Menú

Regalo discos, vídeos, CD

No sólo desparecerá el DVD: también lo harán los CDs, que acabarán provocando la ternura que hoy desprenden los vinilos

0
Este fin de semana estuve de mudanza. Nada relevante si no fuera por el momento en el que tuve que empaquetar los discos, vídeos, CDs y DVDs. Tres estanterías completas. Varias cajas. Mucho esfuerzo. Bastante tiempo empleado. Mientras empaquetaba todo me asaltó una duda: ¿y si lo tiraba todo?, ¿y si lo regalaba o, directamente, lo revendía en eBay? A corto plazo la idea era insensata, pero a medio y largo era coherente teniendo en cuenta que en el futuro todos los artículos iban a formar parte de la estantería, no de mi tiempo de ocio. El ejemplo más claro lo tenía delante de las narices: los discos. Guardo cerca de 500 vinilos, pero no tengo tocadiscos. Comprarlo es una locura: por el mismo precio adquiero un DVD y un reproductor MP3.
 
Todos estos años he guardado los discos más por un sentimiento romántico que por un ejercicio lógico. ¿Sigue mereciendo la pena que ocupen toda una estantería si nunca más voy a escucharlos? ¿Tiene sentido que siga comprando discos si dentro de unos años sólo escucharé canciones en formato MP3?
 
Sin ser una persona que me genere especial simpatía, siempre he tenido muy en cuenta las palabras de Bill Gates. Hace poco más de dos meses vaticinó la muerte del DVD, previsión que muchos tacharon de estupidez. De hecho, según los últimos resultados de la Federación Internacional de Productores de Música (IFPI), la industria discográfica por ahora salva los muebles gracias al incremento en la venta de DVDs musicales (conciertos, vídeos, etcétera), así que poca muerte puede esperarse. Yo, sin embargo, sí creo a Bill Gates. Cuando dice que el DVD morirá antes de que concluya la década es porque su compañía, Microsoft, está trabajando en estos momentos para que sus palabras se hagan realidad.
 
Supongo que todas las promesas lanzadas por las compañías tecnológicas se materializarán en un periodo no demasiado lejano. Existirá la casa inteligente, la televisión inteligente y la nevera inteligente. No sólo desparecerá el DVD: también lo harán los CDs, que acabarán provocando la ternura que hoy desprenden los vinilos. La música será a la carta, el concepto de disco desaparecerá: los consumidores adquirirán canciones, no discos completos. Ya está pasando: cuando Apple ofrece resultados sobre las ventas de su tienda de música “on line” iTunes hace referencia a canciones, no a discos. Así se mantendrá en el futuro.
 
La muerte del DVD vendrá de su inutilidad. Tecnologías como las de TiVo convierten en caducos los DVDs actuales. Voy más allá: la televisión será el centro del entretenimiento del futuro. Sobre ella girarán la música, el cine, la fotografía y demás elementos relacionados con el ocio actual.
 
Dentro de unos años lo que hoy ocupa media pared (discos, álbumes, DVDs), quedará embutido en un diminuto descodificador. En él se almacenará todo. ¿Utopía?, ¿exceso de credulidad? Sólo una pregunta: ¿quién hubiera augurado hace veinte años que en los centímetros de una CPU cabría toda la información del mundo, todos los periódicos del mundo, todos los servicios del mundo? Nadie. Esto es igual.

En Tecnociencia

    0
    comentarios

    Servicios