Menú

La Biblia nacional

Es evidente que el texto de 1978 se ha quedado anticuado. Cumplió su función admirablemente, sobre todo en los primeros lustros de vida.

Amando de Miguel
44

Me refiero a nuestra Constitución, que algunos llaman falsamente la "carta magna". Es nuestra Biblia nacional porque dirige nuestros destinos políticos. (Biblia procede de la antigua ciudad de Biblos, en Fenicia, donde se hacía el primer papel con la corteza del papiro). Es evidente que el texto de 1978 se ha quedado anticuado. Cumplió su función admirablemente, sobre todo en los primeros lustros de vida. Pero ha rebasado el límite de una generación (30 años), como indica la abdicación de Juan Carlos I en su hijo Felipe (VI), ya cuarentón. Por cierto, qué extraña constancia la de los regímenes políticos españoles: duran 40 años. De paso, habría que recordar que los reyes en España no se coronan; juran.

Puesto que la Constitución es un compendio fundamental de palabras, no estaría mal que en esta seccioncilla se abriera un concurso de ideas para que puedan utilizarla los señores de la comisión constituyente. Espero que no todos sean juristas y que haya también señoras. Es necesario que sepan escribir en castellano y que no ostenten la representación de partidos o corrientes ideológicas. Adelanto algunas propuestas. Todas son discutibles, pero para eso están. Obsérvese que en casi todas ellas la cuestión está en definir bien las palabras:

  • En la Monarquía parlamentaria la condición de Jefe del Estado la hereda el hijo mayor del Rey, sea varón o mujer.
  • Se prohíben los referendos o consultas populares para cuestiones políticas fundamentales. Esas decisiones corresponden al Parlamento. Sería mejor que fuera unicameral y con menos diputados.
  • Las huelgas son legítimas mientras sean pacíficas y no se conviertan en generales o políticas. Serán solo de los empleados de una empresa u organismo contra la dirección.
  • Los sindicatos, las patronales, los partidos políticos y otros grupos de interés no recibirán subvenciones de la Administración Pública.
  • El número de municipios se irá reduciendo progresivamente hasta llegar al equivalente de los tradicionales partidos judiciales.
  • Desaparecerán las Diputaciones y los Parlamentos regionales.
  • Las autonomías volverán a ser regiones, pues son heterónomas respecto al Estado y a los organismos de la Unión Europea.
  • Todos los españoles tendrán el derecho a que en la enseñanza pública la lengua vehicular sea el castellano o español. La enseñanza privada podrá utilizar otras lenguas. Las lenguas son de las personas, no de los territorios.
  • Se prohíbe la secesión de las regiones.
  • La bandera de España (no el escudo real) lo es de la nación. Ondeará en todos los edificios públicos, incluidos los centros de enseñanza pública. A su lado podrán ondear otras banderas.
  • El texto constitucional deberá ser aprobado por dos tercios de las Cortes Generales. Debe contener la posibilidad de enmiendas (por dos tercios) para facilitar su revisión continua.

Los puntos anteriores son solo para abrir boca, para sentar las bases de la discusión. Luego ya entraremos en detalle.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation
    España Baila Flamenco