Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos
LUZ, TAQUíGRAFOS Y LíDERES

Contra los defensores de la pobreza

A principios del siglo XX, los líderes hablaban de “prosperidad” como objetivo propio de cualquier sociedad. Del mismo modo, no había mayor enemigo que “el atraso” Hoy en día ambos términos parecen haber caído en desuso. Recordemos que “líder” no son únicamente los presidentes de gobiernos o los futbolistas estrellas: una sociedad fuerte cuenta entre la ciudadanía con más líderes que las comunidades atrasadas. A nadie le cabe la menor duda de que la Madre Teresa de Calcuta poseía ciertamente las dotes propias del liderazgo, de la misma forma que las detenta una maestra de escuela consciente de la importancia vital de su trabajo, un pequeño empresario innovador o cualquier otra persona comprometida con su comunidad y con el crecimiento personal, suyo y de los demás.

José Hermida
0
¿Recuerdan la sentencia luz y taquígrafos? Sólo los más estúpidos son incapaces de darse cuenta de que el taquígrafo de hoy es Internet, con independencia de cómo la Red llegue a utilizar otros soportes en el futuro más próximo. Mientras la inmensa mayoría de los ciudadanos-consumidores occidentales se plantea de forma pseudo-moderna las nuevas tecnologías como herramientas de entretenimiento (y vean si no los anuncios de televisión, dirigidos a personas poco dispuestas a poner en funcionamiento sus neuronas) muchos países en vías de desarrollo son plenamente conscientes, como es el caso de Ghana, de que sólo podrán salir de su aislamiento (léase atraso) mediante la utilización de las mismas tecnologías de comunicación de las que disponen los países más avanzados (léase prosperidad). No nos engañemos: ninguno de los dos términos ha perdido su vigencia.

Los líderes no sienten vergüenza al invocar la prosperidad como un objetivo razonable. Una característica esencial de los líderes es que permanecen en contacto con los demás. Y no sólo con los ciudadanos de su entorno más próximo. Cuando pensamos en un país con serios problemas económicos, pero con la más firme voluntad encaminada a salvar el foso que le separa de los países ricos es imposible dejar de referirse a la meta de la prosperidad como guía rectora.

¿A santo de qué entonces los movimientos revolucionarios occidentales se oponen a los intentos de salir del pozo por parte de los países en vías de desarrollo? Si ven las notas de prensa del MRG (Movimiento Revolucionario Global) que pueden encontrar, por ejemplo, en esta página, en seguida les llamará la atención el que no mencionan ni en una sola ocasión nada que tenga que ver con economía ni con política, sino con las mismas algaradas que se provocaron con motivo de la reunión de Praga el pasado mes de septiembre. El documento es digno de ser considerado: en algún momento se quejan de que sus notas de prensa no obtienen reflejo en los medios locales, cuando se trata de comunicados reivindicativos en los que manifiestan los destrozos y asaltos protagonizados; en pocas palabras, pretenden que la violencia callejera constituya la noticia por sí misma, y no los objetivos que, presuntamente, se pretenden alcanzar. Jamás verán ustedes en este tipo de comunicados ningún concepto que se aproxime a las ideas de prosperidad o progreso.

El asunto constituye un serio problema de entendimiento, ciertamente. Mientras los revolucionarios utilizan las nuevas tecnologías para organizarse, impiden que esas mismas tecnologías puedan ser utilizadas por las comunidades a las que presuntamente intentan ayudar.

Si yo fuese un ciudadano de Ghana, posiblemente diría: “si estos son mis amigos, prefiero la ayuda de mis enemigos”. Mientras tanto, y ahí está la gran paradoja, los países africanos se despueblan de jóvenes ansiosos de alcanzar alguna forma de progreso en los países septentrionales... ¡los cuales les impiden sistemáticamente el paso! Está claro que no podemos vivir sin contradicciones. Debe ser algo genético.
0
comentarios

Servicios