Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos
MúSICA CLáSICA

Cocina musical

José Carreras acaba de presentar un libro de cocina. Nos da mucha pereza tener que tragarnos el hecho de que un tenor aún en activo y que dirige una fundación, haya tenido tiempo para seleccionar 125 exquisitísimas recetas culinarias y confeccionar con ellas un señor volumen de 335 páginas. Después del caso de Ana Rosa Quintana, ya hasta al más fantasioso le cuesta trabajo creerse que alguien mínimamente famoso escriba de propia mano ni la rúbrica de su propia firma.

Carlos de Matesanz
0
Pero, en fin, Jesulín; haremos como en la ópera: un esfuerzo para creernos que una soprano gorda y lustrosa se muere de tisis, y cosas así. Aceptaremos, muy a nuestro pesar criticón, que el eximio Carreras ha escrito esta “Gastronomía musical” editada por Martínez Roca con una magnífica calidad. Y es que el libro, sinceramente, está muy bien.

La excusa para traer un recetario a esta sección es que, en este caso, los 125 platos se han agrupado por menús en torno a 40 grandes óperas, casi todas del repertorio de Carreras. De cada título se ofrecen datos relativos a su autor, libretista, estreno, etc., más una breve sinopsis argumental, para pasar a ofrecer a continuación tres o hasta cuatro recetas, conformando un menú de platos propios de la zona en que se desarrolla la acción de cada ópera. Así, nos encontramos los Involtini alla siciliana en la “Cavalleria rusticana de Mascagni, las Fresas Romanov en “Fedora” de Giordano, y la Crema de mariscos a la americana en “West side story” de Bernstein, o, en lo español, Tortas del marqués de Calatrava en “La forza del destino” de Verdi, las Lentejas burgalesas de “El Cid” de Massenet y las Perdices a la andaluza de la “Carmen” de Bizet. Original y simpático.

Las recetas también son breves, y por ello no aptas para principiantes —además los platos son bastante exquisitos en general— y por eso, y por su claridad y perfecto estilo, lo recomendamos como lectura muy grata y como curiosidad muy “regalable”, tanto para gastrónomos inquietos como para melómanos interesados. Para estos últimos, será también de gran interés reseñar que el libro está complementado por un compacto que incluye siete arias —estas sí, indubitablemente cantadas por Carreras— de “Aida”, “Carmen”, “Don Carlo”, “Pagliacci”, “La juive”, “Romeo et Juliette” y “Turandot”.

RECOMENDACIONES DISCOGRÁFICAS

Ya que nos encontramos con carreras, vamos a continuar con él, recomendándoles algunas de sus mejores grabaciones operísticas, porque, la verdad, entre el músico y el gastrónomo oportunista, nosotros nos quedamos con el Carreras músico. Escogemos sólo tres discos, pero la discografía de Carreras es muy amplia y variada, de Rossini (ahí está su exótico “Otello” o la “Pietra del paragone” con la que debutó discográficamente) a su última incorporación, “Sly” de Wolf-Ferrari, que acaba de salir en disco, grabada en vivo.

PUCCINI: “Tosca”. Con: Caballé, Wixell, de Palma. Coro y Orquesta del Covent Garden / Sir Colin Davis. PHILIPS DUO 438 359-2 (118’10”). 2 CD.

He aquí a Carreras en su época de oro: mediados de los setenta, con la voz fresca y radiante, aún no perjudicada por su temperamento ígneo, que da una vida tremenda al personaje de Cavaradossi; mucho mejor en todos los aspectos que el Carreras de la década siguiente, que grabó la misma obra con Karajan. Aquí le acompañan tres músicos de bello sonido y notable actuación: la Caballé, que es una Tosca lírica, Ingvar Wixell, barítono correcto, y el director Colin Davis, refinadísimo y también lírico. El reparto se completa con secundarios de auténtico lujo: Samuel Ramey, Ann Murray, Piero de Palma y Domenico Trimarchi, nada menos. El sonido es espectacular. Una excelente “segunda opción” después de la inmortal “Tosca” de Callas y Víctor de Sabata.

BERNSTEIN: “West side story”. Con: Te Kanawa, Troyanos, Ollman, Horne. Orquesta y Coros anónimos / Leonard Bernstein. DEUTSCHE GRAMMOPHON 447 958-2 (188’08”). 3 CD.

Este musical es muy breve, poco más de una hora de música. Si ocupa tres discos aquí es porque, en su última edición, se ofrece en una caja junto a la opereta, también de Bernstein, “Candide”, que ocupa dos de los tres discos. El propio compositor dirigió la grabación de estas dos obras al final de su carrera, contando para el célebre “West side story” con Carreras para el papel de Tony. Todos son cantantes de ópera en este registro —la Te Kanawa, la Troyanos, etc—, pero es Carreras, junto con Ollman, quien menos operístico y más cercano al musical está, pero no por una cuestión de estilo, sino porque canta de un modo natural y espontáneo. Sin duda, la mejor grabación “clásica” de “West side story” que pudiera desearse.

VARIOS: Carreras. The golden Years. Varias orquestas y directores. PHILIPS 462 892-2 (151’00”). 2 CD.

Para terminar esta página tan “carrerísima”, lo mejor es un recopilatorio: éste que, muy atinadamente, se titula “Los años dorados” que fueron los de Carreras en Philips, es decir: los de sus comienzos. A pesar de las tan traídas y llevadas —y no por ello menos evidentes— deficiencias técnicas de Carreras, disfrutamos en este álbum de 42 páginas, de su voz radiante, de tenor lírico puro, y de su generoso temperamento interpretativo. Diecinueve arias de ópera (casi todas italianas) integran el primer disco, y veintidós canciones ligeras (muchas napolitanas y de musical americano), el segundo. Un panorama, pues, completo.
0
comentarios

Servicios