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EDITORIAL

Sánchez y su escandaloso "haz lo que digo, no lo que hago"

Sánchez pretende prohibir a los ciudadanos que hagan con su dinero lo que él tan frecuente como innecesariamente hace con el dinero del contribuyente

A pesar de que la lucha contra la emisión de gases de efecto invernadero es, en gran medida, responsable del disparatado incremento de la energía de los últimos tiempos, está visto que el presidente del Gobierno no se cansa de incurrir en prácticas que él mismo denuesta como perjudiciales para el medioambiente y, de paso, saquear el bolsillo del forzado contribuyente con su constante utilización del Falcon para desplazarse por el territorio nacional. La más reciente muestra de este proceder tan insidiosamente hipócrita ha sido su visita a Elche, a donde se desplazó este miércoles en avión oficial a pesar de poder hacerlo en AVE.

El hecho de que Pedro Sánchez –no por nada apodado Falconeti– utilice el avión prácticamente para cada acto oficial que se le presenta e incluso para muchos actos de partido, además de un despilfarro intolerable –y, en el caso de los actos de partido, susceptible de ser investigados como malversación–, constituye una clamorosa contradicción con la consigna ecologista de demonizar los viajes cortos en avión por su efecto contaminante. Y es que conviene recordar que en mayo del año pasado el Ejecutivo de Sánchez hizo suya la recomendación, avalada también por la Agenda 2030 y el Foro Económico Mundial, de prohibir los trayectos en avión que tengan una alternativa en tren inferior a las 2,5 horas de duración.

Nada más lejos de nuestra intención que hacer nuestras las demenciales recomendaciones de ese ecologismo apocalíptico y rabiosamente liberticida que veda toda posibilidad de satisfacer las crecientes demandas de energía que conlleva ineludiblemente el progreso de la Humanidad. Sin embargo, resulta el colmo de la hipocresía y de la desfachatez que este presidente del Gobierno, con la excusa de la defensa del medioambiente, se plantee prohibir a los ciudadanos que hagan con su dinero lo que él hace, tan frecuente como innecesariamente, con el dinero del contribuyente.

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