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Un amo temible

Daniel Rodríguez Herrera

Si Telefónica, u otra compañía, decidiera violar la neutralidad en la red por su cuenta, lo más probable es que fracasara. Pero si es el Gobierno quien lo impone, no hay escapatoria posible. (Volver)
Minaya dijo el día 22 de Febrero de 2010 a las 18:32:37:

Lo curioso del caso es que no son las operadoras, sino Google, quien ha metido al gobierno en Internet incitándole a imponer por ley la neutralidad de red. Y como bien se dice en el artículo, una vez que se mete a la zorra en el gallinero ninguna gallina vuelve a estar segura. Ni la gallina Google que la metió, ni las gallinas Telefónica, Ono o Vodafone, ni mucho menos las gallinas usuarias.

jonsy dijo el día 20 de Febrero de 2010 a las 17:12:13:

Habría que preguntarles a estos "protectores de la ciudadanía", si se dan cuenta de lo terrible que puede ser para las empresas españolas que google salga de las redes de nuestro país.

Porque si google no cede, -y no debería ceder- toda empresa que tenga una web que dependa de las redes españolas, simplemente desaparecerá de internet. Si un buscador no puede localizar la web de mi empresa en la red, mi empresa simplemente deja de existir.

Esto tiene dos consecuencias inmediatas:

Primera: mis clientes principales, esto es, aquellos que residen en España y que serán con más probabilidad los que me busquen, perderán un proveedor, y se buscarán aquel que sí aparezca. Consecuencia: pierdo competitividad y clientes

Segunda: Si mi empresa desaparece de internet por culpa de un proveedor de red, inmeditamente me cambiaré de proveedor. Si ningún proveedor en España permite que google, yahoo o quien sea me dé a conocer al mundo, lo que haré será poner mi web fuera de españa

Corolario: las redes españolas se convertiran en una simple red de clientes -que además pagarán canon SGAE-, en lugar de una red de proveedores. La red de telefónica será una simple red "de paso" hacia las redes de verdad. Una sucursal paleta de un pueblo paleto

Por otro lado una consideración: ¿Quien decide quienes tienen que pagar o no? ¿Cómo se estima el "tamaño" de un buscador para decidir si tiene o no que pasar por caja?. Yo tengo aplicaciones que pueden recorrer una web ¿Me convierte eso en un buscador? ¿Tendré también que pagar?

Y finalmente: ¿La inteligencia de nuestro gobierno no alcanza a saber que existen buscadores distribuídos como solución alternativa a los robots de google? ¿quién le impide a google vender -o regalar- una aplicación que convierta su conjunto actual de robots en millones de robots ejecutados en millones de clientes

No puede calificarse todo esto sino como una soberana estupidez muestra de la inutilidad de nuestra clase dirigente y sus empresas subvencionadas

Nick2 dijo el día 19 de Febrero de 2010 a las 20:52:19:

Así que (el ministro de Industria) podría emplear su monopolio de la fuerza ... obligando a empresas como Google a pagar a Telefónica, Ono y compañía.

No estoy de acuerdo con que el Gobierno tenga tanto poder en este caso.

¿Saben que haría yo en ese caso, si fuera el máximo responsable de Google?

Pues le diría a Miguel Sebastián: "¿No quieres lentejas? Pues no te las comas. Es tu problema".

Es decir, si me obligan a pagar a todos los operadores de España por el grave delito de ofrecer gratis el mejor buscador de internet y otras excelentes herramientas como Google maps, Google Docs, Youtube, Gmail,... pondría la pelota en el tejado de Miguel Sebastián: "no voy a pagar ni un céntimo. Esta es mi última oferta. Si no te interesa mi oferta, prohibe que se pueda acceder a mis servicios desde España, si tienes OO".

Es más. Si ZP se pone tonto con este tema (es un decir) , pues sería yo el que impediría a los españoles acceder a mis servicios. Y que fueran los españoles los que exigieran al Gobierno un cambio en su actitud contra Google. ¡Y a ver quién gana!

Vendeano dijo el día 17 de Febrero de 2010 a las 09:52:19:

Si le dejamos entrar, ya no saldrá.

Ojo con los "derechos de los consumidores". La mejor manera de salvaguardarlos es la competencia: si no te sirven bien, pásate a otro proveedor.

Es tentador pedir que el Estado nos hiperproteja como consumidores, pero corremos el riesgo de que luego quiera también "protejernos" donde ya no nos interesa, sea en lo que comemos o fumamos, sea en internet... ¡o sea en qué idiomas rotulamos nuestros negocios!

¡Si, señores!, el Estatut de Catalunya pasa sobre la libertad lingüística introduciendo un PRESUNTO DERECHO DEL CONSUMIDOR a ser informado en su lengua "propia". ¡Como si a los consumidores nos importase que los chinos pongan anuncios en chino en sus comercios! Bueno, pues esa es la manera por la que Montilla puede obligar a un comercio a rotular en catalán.

Y es que las constituciones o estatutos no deben ser usados para establecer derechos "positivos" (derecho a la vivienda, al trabajo: pura mentira) sino "negativos" (no pueden violar mi correspondencia, no pueden decirme lo que puedo fumar, comer o inyectarme, no pueden decirme cómo educo a mi hijo...).

Algo que tenían claro los Padres Fundadores useños: las constituciones estan para defender a los ciudadanos del gobierno. En cambio, la tradición continental europea (no la inglesa) es que las constituciones son "contratos" por las que el Estado nos provee de "servicios". Y claro, de esa manera, le damos la escusa para meterse en nuestra vida y "servirnos" como a él le interesa.

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