Menú
EDITORIAL

El referéndum de Patxi López

Aunque Maragall causase mucho revuelo en su día al mostrarse conforme con el plan Ibarrexe "en el fondo, pero no en la forma", ese es de hecho el mensaje y el guiño que ahora le están haciendo llegar al lehendakari tanto Zapatero como Patxi López

EDITORIAL
0

Desde estas páginas ya hemos señalado en varias ocasiones que la única reacción que cabe esperar del Gobierno de Zapatero ante el desafío soberanista de los nacionalistas vascos es la de sumarse a ellos para, después de las elecciones generales, hacer pasar por "reforma estatutaria" lo que no será sino una ruptura constitucional encubierta.

Por si ya fueran poco indicativas de estos propósitos la pasividad de Zapatero y su clara disposición a un futuro "acuerdo entre los vascos", ahí están las declaraciones de este lunes de Patxi López en las que, como el lehendakari, el secretario general de los socialistas vascos también se ha mostrado a favor de una "consulta en forma de referéndum", con "la diferencia que Ibarretxe plantea una consulta ilegal, para lo que no tiene legitimidad ni competencia".

Prueba de que, para Patxi Lopez, la única ilegalidad de los planes soberanistas de Ibarretxe depende exclusivamente de si los socialistas lo respaldan o no en el Congreso es que el secretario general de los socialistas vascos –al igual que el propio Zapatero– no ha considerado ilegales y ni siquiera ha criticado uno solo de las postulados de fondo de los nacionalistas. Vamos, como si el único precepto constitucional que trataran de violar los nacionalistas vascos con su consulta fuera el que exige que esta tenga la autorización de las Cortes Generales.

Aunque Maragall causase mucho revuelo en su día al mostrarse conforme con el plan Ibarrexe "en el fondo, pero no en la forma", ese es de hecho el mensaje y el guiño que ahora le están haciendo llegar al lehendakari tanto Zapatero como Patxi López. La única diferencia está en que Maragall ha terminado por reconocer que no bastaba la autorización de las Cortes, sino que era necesaria una previa reforma constitucional –más bien voladura– para dar cabida a un estatuto soberanista como el sometido a referéndum en Cataluña.

En este sentido, si algo de verdad diferencia a los planes de Ibarretxe de los de Patxi López –que son los del Gobierno– es que el lehendakari, al menos por ahora, anuncia abiertamente una ilegalidad que Zapatero cree que podrá erradicar el mismo día que le brinde su apoyo. En vísperas de elecciones y sin haber reanudado las negociaciones con ETA, no es, ciertamente, momento para brindárselo. Pero espérense... si las urnas no lo remedian.


 

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios