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Sáhara Occidental

¿Solución mutuamente aceptable?

La semana pasada las Naciones Unidas hicieron un llamamiento a Marruecos y el Frente Polisario a negociar el futuro del territorio con su intermediación. La ONU dice estar por una solución mutuamente aceptable para las dos partes y del diálogo para alcanzarla. ¿Ah sí? La solución mutuamente aceptada y avalada por Naciones Unidas fue el Plan de Arreglo del organismo internacional en 1991, producto a su vez del Acuerdo de 1988 entre Marruecos y el Frente Polisario. Dicho Plan preveía un referéndum de libre determinación de los 73.000 saharauis incluidos en el censo español de 1974, que se actualizaría para incluir a las personas que, entretanto, hubieran cumplido 18 años. El referéndum, que permitiría elegir a los saharauis entre la independencia y la integración en Marruecos antes de 1993, nunca se celebró porque lo que Marruecos había firmado el lunes dejaba de tener valor el martes.

Ese año, el entonces secretario general de las Naciones Unidas, Pérez de Cuéllar, dejó a la posteridad, en deferencia hacia Marruecos, sus Criterios de Saharauidad, para engrosar el censo con electores de fuera del Sahara, con el pretexto de que el pueblo saharaui era nómada (había dejado de serlo dos generaciones antes) y muchos saharauis, casualmente, se encontraban en Marruecos cuando la Administración española hizo el recuento en 1974. El Polisario volvió a aceptar y el Plan, aprobado en 1993, de nuevo, resultó mutuamente aceptable y sancionado por la ONU. Pero lo que era aceptable para Marruecos el miércoles, ya no era aceptable el jueves y el referéndum nunca se celebró.

En 1997, James Baker, entonces Enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, reunió al Polisario y a Marruecos en torno a una mesa. Dialogaron. Dialogaron mucho y, por supuesto, llegaron a una solución mutuamente aceptable, que consistía en un régimen de autonomía de cinco años, tras lo cual se celebraría, cómo no, un referéndum de libre determinación para elegir entre independencia e integración en Marruecos. Y la ONU dio su bendición a esta nueva solución mutuamente aceptada. Pero lo que era aceptable para Marruecos el viernes no era aceptable el sábado. Y la libre determinación de los saharauis, después de una década de concesiones a Marruecos, siguió en el limbo.

Y ahora nos dicen que negocien las partes para llegar a una solución mutuamente aceptable. La única solución "mutuamente aceptable" para Marruecos es consagrar su ocupación del territorio. Eso está muy bien. Defiende sus intereses. ¿Pero por qué debiéramos fingir los demás que lo que se pretende decir con la fórmula de marras es otra cosa diferente a la entrega sumaria del territorio a Marruecos? Porque, si realmente se quiere una solución mutuamente aceptada por Marruecos y el Polisario, alcanzada por medio del diálogo, hay en los últimos quince años al menos tres soluciones de esas características que, además, representan el derecho internacional positivo sobre la materia.

La ONU tiene una operación en el Sáhara que se llama Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, creada en 1991 para supervisar el referéndum para la independencia que, mutuamente aceptado, debía celebrarse acto seguido. Quizás estos paladines de la legalidad internacional deberían comenzar su jornada laboral. Después de dieciséis años, ya les vale.

© GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.