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David Vinuesa

El Atlético no merece escuchar el 'Requiem de Mozart' en Champions

El conjunto rojiblanco necesita un empate en Austria ante el RB Salzburgo para pasar de la fase de grupos.

David Vinuesa
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El conjunto rojiblanco necesita un empate en Austria ante el RB Salzburgo para pasar de la fase de grupos.
Gran partido de Marcos Llorente. | Cordon Press

Una imagen. Una simple fotografía podría resumir lo que está teniendo que afrontar el Atlético de Madrid sin ningún delantero centro que ayude al equipo del Cholo Simeone a marcar goles. Les dibujo esta imagen en la mente. Primera parte del Atlético-Bayern. Los rojiblancos sacan de portería y con su línea de tres centrales en salida de balón, Hermoso recibe, levanta la cabeza y busca a un compañero para darle la pelota. Cerca de él tiene a jugadores como Koke, Saúl, Carrasco o Joao Félix, pero la presión alemana le obliga a pensar en un balón largo. Mario levanta la cabeza y entre tres gigantes ve a Correa. ¿Qué hace? Lo lógico, jugar en corto aunque esté agobiado. Imposible pensar en otra cosa. Inútil haber mandado ese balón a tierra de gigantes.

Esa imagen descrita anteriormente refleja a mi entender el mérito que tiene el Atlético de Madrid por haber ganado a Barcelona y Valencia sin delantero centro y haber merecido a su vez la victoria en los dos partidos que ha empatado en Champions. Solo la falta de gol y la ausencia de una referencia arriba le ha hecho dejarse puntos en una competición que debería tener resuelta desde la jornada 4 y que aún no ha cerrado antes de la 6.

Ahora, sin más partidos por delante que un último choque a cara o cruz, el Atlético viajará a Salzburgo con el Requiem de Mozart amenazando su tranquilidad. Allí no puede haber excusa ninguna porque más allá de lo ocurrido en el pasado, el conjunto madrileño, incluso sin 9, es mejor que el Red Bull Salzburgo. Eso por un lado, pero es que aparte de la calidad están también las cuentas de la vieja. El Atlético ni siquiera necesita ganar para estar en octavos. Un empate en la ciudad natal de Wolfgang Amadeus pondría al equipo del Cholo en octavos de final y eso le da aún más ventaja. Traducción: es un partido trampa, pero es el Atlético el que tiene la sartén por el mango. 

“Esperemos que la contundencia aparezca en los momentos definitorios”, comentó Simeone tras el partido. El técnico tiene toda la razón ya que sin contundencia no hay paraíso, pero tranquilo Cholo, que la cosa va bien. El Atlético tiene muchos motivos para ser optimista. Muchísimos. Los rojiblancos saben a qué juegan, no se arrugan ante nadie y además tienen varios planes por si hay o no un delantero centro referencia. Ganando en Austria, el Atlético conseguiría cerrar una etapa complicada peleando por la Liga, clasificado para octavos y con un máster sobre cómo afrontar una situación difícil sin tu mayor referente en la punta de ataque. Ese debe ser el pensamiento. Alejar la frustración, el 'pupismo' y el 'qarabagrismo' para ensalzar que el camino que ha tomado el Atlético es el correcto.

Jugando como lo está haciendo el equipo colchonero llegarán grandes tardes y noches en el Metropolitano y más con jugadores como los que ayer volvieron a brillar. El año pasado comentaba en Twitter por estas fechas que la nota media de los jugadores más importantes del Atlético apenas llegaba al 6.  El curso pasado hubo momentos de la temporada en los que ningún jugador del Atlético salvo Oblak o Felipe pasaban del 7 en la nota media de cada partido. Este año Savic, Koke, Llorente, Carrasco, Joao Félix y alguno más no bajan del 8. Esa es la enorme diferencia entre el Atlético de 2019 y el Atlético de 2020. Joao está a un nivel de videoconsola y no solo en cuanto a juego sino también con partidos y goles en días importantes. Carrasco ya no sabe ni dónde está China. Koke domina todo y a todos. Y Marcos Llorente podría emborrachar a media población mundial si cada persona tomase un chupito cada vez que el '14' llega a línea de fondo. En resumen, el Cholo tiene a la mayoría de su plantilla de 8 para arriba en nota media y por lo tanto lucha con notables y sobresalientes contra el pupismo. 

Por último me gustaría hablar del Bayern. Ni con el plab B o C pierden los alemanes y eso da mucho miedo en el viejo continente. Es cierto que el Atlético no tuvo un 9, pero es que el vigente campeón dejó en Alemania a medio equipo y hasta la segunda parte no jugó con un equipo medianamente reconocible. Aún así jamás dio sensación de ser un equipo fácil de ganar. Tal es el halo de imbatibilidad de los teutones que pones al Jesé actual con la camiseta del Bayern y la sensación que da es es que sí puede ganar el Balón de Oro que prometió en una galaxia muy muy lejana. Siguen dando miedo, mucho miedo y eso hace que la orejona, siempre complicada de ganar, parezca aún más difícil de conquistar para aquellos que no tienen plantillas estratosféricas.

PD: no me arriesgo nada si digo que Giménez, sin lesionares musculares, estaría en el Top-3 de centrales en el mundo.

 

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