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EL MUNDO DEL CóMIC

Daredevil, un héroe ciego

Llevaba mucho tiempo esperando poder hacer una reseña del que es mi personaje de cómic favorito: Matt Murdock, alias Daredevil. Ya no espero más. La regla general a la que obedecen los personajes Marvel “clásicos”, esto es, los que fueron creados por Stan Lee y Jack Kirby al nacer la compañía, es que deben tener algún defecto por el cual sufran mucho y que permita al guionista hacer una profunda introspección del personaje. Spiderman era un empollón del que abusaban todos.

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El Capitán América llevaba cincuenta años sin ningún contacto con el mundo exterior, y sobre su cabeza pesaba la muerte de su amigo Bucky. La Patrulla-X era odiada y temida por toda la Humanidad. Hulk era... pues eso, Hulk, una criatura que inspiraba miedo a todos los que se le acercaban y que en cualquier momento podía convertirse en una máquina de destrucción imparable. La Cosa, un miembro de los Cuatro Fantásticos, tenía una piel rocosa que le imposibilitaba cualquier tipo de vida “normal”. Así que, si todos los superhéroes debían sufrir por algún defecto que tuvieran, ¿por qué no crear uno que fuese un invidente? Así nació Daredevil, el primer héroe ciego de la historia de los cómics.

Matt Murdock era un chico muy estudioso. Su actitud de “chico bueno” le ganó la enemistad de los otros niños del barrio, que le colgaron el sambenito de “Daredevil”, que traducido viene a ser algo así como “El Diablo Atrevido” (aunque al principio en España el nombre se tradujo como “Dan Defensor”). Un día, el joven Matt vio cómo un anciano iba a ser atropellado por un camión lleno de residuos nucleares y saltó para apartarle del camino. El camión descarriló. Un isótopo radioactivo salió volando, con tan mala suerte que chocó contra los ojos de Matt. Y éste quedó ciego.

Una vez en el hospital, se dio cuenta de que, mientras que su sentido de la vista había desaparecido, los cuatro restantes habían sido incrementados hasta niveles insospechados, permitiéndole oír cosas a varias manzanas de distancia, percibir con el tacto el ligero hundimiento que hace una impresora al imprimir un texto, oler cosas imperceptibles para el humano normal, etc. El niño fue recogido y amaestrado en el uso de sus poderes por un viejo maestro de las artes marciales, llamado Stick. Así, Matt se convirtió en alguien con una fuerza considerable, experto en el combate cuerpo a cuerpo. Pero tuvo que prometer a su padre, un boxeador fracasado, que no seguiría sus pasos y que dedicaría todo su tiempo a sus estudios.

El destino (o el guionista) tenía otros planes para él. Su padre fue asesinado por una banda mafiosa a la que les había hecho perder dinero, y en su furia Matt decidió usar sus poderes para vengarle. Se notó que era ciego cuando confeccionó su traje, una combinación de amarillo y rojo tan absolutamente horrorosa que no duró ni un año como su traje oficial. De esta forma capturó a los mafiosos y se embarcó en una vida de luchas contra la injusticia con el mismo nombre con el que había sido torturado: Daredevil.

Pasaron los años y Matt fue creciendo y madurando, hasta conseguir convertirse en abogado. Muchos autores prestigiosos pasaron por la serie, dejando su huella en el personaje. De ellos indudablemente el mejor fue el emblemático Frank Miller, cuya saga “Born Again” sigue en la memoria de los fans como la mejor historia de cómic jamás contada. Pero un personaje como Daredevil era muy especial, alguien cuya popularidad dependía de si los lectores del momento estaban dispuestos a apreciar su complejidad como personaje. Por desgracia, esto no ocurrió en los noventa, y la serie fue cancelada.

Pero hete aquí que un joven dibujante, con todos los signos de convertirse en un grande se interesó por el personaje. Junto con su inseparable amigo y entintador, consiguió convencer a un director de cine para que escribiera los guiones de Daredevil, y logró que Marvel accediera a volver a publicar el personaje. Así nació una nueva etapa para el héroe ciego, con el novato Kevin Smith a los guiones, el virtuoso Joe Quesada a los dibujos y el talentoso Jimmy Palmiotti a las tintas. Los ocho primeros números sorprendieron por su calidad, demostrando que Smith se movía como pez en el agua como guionista, y que el arte del dúo Quesada/Palmiotti era una auténtica gozada para los ojos de cualquier lector. Matt recibía de nuevo toda la atención que se merecía, y la serie se convirtió en una de las más vendidas de Marvel.

Daredevil cuenta ahora con un nuevo guionista, David Mack, que ha demostrado ser digno sucesor de Kevin Smith. Quesada está haciendo que, gráficamente, la colección sea de las mejores del mercado, siempre entintado por un magnífico Palmiotti. Y la complejidad argumental es de las mejores vistas en los últimos tiempos.

En resumen, muchos lectores han descubierto las maravillas que puede ofrecer Daredevil. Se han dado cuenta de que es uno de los mejores personajes de Marvel. Se han dado cuenta de que es algo que a un buen fan no se le puede escapar.

¿Os lo vais a perder vosotros?
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