Menú
Carlos Rodríguez Braun

Amartya Sen, correcto

Es imposible que haya una alianza entre el Estado y el mercado, porque el mercado es la libertad y el Estado es la coacción. La mayoría cultiva la falazmente centrista corrección política que fantasea con que libertad y coacción son socios análogos.

Carlos Rodríguez Braun
0
Uno de los importantes economistas de nuestro tiempo, el Premio Nobel Amartya Sen, estuvo de visita en España la semana pasada, impartió conferencias, recibió un muy merecido (no como tantos otros) doctorado Honoris Causa en la Complutense, y fue entrevistado en varios medios de comunicación. En una de esas entrevistas declaró a El País: "Necesitamos una alianza entre el Estado y el mercado".

La esterilidad intelectual de la izquierda se revela entre otras cosas en su búsqueda desesperada de referentes. Ahora está entusiasmada con Sen, pero eso no es porque Sen sea socialista sino porque el llamado pensamiento llamado progresista tiene poco de intelectualmente respetable y genuinamente de izquierdas que llevarse a la boca. Por eso va y premia a un autor al que pretende disfrazar como uno de los suyos, un izquierdista ignaro, cuando en realidad no es ni una cosa ni otra. Es un intelectual potente y que en sus ideas está lejos de ser socialista, como lo prueban sus elogios a Hayek y también a P. T. Bauer, otro liberal y gran enemigo de la basura antiliberal que afea la economía del desarrollo.

Pero incluso Homero dormitaba. Sen se apunta a la cálida ficción del pensamiento único, que pretende presentar al Estado y al mercado como si fueran partes contratantes comparables en un trato igualitario. Es imposible que haya una alianza entre el Estado y el mercado, porque el mercado es la libertad y el Estado es la coacción. La mayoría, sin embargo, piensa como Sen, y cultiva la falazmente centrista corrección política que fantasea con que libertad y coacción son socios análogos. No lo son, claro. 

En Libre Mercado

    Servicios

    • Inversión
    • Seminario web
    • Podimo
    • Reloj LD