Menú
Amando de Miguel

El inglés para españoles

Añado que en algunos países iberoamericanos dicen maestría, que bien castizo suena. También sostengo que, puestos a aceptar el máster, por lo menos pongámosle la tilde correspondiente.

Amando de Miguel
0

Rafael Agüera Lizaso duda de que el sentido despectivo que tiene la expresión to be full of beans (= estar lleno de judías) se deba, como yo sugería, al carácter flatulento de las judías. Pero él mismo acusa ese mismo sentido escatológico en una expresión cercana, to be full of shit (= estar lleno de mierda), algo así como un "engreído mentiroso".

Fernando Delgado Ramos (Granada) razona que la traducción de Cayo Hueso por Key West se debió a la siguiente evolución. Primero dirían Kaio Weso y luego Kai Wes, para terminar con el actual Key West.

Juan Puyol comenta que chick, en el inglés coloquial, equivale a jovencita. "Tiene toda la pinta de que chick está relacionado con chicken (= pollo); o sea, que sería como llamar pollita a una mujer joven. Por ello, bien podría ser que, en este caso, chica [en español] fuese una importación del inglés. No sería de extrañar tampoco que el recorrido fuese el inverso. De la población hispana en los EEUU se habría adoptado chica, recortado a chick, por la graciosa coincidencia con chicken". Me pide don Juan que rastree el origen de chica en español. "Imagino que no debe ser difícil" esa averiguación. Pues no, no es difícil.

En latín, pollus (= cría de las aves) se puede aplicar a un jovencito o jovencita. En el español tradicional pollo o polla equivalían a muchacho o muchacha. Se admitía el diminutivo cariñoso pollito y sobre todo pollita. Hay un librito de espiritualidad del siglo XIX que se titula Conferencias para las pollas. El origen de chico, chica para la misma idea está en el latín ciccum (= el pellejo que separa los granos de la granada), que equivale a algo insignificante, pequeño. Es evidente que el inglés chicken y chick o el español chico, chica proceden del latín. Todo ello es muy anterior al encuentro de los hispanos con la cultura anglicana en los Estados Unidos.

José Antonio Martínez Pons está conmigo en el malestar que le producen las expresiones latinas que se nos cuelan en el español a través del inglés. Por ejemplo, el dichoso master. Añado que en algunos países iberoamericanos dicen maestría, que bien castizo suena. También sostengo que, puestos a aceptar el máster, por lo menos pongámosle la tilde correspondiente. Se resiste igualmente don José Antonio a aceptar graduado para un tipo de estudiante universitario con algún grado o título académico. El graduado es también el estudiante que ha conseguido ese título. No me parece que sea un barbarismo, por su raigambre latina, y por otra parte está ya aceptado en nuestros usos académico. Es evidente que cada vez se acepta más en España el modelo universitario norteamericano, que en su día fue centroeuropeo. Lo que sí me parece un escarnio es la traducción de "buey rojo" para el proceso químico conocido como red-ox (= reducción oxidación), que señala con rechifla don José Antonio. Por lo mismo, insiste mi corresponsal, el compuesto H2S no es "hidrógeno sulfurado" sino "sulfuro de hidrógeno".

Buena la hice al aseverar que los británicos, al ser tan cívicos, carecen de la voz "colarse". Rafael Agüera Lizaso me señala que en inglés existe la acción de colarse: to jump the queue. Jaime J. Carvajal, León Zeldís Mandel (Israel) y Jose M. Gómez (cada uno por su lado) corroboran que en Inglaterra y en Australia se utiliza esa expresión, lo que da lugar al sustantivo queue-jumping. Pauline Bennett añade el tipo humano del queue jumper. Jorge Luis Molist Soler (Lloret de Mar, Gerona) proporciona otra versión para "colarse": to sneak in. Hay más. Javier Aymerich Bartolomé (corresponsal fijo) añade otra equivalencia para "colarse": to cut the line. Decididamente, la teoría del pecado original también se aplica a los británicos.

En Sociedad

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation
    España Baila Flamenco