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22-XII-2008

La financiación y, de fondo, el socavón

Revista de prensa
En la mañana en la que todos tenemos los millones de la lotería en mente, las portadas de los periódicos están ocupadas por unas cifras mucho menos felices: las del reparto de la financiación autonómica, con la polémica al rojo vivo tras la reunión secreta de este fin de semana entre Zapatero y Montilla.

Rompen un poco la norma ABC, que no obstante también dedica su portada a cantidades de las que quitan el hipo, en este caso los 47 millones de euros que nos costará el "incidente menor" en un tunel del AVE entre Madrid y Valencia. La imagen se dedica al homenaje a un etarra que se celebró este domingo en Arrigorriaga y en el que se dieron "vivas" a la banda asesina. El editorial se decida a Magdalena Álvarez, la "Ministra contumaz en el error", tal y como la califica en su titular. En su interior, pocas palabras amables: "Por muchas y poderosas razones, Magdalena Álvarez se ha ganado a pulso el último puesto en la clasificación de ministros de Fomento -con éste o con otro nombre- durante la actual etapa democrática. Su continuidad en el cargo causa un daño objetivo al interés general".

El Mundo señala en su portada los efectos colaterales de la reunión Zapatero - Montilla del pasado sábado: "La negociación con Cataluña dispara la alarma en las demás autonomías". La imagen es la de un peculiar belén, el de el Presidente de la Generalidad con un grupo de "pastores de todos los colores" de los cursos de inmersión para adultos: "United Colors de la imposición lingüística" ; también hay un hueco para el homenaje etarra: "El Gobierno vasco tolera un homenaje a 'Argala' que acaba con 'vivas a ETA'" y para la entrada de Lukoil en el mercado petrolero español: "Zapatero pone la negociación Repsol-Lukoil en manos de Bernardino León".

En el editorial "Zapatero en su 'sudoku', Montilla en su Belén" opina que "lo que demuestra la rebelión de los líderes regionales es que el asunto de la financiación no debió salir nunca de la negociación multilateral. Es muy probable que a estas alturas el propio Zapatero se haya arrepentido de la irresponsabilidad de haber dado alas al nuevo Estatuto de Cataluña, ya que su aprobación consagra una financiación a la carta que rompe el modelo actual y abre la caja de Pandora de los agravios comparativos".

El País, por su parte, certifica que el presidente del Gobierno ha 'comprado' los argumentos de Montilla: "Zapatero asume parte del modelo catalán en la nueva financiación", señalando también el malestar en las restantes comunidades: "Las autonomías se rebelan por la reunión con Montilla y Chaves". Además, hay un espacio para el fracaso de la Ley Antitabaco: "La venta de cigarrillos crece por primera vez desde la ley antitabaco"; para la situación en EEUU: "Obama busca un plan para tres millones de empleos"; y para el optimismo hipotecario: "Las hipotecas se abaratarán hasta un 34% el próximo año".

El editorial se dedica al tema que no se diría que preocupa a todos los españoles estos días: "Claroscuros de Sarkozy", en él se critica al mandatario galo tras el final de la presidencia de Francia en la UE que el presidente francés "confía como suprema herramienta en su capacidad para persuadir a los demás. Es un credo que conduce a adoptar casi cualquier política, por contradictoria que sea, con tal de que aparentemente funcione y mantenga a su impulsor en el candelero".

La Razón se desmarca en parte con un tema propio: "La mayoría de españoles apuesta por una educación religiosa para sus hijos"; además, dedica también un espacio a la "Revuelta autonómica contra las reuniones 'secretas de Zapatero", y para el tema de la recuperación de los papeles del primer presidente de la II República: "El nieto de Alcalá Zamora cree que los documentos recuperados de su abuelo explicarán que el primer golpe del 36 lo dio la izquierda".

En el editorial "El laicismo radical no tiene sitio" señala que "en España no existe conflicto religioso alguno y la convivencia entre las diferentes confesiones, que fuera de la cristiana apenas representan un porcentaje ínfimo de la población, es impecable. Sería grave que el Gobierno socialista reavivara, en su descabellado viaje al pasado, el rancio anticlericalismo como un instrumento eficaz para movilizar a sus sectores más radicales".