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Chávez y la quinta columna

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Hay un principio periodístico que establece que "una gran noticia eclipsa a la otra", por eso el comandante presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se ha convertido en el Goebbels del Caribe, fabricando escándalos que desvíen la atención del pueblo, pues Chávez ha sido incapaz de solucionar los problemas económicos y políticos que mantienen al país en zozobra.

El comandante no encuentra manera de explicar su alianza con Vladimiro Montesinos ni el respaldo que le otorgó, garantizándole absoluta seguridad en Venezuela. Todas las investigaciones condenan a Chávez, mientras que los sectores democráticos del continente confían en que Perú no se prestará a componenda alguna para tratar de salvar la responsabilidad del autócrata venezolano en el caso policial internacional más escandaloso registrado en América Latina en los últimos tiempos. Pero Chávez, sabiendo que Montesinos puede terminar con su sueño reencarnar a Simón Bolívar, pregona la acusación de que "venezolanos traidores a la patria han sido comprados con dinero peruano para alentar la conspiración internacional contra Venezuela".

Los diputados de oposición que viajaron recientemente a Lima en busca de datos para establecer la responsabilidad del presidente Chávez en el caso Montesinos fueron calificados de "vende patrias" por el ministro del Interior, Luis Miquilena, quien suele llamar a las figuras de la oposición venezolana "excrementos humanos". Miquilena también habla de la existencia de una "quinta columna" peruana dentro de Venezuela.

En 1938, durante la guerra civil española, el general Francisco Franco pronunció una frase que dio la vuelta al mundo. Franco dijo: "cuatro columnas marchan sobre Madrid y una quinta, que ya está dentro de Madrid, operará en el momento adecuado". La quinta columna nacionalista estaba formada por gente dedicada a sabotear las acciones del gobierno republicano en su propia capital.

¿Quiénes son los venezolanos comprados por el Perú? ¿Cuál objetivo persigue esa estrategia contra Chávez? Toda Venezuela ahora habla de la quinta columna inventada por el gobierno de Chávez para distraer la atención de las preguntas que aterrorizan al régimen: ¿Por qué Chávez brindó protección a Montesinos? ¿Cómo responderá Montesinos a "la generosidad" chavista?

Pocos en Venezuela creen en las historias que están divulgando los títeres de Chávez, como el ministro de la Defensa José Vicente Rangel, el ministro del Interior Luis Miquilena y el ministro de Relaciones Exteriores Luis Alfonso Dávila.

En Venezuela confiamos en la honestidad de la justicia peruana. Creemos que no hay petróleo suficiente para comprar una absolución a Chávez en Lima. Eso era propio en la época de Fujimori, cuando con dinero de los peruanos se mantuvo a los militares golpistas venezolanos que ante el fracaso de su asonada se fueron a esconder en el nido de Montesinos.

La verdadera quinta columna que terminará derrumbando a Chávez no es peruana. Chávez la lleva dentro de su propia mente y en sus más íntimos sentimientos. Los factores fundamentales de esa quinta columna son los siguientes: el espíritu mesiánico que maneja a Chávez y hace que crea ser la reencarnación de Simón Bolívar. Yo sostengo que el régimen de Chávez es un gobierno espiritista. Los otros elementos de esa misma quinta columna son las siguientes: la intolerancia, la ausencia total de aptitudes gerenciales y, algo que es fatal para la vida de un político, en cualquier época y país: Chávez es profundamente ingrato. Se aprovecha de los amigos mientras le adulan. Ya todos “los bolivarianos” están aprendiendo que nadie está seguro en el equipo del autócrata.

© AIPE

El venezolano Armando Frontado es analista político.

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