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Al autor de ‘Coños’ no le gustan los libros electrónicos

Para De Prada ser cristiano parece querer significar que hay que estar en contra de cualquier cosa que huela a progreso, modernidad y, si me apuran, libertad.

Carmelo Jordá
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Juan Manuel de Prada ha asumido en los últimos años un papel que se ve obligado a jugar en cada aparición pública y en cada artículo, un papel que no sé si se cree (algunas cosas me hacen pensar que no, pero yo no me meto en la vida privada de la gente) y que podríamos definir como "el escritor cristiano de guardia".

Por supuesto, es obvio que no tengo nada en contra de los escritores y menos todavía en contra de los cristianos, lo que pasa es que ciertas recreaciones y poses me resultan cansinas y, sobre todo, que lo que algunos entienden por ser cristiano es tremendamente fatigoso.

Y es que para De Prada ser cristiano parece querer significar que hay que estar en contra de cualquier cosa que huela a progreso, modernidad y, si me apuran, libertad. Así, desde su columna en ABC que leo con cierta frecuencia, cada día son más habituales las soflamas en contra del liberalismo (al que acusó de traer el comunismo, hay que tenerlos de acero), el capitalismo, los mercados, los especuladores, la banca, los negocios y, en definitiva, todas esas cosas que suele odiar la progresía y que, por fortuna, en los últimos años la mayor parte de la derecha pensante española ha ido aceptando rindiéndose, por fin, a las múltiples evidencias.

En esta carrera contra la modernidad, la tecnología no ha escapado al látigo fustigador de De Prada, que también parece entender que como mejor estaríamos es con un taparrabos y golpeando piedras en una cueva para encender un reparador y confortable fuego.

Así las cosas, y acostumbrado a las soflamas tradicionalistas del autor de Coños, no debería sorprenderme mucho que la emprendiese contra los libros electrónicos, pero sí me ha extrañado que le dedique todo un artículo: su última colaboración con el XLSemanal.

La cosa no pasaría de la anécdota si no fuese porque nuestro "escritor cristiano de guardia" puede llegar a ser tremendamente osado. Tanto que parece pensar que informarse de un tema antes de escribir sobre él debe ser algo así como una chorrada propia de inanes que no tienen convicciones firmes.

Así, desde sus convicciones firmes y su absoluta falta de información, De Prada ha excretado una colección de tonterías de sorprendente densidad, no porque tenga opiniones discutibles (que las tiene) sino porque se basa en una realidad que no existe en el presente, no ha existido en el pasado y, con toda probabilidad, no existirá en el futuro.

Habla, por ejemplo, de una industria editorial apostando enloquecida por los libros electrónicos, cuando lo que hemos vivido ha sido algo más cercano a un búnker resistente; o de lo "casposillo", palabra literal, que resultaba ir con un ereader en el metro. ¡Y yo que me he pasado años presumiendo ante gente fascinada por mis aparatitos!

También explica los mecanismos psicológicos de la piratería con un ejemplo directamente desternillante: "Quien compra un bolso o un reloj falsos que imitan un bolso o un reloj ‘de marca’ lo hace porque tales falsificaciones reproducen minuciosamente su diseño y aspecto exterior", algo que también ocurre, miren ustedes por donde, en la industria del contenido. Es decir, que los que descargan películas, series, discos o libros de la red lo hacen para fardar, no importa nada el contenido.

Lo mejor, sin embargo, es lo que se le escapa al "escritor cristiano de guardia" hacia el final del artículo como argumento definitivo contra el mercado digital: "Pagar por algo que se puede obtener gratis y en condiciones óptimas no se le ocurriría ni al que asó la manteca". Coño (y nunca mejor dicho), Juan Manuel, ¡que eso es pecar contra el Séptimo! ¿Debo inferir de esta frase que los cristianos son tontos? Al parecer los que siguen los Mandamientos sí.

No voy a refutar uno a uno los argumentos, por llamarlos de alguna manera, que De Prada destila en su columna, no tengo espacio, pero les recomiendo para ello que lean el artículo que le ha dedicado Juan Gómez Jurado y que ya es un rotundo éxito en Menéame.

Un libro de Gómez Jurado, por cierto, lleva ya dos semanas como el más vendido en Amazon, es decir, que de esto debe saber algo, un poco más que el autor de Coños. Si es que en cuanto nos salimos de nuestro tema...

Carmelo Jordá es redactor jefe de Libertad Digital. Puede seguirlo en Twitter.

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