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Cristina Losada

Estaràs en la oposición

Uno diría que, visto el filonacionalismo del PSOE, el principal valor del PP es su compromiso con el proyecto común llamado España. Pero algunos PPs regionales siguen con miopía política aguda.

Cristina Losada
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La pérdida de la mayoría absoluta del PP en Baleares y la retirada de Jaume Matas habían quedado sepultadas bajo el resto de efectos secundarios que las elecciones de mayo tuvieron en otros negociados: el descabezamiento del Partido Socialista de Madrid y de Valencia, la dimisión de Piqué –que puso fin a la larga crisis del PP catalán– o la revuelta de los socialistas navarros. Una serie en la que hay que incluir el giro que los resultados electorales y la ruptura de la tregua de ETA han dado a la política de Zapatero, quien cualquier día colocará en los jardines monclovitas aquello de "A España servir hasta morir" que quitó Bono de la academia de suboficiales de Lérida cuando era su ministro de Defensa. En el PSOE toca patrioterismo ¿de hojalata? y pronunciar el nombre de España muchas veces –y siempre en vano. Lo cual dibuja un contexto y un horizonte que hace aún más absurdas unas declaraciones de Rosa Estaràs, relevo de Matas tras su estampida, que devuelven a las orillas de la actualidad el caso del PP balear.

Ha dicho doña Rosa que el propósito de su partido es defender la identidad del pueblo balear, la insularidad, la autonomía, la tierra, la lengua y las costumbres "como históricamente ha defendido", así como profundizar en la "defensa de lo nuestro". Confieso que me pierdo en casi todos esos conceptos: la insularidad de Baleares, por ejemplo, ¿es algo que hay que defender? La madre naturaleza ya vela por ello, creo. La tierra también suele defenderse sola. Y la lengua y las costumbres deberían defenderse por sí mismas, sin la intervención del poder político. Al contrario, precisamente, de lo que viene ocurriendo en las regiones donde además del español, se habla otro idioma o dialecto, y sus gobiernos autonómicos, so pretexto de defender los segundos, se dedican a erradicar el primero sin contemplaciones para con las preferencias y la libertad de las personas. También ocurría esto en Baleares, sin el PP y con él.

Henos aquí pues, de nuevo, frente a los tótems de la identidad y "lo nuestro", que son ficticios pero tremendos postes que nos reducen a los límites de la patria chica y nos encierran en las fronteras que marcan sus peculiaridades lingüísticas, culturales, folklóricas, gastronómicas y finalmente étnicas, tal y como propugnan los nacionalistas, quienes pese a haber pasado de aquel Blut und Boden al Sprache und Boden, en lo esencial, siguen en lo mismo. La presión de los nacionalismos explica, que no justifica, la deriva hacia sus posiciones de los dos grandes partidos, que han tirado la toalla prácticamente en todas partes y no han tenido mejor ocurrencia que competir en el terreno de los nacionalistas, donde llevan las de ganar ellos, que dan la salida natural a la exaltación de los sentimientos identitarios: la nación y la independencia. Bien es verdad que para el PSOE eso ya constituye su política, mientras que en el PP parece falta de confianza en las propias convicciones.

Puede que Rosa Estaràs trate de defender "lo balear" para hacer frente a "lo catalán", de un modo similar a como UPN se fortifica en la "identidad navarra" frente a la anexión vasca, pero esa carrera, además de delirante, avanza en el mismo sentido que la de los nacionalistas. Y, por otro lado, ¿dónde queda España en todo esto? Uno diría que, visto el filonacionalismo del PSOE, el principal valor del PP es su compromiso con el proyecto común llamado España. Pero algunos PPs regionales siguen con miopía política aguda. Incluso cuando, como en Baleares, pierden el poder por esos malabarismos identitarios y, en concreto, aunque lo nieguen, por incluir en las listas a una escritora nacionalista cuyo ídolo es Artur Mas. En fin, si la identidad y lo nuestro, o sea, lo suyo, van a configurar el eje del PP balear, podrá convertirse en un partido regionalista conservador del XIX, pero difícilmente será un partido liberal y español de este tiempo. Y a doña Rosa se le podrá augurar lo que me apunta y cede Girauta: Estaràs en la oposición.

Tertuliana de Es la Noche de Dieter.

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