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Antonio López Campillo

Al-Qaeda o Umma

Los islamistas son una banda de terroristas manipulados por Ben Laden, es lo que declaran algunos, mientras que para otros es un movimiento religioso de vuelta a las raíces del Islam. Las acciones violentas de los islamistas cubren prácticamente el planeta: Nueva York, Bali, Argelia, Indonesia, Egipto, Francia, Inglaterra, Turquía…, de ser la obra de un grupo, Al-Qaeda por ejemplo, este tiene que ser gigantesco. El islamismo por sus dimensiones planetarias nos está indicando que es algo muy diferente de una banda de excitados.

La Umma es la comunidad de todos los musulmanes, que está por encima de naciones, razas y lenguas, y que es portadora de todos los valores del Reino de Dios en la tierra; Reino que se realizará plenamente cuando todo el planeta sea musulmán. La unidad planetaria de los musulmanes se encuentra en la misma fe, las mismas leyes de vida, que es lo que les confiere su identidad, muy superior a la genética, nacional o de tribu, y que supera cualquier encuadre espacial o temporal.

Los islamistas preconizan la lucha por imponer la saria, la ley musulmana que implica un modo de vivir y comportarse total. Su fundamentalismo hace hincapié en la aplicación estricta de la saria, mientras que los fundamentalistas cristianos lo hacen en la teología. Esa diferencia es importante y por ello no se pueden comparar ambos fundamentalismos, ya que el de los cristianos pide una declaración de fe y el de los musulmanes exige un modo de vivir perfectamente regulado, estricto, que regula toda actividad humana, incluidos los modos y maneras de realizar las necesidades fisiológicas, y esto sin desviaciones.

Los islamistas son los musulmanes ortodoxos, mientras que los llamados moderados son los desviacionistas, los reformistas de la religión musulmana. Por eso los islamistas actúan con la misma crueldad y dureza en el ámbito de Dar al-Islam, la morada del Islam, los territorios donde a lo menos rige, o debe regir la saria, que en el mundo pagano, en Dar al-harb, la morada de la guerra, el mundo de los infieles. Comportamiento que nos indica, sin ningún genero de dudas, que es un asunto religioso, una guerra de religión destinada en ambos casos a establecer la religión musulmana en el planeta.

El islamismo no es una doctrina elaborada por un visionario, Ben Laden en este caso, es volver a la religión tradicional, el Islam ortodoxo, deformado por los calificados de moderados, influidos por el mundo occidental tratan de “occidentalizar” el Islam. Es por eso que el islamismo prende y prospera en la Umma.

Los musulmanes moderados dicen que no hay que confundir, ni amalgamar a todos los musulmanes con los islamistas. Y es cierto, por eso podemos decir que: “Todos los musulmanes no son islamistas, pero todos los islamistas son musulmanes”.

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