Menú
Emilio J. González

De las palabras a los hechos

Desde que los socialistas llegaron al poder, su mensaje de política económica ha sido, una y otra vez, la importancia que tiene para España mejorar la productividad y la competitividad de nuestra economía

Emilio J. González
0
El secretario de Estado de Economía, David Vegara, acaba de decir que el diferencial de inflación entre España y la Unión Europea es “un problema estructural”. Probablemente habría que añadir, además, que es un problema serio a medio plazo porque a medida que la inflación sube más en nuestro país que en el resto de nuestros socios comunitarios, la competitividad de nuestra economía se deteriora de forma progresiva, lo que significa una reducción de nuestra capacidad de crecimiento, de creación de puestos de trabajo y de generación de bienestar para la sociedad. Pero volvamos a lo dicho por Vegara. El secretario de Estado de Economía ha hecho un diagnóstico acertado de la naturaleza del problema de la inflación en España. Pero si el Gobierno sabe perfectamente cuál es el mal que aqueja a nuestra economía, ¿a qué espera para tomar las medidas oportunas para corregirlo?
 
Desde que los socialistas llegaron al poder, su mensaje de política económica ha sido, una y otra vez, la importancia que tiene para España mejorar la productividad y la competitividad de nuestra economía. En eso, desde luego, estamos todos de acuerdo porque no hay más que comparar la evolución de la inflación en nuestro país con la de nuestros socios comunitarios para entender que este es un ámbito en el que se necesitan medidas correctoras. Y aquí es donde está el problema porque, a pesar de lo manifestado una y otra vez por los dirigentes económicos del Gobierno del PSOE, esas medidas no existen. Atacar un problema estructural como el del diferencial de precios con la Unión Europea exige la puesta en marcha de reformas estructurales que el Ejecutivo ni ha iniciado, ni ha anunciado, a pesar de su insistencia machacona con la cuestión de la productividad, lo que no deja de resultar un contrasentido a la luz de los datos de precios de consumo que, mes tras mes, nos recuerdan la necesidad de aplicar una política de estas características, y de hacerlo ya porque este tipo de medidas tarda en surtir los efectos esperados de ellas. Sin embargo, llevamos más de un año de legislatura y aún no se ha hecho nada al respecto.
 
Al señor Vegara, por tanto, no debería bastarle con reconocer que, después del mal dato de inflación de abril, va a resultar difícil terminar el año con una tasa de crecimiento de los precios de consumo del 2,5% como pretende el Gobierno, y menos aún después de admitir que la cuestión del diferencial de precios con la UE es un problema estructural. Este reconocimiento debería haber venido acompañado de un anuncio, por su lado o por parte del vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, de un programa de actuaciones para corregir esta situación, cosa que, hoy por hoy, brilla por su ausencia. Desde esta óptica, por tanto, resulta de poco consuelo lo dicho por Vegara en el sentido de que el índice de precios de consumo (IPC) experimentará en los próximos meses un descenso progresivo gracias a la corrección de los precios del petróleo y, previsiblemente, de los alimentos.
 
No cabe duda de que, de darse como parece estas circunstancias, la tasa de inflación se reducirá, pero esto sucederá tanto en España como en el resto de la Unión Europea y aquí de lo que estamos hablando no es de recortar la tasa de crecimiento de los precios en nuestro país, sino de que esta se iguale con la de la UE y, para conseguirlo, no basta con una aportación más positiva del crudo o de los alimentos. Esa es una de las asignaturas pendientes de un Gobierno que insiste hasta la saciedad en su mensaje de promover la competitividad y la productividad, pero que no hace nada para lograrlo pese a que el IPC avisa una y otra vez de la necesidad de tomar medidas. La verdad, no acabo de entender esta incoherencia entre las palabras y los hechos.

El Sr. González es profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid. Comentarista político en el programa Es la Mañana de Federico, de esRadio. Miembro del panel de Opinión de Libertad Digital.

En

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation
    España Baila Flamenco