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Emilio J. González

La Bolsa en 2004

Emilio J. González
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¿Hasta dónde puede llegar la Bolsa en 2004? No cabe duda que 2003 ha sido un gran año, con el Ibex con una ganancia próxima al 30%. Semejante resultado, sin duda, es irrepetible a no ser que se produzca una nueva burbuja, como la de las tecnológicas de finales de la década de los noventa. Pero lo que sí parece seguro es que el mercado de valores seguirá al alza.
 
El consenso entre los analistas cifra la subida de la Bolsa para el año que acaba de empezar en el 10%, lo que significaría que el Ibex cerraría el ejercicio en el entorno de los 8.500 puntos. Sin embargo, hay razones para pensar que el alza podría ser mayor.
 
En primer término, la Bolsa española está muy barata. En noviembre, el PER, es decir, la relación entre la cotización de los títulos y los beneficios por acción, era del 18,85. Los financieros considera que un PER a partir de 19 indica que el mercado está caro. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ese PER está calculado con los beneficios de 2002 y los precios de 2003. En consecuencia, cuando se conozcan los resultados empresariales del ejercicio que acaba de concluir, que fueron bastante buenos, esa relación bajará y reflejará adecuadamente el atractivo del mercado de renta variable para el inversor.
 
En segundo lugar, las estimaciones de incremento de los precios de las acciones se basan en la hipótesis de que, a lo largo del año, el Banco Central Europeo subirá los tipos de interés en medio punto para situarlos en el 3%. Si, efectivamente, tal incremento tiene lugar, la primera consecuencia sería una reacción inmediata a la baja de las cotizaciones, que luego evolucionarían conforme a las expectativas de beneficios de las empresas. Sin embargo, este análisis no tiene en cuenta un hecho importante. La fuerte subida del euro frente al dólar, que le ha llevado a apreciarse más de un 20% supone una importante restricción monetaria que equivale a un incremento del precio oficial del dinero de entre el 1,5% y el 2%. Esto ha llevado al BCE a lanzar a finales de diciembre el mensaje sobre la posibilidad de un recorte de tipos de interés para compensar parte de los efectos de la subida del dólar, con lo que el panorama cambia radicalmente. En ese caso, la subida de la Bolsa, sólo con que los tipos se mantuvieran en el nivel actual, sería mayor de lo previsto por los analistas.
 
Después, hay un fenómeno particular de los mercados que opera en tiempos de guerra. Antes de que se inicie un conflicto, las Bolsas caen debido a las incertidumbres en torno al mismo. Pero cuando comienza la guerra, los mercados empiezan una remontada que les lleva a ganar en torno al 40% sobre los mínimos previos a la guerra. Dichos mínimos tuvieron lugar el 12 de marzo de 2003. Desde entonces, el mercado español ha subido ese 40% y ahora le tocarían las alzas relacionadas con el inicio de la recuperación económica.
 
La reactivación de la actividad productiva es otro factor que puede impulsar la Bolsa al alza más allá de lo que prevén los analistas. Los expertos estiman que en 2004 el crecimiento económico será del 2,5%. Sin embargo, el Gobierno calcula un aumento del PIB del 3%. La experiencia desde que el PP llegó al poder en 1996 enseña que las previsiones económicas más acertadas son, precisamente, las del Ejecutivo. Si este año se cumple otra vez esta regla, el mercado de valores tendrá que recogerlo en sus cotizaciones.
 
Este escenario alcista hará que el dinero salga de los refugios en que se ha escondido durante la crisis de las tecnológicas y los escándalos contables para volver a la Bolsa. Dicho de otra manera, saldrá de la deuda pública y de la vivienda y podría ser el elemento que pusiera fin a la escalada de los precios inmobiliarios para iniciar un proceso de corrección que ya empiezan a anunciar unos alquileres que no suben.
 
De cumplirse todas estas condiciones, lo que es bastante factible, el Ibex no concluiría el año en el entorno de los 8.500 puntos, sino que podría irse perfectamente al nivel de los 8.800 o, incluso, los 9.000 puntos en un escenario optimista. De todas formas, no hay que descartar los riesgos que podrían dar al traste con este escenario, esencialmente las incertidumbres geopolíticas y en torno al terrorismo internacional que todavía persisten, la evolución del precio del petróleo que, de romper de forma clara y duradera la barrera de los 30 dólares por barril, supondría un serio problema para la consolidación de la recuperación de las economías industrializadas y un cambio de tendencia del dólar, para recuperarse frente al euro, aunque en este caso el efecto final sería incierto. Dicha recuperación podría llevar al BCE a subir los tipos de interés, lo que presionaría las cotizaciones a la baja, pero también aumentaría las exportaciones de los países de la zona euro, acelerando su ritmo de crecimiento económico, y mejoraría las cuentas de resultados de los pesos pesados de la Bolsa española, con fuertes intereses en Latinoamérica, un área muy influenciada por la divisa estadounidense. Y cuando Telefónica, Endesa, Repsol, SCH, BBVA, etc, suben, arrastran consigo a los demás valores.
 
¿Hasta dónde llegará la Bolsa en 2004? Lo más probable es que más arriba de lo que ha llegado en 2003. Y es posible, incluso, que se sitúe por encima de lo que prevén los analistas.

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