocurre con los proveedores de productos muy especializados) y extendiéndola a los auxiliares administrativos y peones (el grueso de la oferta y la demanda de trabajo), que se verían abocados a elegir entre trabajar por 4 chavos (o unidades, si lo prefieres) o no trabajar (y no trabajar no es una opción válida si se quiere al menos comer). Y es que si no entiendes que un trabajador no puede utilizar las economías de escala para reducir el coste del producto que ofrece (su trabajo) nunca serás capaz de entender por qué el trabajador no tiene capacidad de negociación sobre el precio de su producto, y de ahí que sea necesaria una regulación para equilibrar la situación de quien demanda (el empresario) y de quien oferta (el trabajador); obviamente, esa regulación deberá proteger a quien cuenta con una desventaja (que es el trabajador), no a quien cuenta con la ventaja.

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