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Guillermo Domínguez

Me quedo con la tortilla de patatas

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El pasado sábado por la noche, instantes después del España-Noruega, tuve la ocasión de cenar en casa con unos amigos -debo felicitar encarecidamente a Ana, mi querida hermana y cocinera para la ocasión- y, como no podía de ser otro modo, entre los suculentos ágapes había una riquísima tortilla de patatas, pasta, queso, embutidos y... salmón noruego. Parecía que estaba hecho a propósito, pero no fue así. El salmón desapareció en apenas segundos, como por arte de birlibirloque. Pero lo que no pudo "merendarse" la selección española fue a los jugadores nórdicos, esos mismos que, según Johan Cruyff, practican un juego que "hasta da un poquito de asco".
 
Hasta la segunda mitad, con la entrada en el campo de Valerón y Joaquín por Fernando Torres y Etxeberría, España no pudo gustarse sobre el césped de Mestalla. Tras sufrir e ir a remolque en el partido, los de Iñaki Sáez hubieron de remontar después de disparar a la meta de un Esper Johnsen soberbio hasta en 30 ocasiones -los noruegos lo hicieron en sólo cuatro pero consiguieron un gol. Y ahora en Oslo, con el partido de vuelta a menos de 48 horas, el seleccionador nacional tendrá que trabajar mucho para que sus muchachos afinen la puntería porque, aunque suene a tópico, los penaltis son una auténtica lotería.
 
Pero, ante todo, Sáez debe meditar concienzudamente sobre algunos cambios respecto al once que alineó en Valencia. Por muy fresco y enrachado que esté Torres, el joven crack rojiblanco no ha demostrado tener aún la experiencia necesaria para duelos de semejante cariz. Su sustituto debería ser Valerón. Otro que tendría jugar como titular en el Ullevaal Stadium es Joaquín. El extremo del Betis -seguro que no soy el único que lo piensa- es mucho mejor y más rápido que Etxeberría. En cuanto al debate sobre la banda izquierda, Vicente podría ganarle esta vez la partida a Reyes pese al buen papel realizado por el sevillista. Marchena se pierde seguro la vuelta por sanción, y el técnico vasco piensa ya en César como su sustituto, por su envergadura y seguridad en el juego aéreo, sin descartar la posibilidad de que Puyol pase al centro de la defensa y Raúl Bravo actúe como lateral izquierdo.
 
Así, mi apuesta, con permiso del míster, sería un once formado por Casillas en la portería; Míchel Salgado, Puyol, Helguera y Raúl Bravo, en la defensa; Albelda, Baraja, Reyes y Joaquín, en el centro del campo; Valerón como media punta y Raúl como hombre más adelantado. No sé si serán los cambios adecuados para el partido del próximo miércoles tras lo visto el sábado. En cualquier caso, lo mejor que vi estaba en el comedor de mi casa. Yo sigo quedándome con la tortilla de patatas. Si la hace mi hermana, mejor que mejor.

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