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David Vinuesa

El Atlético del mucho hablar y poco hacer debe desaparecer

El Atlético volvió a dejar escapar una victoria por su falta de intensidad y personalidad.

El Atlético volvió a dejar escapar una victoria por su falta de intensidad y personalidad.
El Atlético del mucho hablar y poco hacer debe desaparecer | EFE

Ya está bien de palabras. Toca hablar sobre el campo, no justo después de abandonarlo. Empiezo así de contundente porque ayer José María Giménez, uno de los capitanes del Atlético de Madrid, lo fue al acabar el choque ante el Sevilla. Un duelo que acabó 1-1 porque el equipo de Simeone quiso. Otra vez. Sí, el colegiado Sánchez Martínez, al que Giménez también señaló, parecía que estaba deseando que llegase el empate, pero escudarse nuevamente en algo ajeno se antoja ya más que vergonzoso. No cuela este año.

Ojo, no digo todo esto por Giménez en particular. Lo digo en general. Como Giménez ayer salían Saúl el año pasado, Koke y Oblak este, el propio Josema, Correa, Savic... todos salen cuando acaban los partidos que no se ganan y dicen que "no entienden por qué pasan las cosas que pasan" dejándose puntos por el camino en encuentros que dominan cuando son intensos y pierden o empatan cuando deciden dejar de serlos. Si saben cuál es el problema, dos opciones: o no quieren o no pueden. Si no quieren, ya hablamos de un problema de mentalidad y si no pueden por físico quizá vaya siendo hora de que el Atlético y Simeone tomen decisiones sobre la preparación física.

Por ‘h o por b’, basta ya de este Atlético de verlas venir y esto es trabajo de Simeone y de los jugadores. Que nadie se esconda detrás de nadie, por favor. Per-so-na-li-dad. Y el o los que no puedan aguantar pelear dos años seguidos por ganar títulos, gracias y hasta siempre. No puede ser que haya futbolistas que aparecen y desaparecen de un año a otro. No puede ser. Este año solo tres jugadores han mantenido el nivel de notable hacia arriba: Reinildo, Cunha y Carrasco. El resto han bailado todo el año entre el suspenso y el aprobado. Si con ese balance, el Atlético ha quedado entre los cuatro primeros, qué podría haber pasado si la mayoría de ellos hubiesen hecho una buena temporada.

El gran problema del Atlético es la exigencia y la ambición, aparte de contar con jugadores que puedan dar un gran nivel más de una temporada consecutiva. No puede ser que Gil Marín solo baje a golpear la puerta del vestuario cuando ve que pueden quedar quintos. Si eso solo pasa en ese contexto, el jugador y el entrenador, siendo terceros están cómodos y eso no aumenta la ambición del grupo. Al conjunto rojiblanco no se le puede exigir ganar todo, pero sí pelear por todo. Eso sí que se le debe exigir. Quedar entre los cuatro primeros es un mínimo, simplemente. Nada más. Quedo cuarto y lo celebro. No. Quedas cuarto, has cumplido, pero celebras lo justo y necesario.

Ahora toca ver qué quiere el Atlético este verano. Simeone se queda, que siempre es una buena noticia. Sus estrellas parece que también. Con todo eso es el club el que debe mover ficha. ¿Quieren un delantero que marque 30 o 40 goles o un experimento que en su CV no pasa de 15? ¿Quieren un defensa sólido que cierre la defensa a cal y canto o un intento de encontrar de refilón y con suerte a otro Reinildo Mandava? Ambición, por favor. Exigencia, por favor. Vale ya del repetitivo y extraño "hay que vender para fichar". Y si no pueden, que alguien salga y explique por qué tras 10 años de cholismo con títulos y grandes beneficios económicos, el Atlético sigue rascando cada euro que gasta. Si no se puede, que alguien lo explique bien. Y si se puede, que se haga. Si quieres un 9 que sea como Lewandowski ve a por él, no a por un ‘primo’ suyo que el año pasado marcó 13 goles.

Este Atlético tocará la gloria más veces si cuando empata un partido como el de ayer, no se ve a los jugadores como si no pasase nada. Que sí, que ya estaban clasificados para la Champions, pero es que se les ha visto sin demasiada tristeza posterior en partidos que se han perdido este año por la misma falta de intensidad. ¿Dónde está la rabia cuando se pierde? ¿Solo se produce cuando se puede quedar quintos? ¿Qué pasaría si se enfadan de verdad cuando ven que van segundos y no se acercan al liderato? En serio, listón arriba señoras y señores. Este ya ha sido el curso del "no sé qué nos está pasando". El curso de casi me quedo sin Champions. El curso de me vuelven a eliminar pronto en Copa. El curso de no he competido la Liga. Y el curso de no peleo la Supercopa y casi me dejan fuera de Europa en la fase de grupos. Se acabó. El que viene ya no va a colar.

Gil Marín y Andrea Berta. Simeone. Profe Ortega. Jugadores. Todos deben reflexionar y mucho. No se puede repetir una temporada así. Que los de arriba den armas, los del medio las usen bien y los jugadores se exijan sin esconderse detrás de nadie. Solo así se acabará el Atlético del mucho hablar y poco hacer.

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