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Carmelo Jordá

Microsoft plantará cara al iPad de Apple

Se están pensando y desarrollando productos en los que buena parte de su atractivo será la lectura electrónica, aunque además aportarán otras muchas características que los harán todavía más útiles.

Carmelo Jordá
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Cuando empecé a interesarme por los lectores digitales y descubrí las pantallas de tinta digital me pareció que la lectura en formato electrónico debía pasar ineludiblemente por esta tecnología cuya principal característica, no cansar la vista como las pantallas retroalimentadas, parecía un requisito indispensable.

Sin embargo, esta cualidad quizá se esté convirtiendo en una tara para que definitivamente los lectores electrónicos den el salto al uso masivo. Sí, ya sé que hoy por hoy el principal problema en España es que las editoriales van con el freno de mano echado, pero las pantallas de tinta digital nos están llevando a unos dispositivos de un precio bastante elevado –al menos por ahora– y relativamente limitados: se lee muy bien en ellos pero difícilmente se puede hacer otra cosa que leer.

Así, llegó el iPad y vimos que la apuesta de Apple para la los libros electrónicos no pasa, al menos por ahora, por las pantallas de tinta digital sino por una LED, es decir, retroiluminada y, supuestamente, poco menos que venenosa para nuestros delicados ojos.

Aunque bueno, quizá no sea tan grave...

El paso adelante de Apple me ha hecho reflexionar al respecto. Si la compañía de la manzana toma esa decisión por algo será, y creo que hay algunos factores a tener en cuenta: el primero y más importante es que, aunque son una parte importante del mercado por su alto volumen de compra, las personas que leen libros varias horas al día no son tantas y, para los demás, para los que leemos un rato en metro y un poco en la cama antes de dormir, quizá una pantalla retroiluminada pero con la suficiente calidad y con una aplicación adecuada sí pueda ser suficiente.

Y, claro, eso permite no sólo precios más competitivos sino, sobre todo, integrar en el mismo dispositivo otros usos que lo complementen o, como en el caso del iPad, de los que los libros electrónicos sean un complemento en un conjunto complejo de aplicaciones y posibilidades.

Así parece que lo ha entendido también la que es, con toda seguridad, otra de las tres o cuatro compañías más influyentes del mundo de la tecnología, Microsoft, que en los últimos días ha mostrado que el Courier, su apuesta para competir con el iPad, está ya muy madura y tiene, todo hay que decirlo, un aspecto excelente.

Eso sí, más allá de la coincidencia de usar la pantalla retroiluminada para los eBooks se diría que el enfoque de Microsoft es bastante diferente del de Apple: mientras el iPad parece más pensado para el ocio, el Courier y su pantalla en la que se puede escribir como en un bloc de notas pueden ser una excelente herramienta de trabajo que permita a un profesional extender su oficina a casi cualquier parte (incluso en algunos aspectos se diría que resulta un muy práctico juguete para periodistas, o quizá son las ganas de probarlo...), sin dejar de ofrecer, eso sí, al menos parte de ese uso lúdico que la red puede proporcionarnos: la navegación, los libros, es de suponer que juegos...

Desde mi punto de vista, lo más importante de la información sobre el Courier de Microsoft (en realidad el producto se desveló hace meses pero ahora se ha confirmado que no es sólo un prototipo y que estará en el mercado este mismo año) es confirmar dos cosas: en primer lugar que se están pensando y desarrollando productos en los que buena parte de su atractivo será la lectura electrónica, aunque además aportarán otras muchas características que los harán todavía más útiles, es decir, que pueden servir para "pasar" al eBook a muchos usuarios que quizá no lo harían con un dispositivo dedicado en exclusiva y cuyo precio le resulte demasiado elevado para ese único uso.

Esto no puede ser sino un importante empujón al libro electrónico, y más si tenemos en cuenta que tres de las empresas más innovadoras e influyentes del mundo de la informática (Microsoft, Apple y Google) han apostado por la lectura electrónica, cada una a su manera.

Y en segundo lugar, que el mercado de lectores electrónicos va madurando y ampliándose, con distintos tipos de oferta para cada tipología de usuario. Dicho de otra forma, cada día será más fácil que encontremos un aparatillo con el que leer libros digitales sin necesidad de ser un "friki" de los libros, de los gadgets o de ambas cosas.

Carmelo Jordá es redactor jefe de Libertad Digital. Puede seguirlo en Twitter.

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