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Copa del Rey

David Vinuesa

Ridículo copero, cebo de Simeone y jugadores que no quieren jugar en el Atlético

El Cornellá eliminó al cuadro de Simeone en un partido nefasto y lleno de desmotivación por parte de los colchoneros.

David Vinuesa
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El Cornellá eliminó al cuadro de Simeone en un partido nefasto y lleno de desmotivación por parte de los colchoneros.
Vitolo ante el Cornellá. | Cordon Press

Ramón Juan, Estelles, Carlos García, Borja, Adrián Jiménez, Rulo, Medina, Pol, David, Pablo, Eloy, Juanma, Dorca, Presa, Marcet, Gerard, Aschalew, Thymos, Guzmán, Chiki y Romo. Estos son los nombres de todos los jugadores del Cornellá y de su entrenador. Ellos sí o sí tienen que ir en primer lugar en esta columna porque más allá del fracaso rojiblanco, al que voy a meter mano a continuación, la gesta del equipo catalán merece la primera mención de todos los comentarios alrededor de este partido. Lo merecen por entrega, pasión, fútbol, ganas y respeto a la Copa. Enhorabuena Cornellá porque no perdió el Atlético, lo ganastéis vosotros. 

Después de darle el mérito que merece al equipo que respetó la competición copera toca analizar el segundo ridículo histórico del Atlético de Madrid en la Copa del Rey. Lo decía ayer justo después del pitido final. A este Atlético de Simeone, para bien y para mal, se le nota siempre si está motivado o no cuando juega un partido. Se le nota muchísimo y la Copa, visto lo visto en los últimos años, les sobra. La tienen ahí y si van pasando rondas pues bien y si les eliminan tampoco se van a matar. ¿Quién se come el ridículo? La afición, como siempre. El sábado en Liga ante el Athletic no van a salir así seguro. Podrán ganar, empatar o perder, pero ni el plan A ni el plan B jugarán a verlas venir. 

Hay algo que no cuadra en esta ecuación. Si Simeone siempre dice que "cuando se lleva el escudo del Atlético de Madrid todos los partidos son importantes", el técnico rojiblanco ya sabe qué jugadores parecen no querer portar dicho escudo en su pecho. Simeone no señalará a ningún jugador, no es su estilo, pero si lo fuese, ayer habría jurado en arameo con la actitud de jugadores como Vitolo y ojo, también Joao Félix. Hay jugadores que quieren y no pueden. Otros que pueden, pero no quieren. Estos últimos son los peores porque denota falta de compromiso. Es inexplicable que alguien como Vitolo, cuya uña del dedo pequeño del pie izquierdo tiene más calidad que varios equipos de Primera juntos, lleve tres años en el Atlético de Simeone sin tener ni siquiera un papel secundario importante. Ni costó ni cobra cifras que le permitan vivir así en el Metropolitano, pero ahí sigue. Lesiones, algún momento destacado y muchos partidos indecentes. Ese escudo, de momento, no lo merece y el sueldo tampoco. 

Tema Joao Félix. De momento es un niño y tiene cosas propias de su edad. Es un chaval de un talento incalculable cuyo fútbol es merecedor del pago de cualquier entrada, pero tiene que tomar una decisión, porque a día de hoy mucha gente está deseando ponerle la etiqueta de 'niñato' más que de niño y con partidos como el de ayer les está dando armas razonables. Vale que le cosieron a patadas en los tobillos y ese fue el motivo real del cambio de Simeone, sin embargo, la actitud de Joao fue la de esperar y en el Atlético no se espera. Si eres muy bueno y esperas, no vales 120 millones. Si eres bueno, ve a por el balón. Si eres un genio coge el balón y ponte 'gallito' con él en los pies. Prefiero 100 veces a un chulo que quiera destacar siempre que a un indolente que elija cuándo y en qué partidos destacar. Ojalá Joao encuentre un término medio, pero si toca elegir prefiero que coja de ejemplo la voracidad de Cristiano, su compatriota. Y como creo que Joao va a demostrar que es un niño y no un niñato, yo no me voy a bajar de su barco. 

Y por último toca hablar de Simeone. En el Atlético ganan y pierden todos, es decir, Simeone es también culpable y mucho de la derrota de ayer. Lo es con el liderato liguero y también es padre de los dos ridículos coperos consecutivos. Aquí no se salva nadie. Si no quiere la Copa, no vale el discurso sobre honrar el escudo del Atlético y si de verdad la quería espero ver más en lo que resta de temporada al canterano Mario Soriano que a Vitolo. Eso sí, a listo no le gana nadie. Ayer puso el cebo sobre su futuro y los que le esperan desde hace mucho tiempo se lo zamparon como locos.

El Cholo conoce a la prensa y a los aficionados como nadie. En estos días se hablará más de la frase sobre su continuidad que de la eliminación copera y fue tan sencillo como poner algo de carnaza en el agua y esperar a que los tiburones se sobreexcitaran. A los pocos minutos, un nuevo gatillazo para ellos. "Dependerá del club", dijo Simeone, como si la directiva tuviese alguna remota idea de querer cesarle. Pues eso, carnaza y gatillazo. Pero ojo, lo dicho también, ridículo copero y eso, señoras y señores, es lo más importante y lo que tiene que corregir el técnico del Atlético de Madrid. 

 

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