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Amando de Miguel

Política, símbolos, retórica

¿Por qué hemos de financiar los españoles con nuestros impuestos a las empresas automovilísticas, todas extranjeras? ¿Es eso el nuevo modelo productivo? Realmente es antiquísimo; es el modelo colonial.

Amando de Miguel
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Txema Durana se encocora con mi comentario sobre el tirón fascista que significa el hecho de que la bandera de un partido (la del PNV) se convierta en bandera de un territorio (el País Vasco). Para don Txema "lo fascista es imponer la bandera donde no se desea, o prohibirla donde se desea. Por ejemplo, es fascista imponer la bandera española en los Ayuntamientos del Goiherri, donde es de sobra conocido que la inmensa mayoría de la gente no la quiere. Y es fascista prohibir la Ikurriña en los pueblos del norte de Navarra, donde esa bandera se siente como propia, no así la española". Para don Txema la bandera española "no es ya de un partido, sino de una familia" (¿la de los Borbones?). La cuestión no es sólo simbólica, puesto que, para nuestro aguerrido comunicante, "la lucha continúa. He dicho la lucha, no la lucha armada, que con ustedes hay que andar como entre minas. Y respecto a lo de ligar a dios [sic] con la política explíqueme cómo es eso de jurar el cargo de un ministro delante de un símbolo tan macabro [el crucifijo] como el de un tío ensartado en dos maderos en forma de cruz". Pase lo irrespetuoso del comentario, pero tenga presente don Txema que su nombre de pila (o de registro) incluye los de San José y la Virgen María. Por otra parte, el símbolo de la cruz en forma de lauburu o esvástica es una tradición ancestral de los vascos. Más moderno es el diseño de la Ikurriña que, siguiendo el modelo de la bandera británica, es una doble cruz: la latina y la de San Andrés.

 

José Mª Navia Osorio critica a sus propios correligionarios, los del PP, asustados al ver en las manifestaciones alguna bandera española con el águila de San Juan pero que hacen la vista gorda respecto a la bandera republicana. "En la sede de Izquierda Unida de Oviedo estuvo colgada durante meses".

Don José Mª protesta ante la actitud de dos diputadas del PP amparando la admisión a trámite de una moción de reprobación al Papa, un jefe de estado extranjero y jefe espiritual de dos tercios de los votantes del PP y de muchos de los votantes del PSOE. La razón es que el Papa ha criticado la promiscuidad sexual como causa primera de la expansión del SIDA en África. "Dicho para que se entienda, el método mejor para evitar un sifilazo no es usar condón cuando se va de putas sino quedarse en casa".

José Antonio Martínez Pons me recuerda que la identificación de la bandera nacional con la del partido político hegemónico se dio también en la Unión Soviética. La identificación de la bandera del Partido Nazi con Alemania se produjo porque era un Estado de formación reciente que dio lugar a diferentes banderas. Añado que algo así se produce también en España a pesar de haber formado un Estado muy temprano. Lo curioso es que algunos españoles hodiernos consideran que la bandera nacional es cosa del franquismo. Realmente tiene más que ver con los almogávares de la Edad Media.

José Miguel Gómez Villanueva lista una serie de indecencias en los privilegios económicos de los políticos. Selecciono algunos:

  • Los ingresos de un diputado pueden decuplicar el sueldo de un trabajador modesto.
  • Un concejal de festejos de un Ayuntamiento de tercera puede ganar más que un catedrático de Universidad.
  • Los diputados se suben el sueldo cuando quieren y lo hacen por unanimidad.
  • Los diputados sólo necesitan siete años de ejercicio para poder percibir la jubilación.
  • Los diputados no pagan el impuesto del IRPF.
  • Los diputados cuando cesan cobran el 80% del sueldo durante 18 meses.

Tengo para mí que el privilegio mayor de los políticos es que pueden decidir el dinero que pagamos todos en forma de tasas, licencias, multas o impuestos. Añádase el inmenso poder que supone intervenir en la concesión de contratos de toda especie por parte de los organismos públicos. Por si fuera poco, muchos de los gastos particulares de los políticos se subsumen en los presupuestos públicos. Todo ello sin aludir a los extravíos, cohechos, prevaricaciones o sobornos. Nadie castiga a los administradores del erario que calculan mal el gasto público.

Agustín Fuentes se refiere por extenso al reciente "Debate sobre el estado de la Nación" y critica el comentario general de concentrarse en quién lo ha ganado y lo ha perdido. Estoy de acuerdo. El falso planteamiento de ese acto en tales términos ha llevado a hurtar a los españoles (ahora "ciudadanía") el verdadero "estado de la Nación". Los españoles hemos sido los perdedores porque vamos a tener que pagar el alza de los impuestos en que han terminado las escasas propuestas del Gobierno. Por cierto, otra consecuencia nefasta del falso planteamiento en términos de quién gana o quién pierde ha llevado a que las propuestas no se hayan derivado de un gran acuerdo entre las principales fuerzas políticas. Resultado: la crisis económica sigue desatada.

José Luis Rodríguez critica la medida de las ayudas públicas a los compradores de coches. Su razonamiento es que esa medida permite subir antes los precios, lo que lleva a una reducción real de la ayuda. Añado que el monto de la ayuda oficial es sólo una pequeña parte de lo que el Fisco cobra por tasas a los compradores de coches. El resultado es que si la ayuda fomenta el aumento del consumo de coches, quien gana con toda seguridad es el Estado. También se benefician los fabricantes y concesionarios de automóviles que constituyen un eficacísimos grupo de presión. Por cierto, ¿por qué hemos de financiar los españoles con nuestros impuestos a las empresas automovilísticas, todas extranjeras? ¿Es eso el nuevo modelo productivo? Realmente es antiquísimo; es el modelo colonial.

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