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Si sufrimos una congelación, lo primero que debemos hacer es avisar a las autoridades sanitarias para el traslado del enfermo a un centro hospitalario. Mientras llega la ayuda está indicado la aplicación de paños con solución antiséptica a unos 37-40º.

Dr. Enrique de la Morena
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Éste es uno de los problemas importantes más habituales en esta época del año. Las congelaciones en diferentes partes del organismo, ocasionadas por la bajada de las temperaturas, es uno de los casos que más nos encontramos los médicos en invierno. El frío hace que el organismo concentre el calor corporal en distintos órganos del cuerpo para conservarlo.

Esto provoca que la parte periférica de nuestra anatomía, como la nariz, las manos, las orejas o los pies, sufran esa pérdida de calor que ha emigrado. Entonces se produce una vasoconstricción periférica, que no es otra cosa que un mecanismo de defensa del cuerpo humano para ahorrar calor.

En el proceso de congelación podemos considerar dos fases. La primera de ellas es la pérdida del calor en la periferia y la isquemia que se produce en las zonas afectadas al no llegarnos la glucosa ni el oxígeno. Ésta es la causa de las lesiones en esas zonas. Además el frío intenso produce la aparición de cristales de hielo en las células.

Recordemos que el 70% de nuestro organismo aproximadamente es agua, por lo tanto, es lógico que en las células, el frío intenso produzca los cristalitos de hielo. Estos cristales hacen que se destruyan las células, produciendo una necrosis. En este caso hablaremos del Pie de Trinchera. El nombre proviene de la Segunda Guerra Mundial, cuando esta patología se llevó a muchos soldados por delante.

¿Qué ocasiona una congelación? Los efectos los podemos dividir en tres grados. El primero, en el que aparece palidez y pérdida de sensibilidad en la zona lesionada: el segundo, en el que encontramos ampollas y posibles infecciones; y el tercer grado en el que ya aparece la necrosis-gangrena y arteriopatías.

Si sufrimos una congelación, lo primero que debemos hacer es avisar a las autoridades sanitarias para el traslado del enfermo a un centro hospitalario. Mientras llega la ayuda está indicado la aplicación de paños con solución antiséptica a unos 37-40º. Es importante no frotar nunca con la nieve. Es un grave error ya que podemos ocasionar muchas más infecciones. También es importante evacuar al paciente cuanto antes para un mejor tratamiento, incluso la vacuna antitetánica.

Las personas que practican senderismo deben saber que en estas circunstancias lo más aconsejable es llevar ropa adecuada, calcetines, guantes, pasamontañas, etc. Es decir, que practiquen esta afición lo suficientemente preparados para enfrentarse a las bajas temperaturas. También es importante saber que no se debe fumar mientras se está realizando este deporte. Igualmente, es aconsejable llevar líquido suficiente para evitar la deshidratación.

No olvidemos que el deporte, lo practicamos para disfrutar, no para enfermar.

Entre otras muchas cosas, el Dr. De la Morena es miembro del Comité Científico de la Fundación Ferrer para Investigación y Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid.

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