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Daniel Blanco

Doblete histórico para la selección española de balonmano

La selección de balonmano acapara de nuevo la pasión por este deporte, olvidado para el gran público en España, debido al éxodo masivo de jugadores.

Daniel Blanco
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La selección de balonmano acapara de nuevo la pasión por este deporte, olvidado para el gran público en España, debido al éxodo masivo de jugadores.
Jorge Maqueda celebra uno de sus goles ante Croacia en la final. | EFE

El muro ya estaba superado desde hacía dos años. Aquel día España consiguió doblegar a Suecia y conseguir su primer oro europeo después de tres platas (1996, 1998, 2016). Hace dos años la selección de Jordi Ribera se hizo mayor en el continente, accedió a algo inalcanzable hasta ese momento. Y en este Europeo de Suecia, Noruega y Austria ha conseguido mejorarlo. La selección se hace inmortal y consigue un doblete histórico, épico, sólo posible si crees todos los días en un torneo de exigencia máxima.

España se baña en oro y consigue billete para los Juegos Olímpicos. Completa cuatro europeos consecutivos sin bajarse del podio (bronce en 2014, plata en 2016 y los dos oros seguidos de 2018 y 2020).

Consigue acaparar de nuevo la pasión por este deporte, olvidado para el gran público en España, debido al éxodo masivo de jugadores. Un deporte que no llama la atención si no es el mes de enero, en el que siempre se disputa el torneo de rigor del combinado nacional. Si no es por este oasis, el balonmano, otrora el tercer deporte del país, estaría en el olvido.

Combinó Ribera en este torneo a los históricos (Aguinagalde, Maqueda, Entrerríos, Cañellas, Guardiola, Pérez de Vargas, Morros) con la savia nueva (Aleix Gómez, Aitor Ariño, José Goñi, Adriá Figueras), sin olvidar por supuesto a los que ya dispusieron de minutos importantes en torneos, pero que no estuvieron en Barcelona, en 2013, en el Mundial (los Dujshevaev, Rodrigo Corrales, Ángel Fernández, Dani Sarmiento). Y todos han cumplido hasta la extenuación. España se convierte en la reina de Europa y viajará a Tokio con un sabor dulce. Se encontrará entre el grupo de favoritas para acceder al oro olímpico.

No ha sido un camino fácil, con la defensa como norma innegociable. Desde atrás creció la selección para ganar a Holanda, Alemania, Letonia, Austria, Chequia, Bielorrusia y Eslovenia y sólo ceder un empate en 17 días ante la rival de la final, la gran Croacia de Lino Cervar, un rival de enjundia, que claudica de nuevo ante España en el último partido del torneo. La primera fue en febrero de 2005 en aquel inolvidable mundial de Túnez. Allí empezó a gestarse todo. Allí empezó la leyenda.

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