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EXPOSICIONES

Jean Cocteau, un poeta en el Museo

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía acaba de presentar una exposición que con el título de “Cocteau y España”, rastrea la presencia del poeta, dramaturgo y pintor francés en nuestro país a través de un importante conjunto de fotografías, cerámicas y pinturas. Jean Cocteau es un personaje que se mostró especialmente activo en los círculos próximos al surrealismo ya en el París de entreguerras y que mantuvo un importante papel como animador cultural en las décadas posteriores.

Pablo Jimenez
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El alcance de su obra se ha puesto muchas veces en entredicho y se ha destacado sobre todo de él el hecho de que perteneciera al círculo más íntimo de Picasso, lo que le permitió mantenerse en la primera línea de la actualidad artística de esos años. Con todo es un personaje interesante y que transmite perfectamente el clima intelectual y las inquietudes y sensibilidades de una determinada época, por mucho que su obra no tenga una gran calidad.

Pero seguramente lo más llamativo de la exposición que tiene, eso sí, el enorme interés de rescatar una serie de pinturas que realizó en enormes paneles, en el año 61, para la tienda marbellí de Ana de Pombo, es el hecho de plantear cómo la imagen de España, como país de lo exótico, de lo irracional, de lo salvaje y lo primigenio se mantiene viva en los ámbitos próximos al surrealismo como ya lo había estado en los románticos y finiseculares.

Y esto es lo que para un país como el nuestro, que parece haber desembarcado en la modernidad con problemas de identidad nacional tan acusados como difíciles de resolver, se hace especialmente interesante ya que añade una nueva perspectiva de lo español que enriquece ese laberinto moderno de nuestras señas de identidad.

El mundo de los toros y la idea general de España como país surrealista se impuso en la escena internacional con una fuerza inusitada y amparada por el prestigio de artistas de primera línea como Picasso, Miró y cineastas como Buñuel, fundamentalmente.

No era la primera vez, todo hay que decirlo. Gertrude Stein ya comentaba que los cuadros de Juan Gris no tenían una gran originalidad ya que bastaba con contemplar un escaparate en Madrid para comprobar que eran cubistas en la disposición de sus mercancías. Así, los españoles seríamos unos cubistas innatos y si nos hubiera dado a todos por dejarnos llevar de nuestros impulsos naturales hubiéramos hecho del cubismo el arte nacional.

Bromas aparte, lo español como asunto o trasunto ha tenido una importancia muy importante en la historia del arte moderno y contemporáneo. La tradición que arranca no sólo de Goya sino también de Velásquez, el redescubrimiento moderno de un pintor como El Greco son asuntos sin los que no se puede entender la obra de artistas como Manet y en general de la vanguardia internacional. Si a ello añadimos la importancia que adquirieron muchos de los artistas españoles en la escena internacional y cómo, en su gran mayoría nunca abandonaron el tema o la preocupación por lo español, la importancia de España como asunto del arte moderno es especialmente relevante.

En este sentido no sólo recordar cómo el tema de los toros y las corridas es frecuente —incluso en esta exposición de Cocteau—, sino también es relevante la presencia repetida de las guitarras en los cuadros cubistas y las referencias más generales o tópicas al folklore andaluz y sevillano.

Cocteau, es una figura secundaria dentro de este mundo del arte contemporáneo francés, pero una figura de una gran exquisitez y un gran refinamiento. Sus dibujos de línea, deudores, como no, de los de Picasso, llegaron a alcanzar un carácter personal muy diferenciador y asimismo hay que destacar su importante labor como intermediario para que planteamientos artísticos próximos al surrealismo escaparan de los circuitos más restringidos para llegar al gran público a través de libros de poemas, obras de teatro e incluso películas que alcanzaron una notable popularidad.

Uno de los atractivos de la exposición, ya que nos devuelve un trozo de nuestra historia y nos permite acercarnos a un pasado reciente y casi ya mítico, es la gran colección de fotografías que encontramos a la entrada y que representan a Cocteau con sus amigos españoles: Picasso, Luis Miguel Dominguín, Luis Escobar, Luisa Ortega, Edgar Neville y Ana Pombo, testimonio de los viajes que Cocteau hizo a España a partir de 1953.

La exposición se completa con una selección de unos 80 dibujos que recogen distintos lances de corridas de toros, así como retratos de toreros como Curro Romero o El Cordobés y cantaores y bailadores como Manolo Caracol o El Güito, quince cerámicas y los paneles realizados para la tienda de Ana Pombo.

En general, la exposición tiene la enorme virtud de devolvernos una imagen mágica y llena de belleza de una España a cuestas con sus problemas de identidad. El conjunto es tan sugerente y lleno de gracia como sujeto a tópicos y referencias míticas, todas ellas amparadas bajo el nombre de Picasso y hará sin duda las delicias de esa enorme legión de fechitistas del arte contemporáneo.

FICHA TÉCNICA DE LA EXPOSICIÓN

Título: Jean Cocteau y España

Fecha: 6 de febrero 2001 - 16 de abril 2001

Organiza: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (CARS)
C/ Santa Isabel, 52; 3ª Planta (Gabinete) 28012 Madrid

Tel: 91 - 467 50 62 / 468 30 02
Fax: 91 - 467 31 63

Horario: Lunes a sábado: de 10.00 a 21.00 horas
Domingo: de 10.00 a 14.30 horas
Martes cerrado

Precio: 500 pesetas (3,01 Euros)

Reducción del 50%: Carnet Joven, Carnet de Estudiante o sus correspondientes internacionales y los grupos vinculados a instituciones de carácter cultural o educativo.

Exentos de pago: menores de 18 años, mayores de 65 años o jubilados y miembros de las Fundaciones o Amigos del Museo.

Entrada gratuita: sábado desde las 14.30 hasta las 21.00 h. y domingos desde las 10.00 hasta las 14.30 h.
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