Menú
Federico Jiménez Losantos

Teatro, puro teatro

Federico Jiménez Losantos
0
Zapatero montó la comedia de proponer un acuerdo por escrito, la clave es que fuera con firma ante la tele, para escenificar con Aznar un pacto entre iguales e igualmente entusiastas en la lucha contra ETA. Pero Zapatero lo hacía precisamente para ocultar la indefinición de su partido, la alta traición de Maragall, la baja pasión de González y su incapacidad de pastelear en un asunto que no admite azúcar. Era comedia y como tal la rechazó Aznar, que es un tipo serio en esta cuestión y que además no tiene mano izquierda ni para esto ni para nada. Lo suyo es la derecha y al centro del mentón, no sale de ese golpe.

Aznar tenía razón, pero eso en política no basta. Viendo cómo por ser serio en un asunto que lo merece puede debilitar muy severamente a Zapatero, dejándole a Maragall vía libre para sus desmanes y dándole a González carta blanca para su venganza, el Presidente ha decidido montar, también él, otra comedia de enredo. Le devuelve la pelota con otro papelito y ahora pueden seguir peloteando hasta el Día de la Constitución, en cuya víspera podían escenificar el Auto de los Reyes Magos y los Políticos Titiriteros. Como dice en otro comentario Enrique de Diego, Aznar tampoco ha hecho pública autocrítica de su diálogo con la banda etarra cuando la tregua-trampa. No quedó mal, pero, aparentemente y también realmente, picó. Más por Zarzalejos que por Oreja, cierto, pero picó. Y no se ha explicado al respecto.

Puestos a crear una farsa navideña con final feliz, podían incluir en su papelito conjunto un recuerdo a esos afanes dialogantes que no pasaron de engaños del terrorismo y, sobre todo, lo que todos queremos oir: que van a defender juntos a España y a su Constitución hasta la extenuación bipartidista.

Eso sí, que Aznar procure no condecorar ese día a Olga Guillot como hace poco a Chabela Vargas. Ver a populares y sociatas cantando "Y volver, volver , volver / al consenso otra vez" sería de lo más navideño. Pero oir a la cubana denunciando la "falsedad bien ensayada / estudiado simulacro" y rematando: "perdona que no te crea / me parece que es teatro", sería demasiado. Estamos ante una comedia, no en La Máquina de la Verdad.

En Opinión