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CRUELDAD DE LOS MERCADOS

La responsabilidad social del empresario

Ante la creciente presión ejercida por los enemigos de la globalización en contra de la economía de mercado, tanto a nivel nacional como internacional, han surgido diversas voces que apoyadas en una particular visión de la doctrina demócrata-cristiana y pregonando que los mercados son "crueles", hablan de la "responsabilidad social del empresario", sin que realmente hayan dado una explicación válida de a qué se refieren con tal "responsabilidad".

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Veamos primero si los mercados son efectivamente crueles para posteriormente poder analizar cuál es la verdadera responsabilidad social de los empresarios.

Los mercados ni son crueles ni son injustos; son simplemente el mecanismo para asignar los recursos en la economía. A través de su operación, bajo un sistema de precios flexible, es que se igualan las cantidades que los consumidores demandan de un bien o servicio en particular con la cantidad que las empresas u otros individuos están dispuestos a vender de ese bien o servicio.

En una economía que opera a través de los mecanismos de mercado, y en donde los derechos privados de propiedad están eficientemente definidos, los dueños de los recursos productivos, ya sea tierra, capital físico o capital humano, buscarán asignarlos en aquellas actividades en donde el rendimiento esperado sea el mayor posible. Por su parte, los demandantes, en particular los consumidores, buscarán adquirir los bienes que requieren para satisfacer sus necesidades al menor precio posible. Así, en un mercado, en donde la interacción de los productores que buscan vender al mayor precio posible con los demandantes que buscan comprar al menor precio posible, los lleva a ponerse de acuerdo en el precio al cual el intercambio se llevará a cabo. Y este precio, ya sea el de un bien de consumo, el del trabajo o el del capital, no tiene nada de justo o de injusto y el resultado que se da en el mercado no tiene nada de cruel. Simplemente es el resultado de un intercambio voluntario entre las partes.

Entonces, ¿de dónde proviene la percepción que se tiene de crueldad de los mercados? ¿Por qué se dice que el resultado del mercado es injusto? La respuesta radica básicamente que en América Latina los mercados no operan eficientemente debido, principalmente, a dos elementos: una muy ineficiente definición de los derechos privados de propiedad y una también muy ineficiente regulación de los mercados, es decir, la ausencia de un verdadero Estado de Derecho que garantice la igualdad de acceso a los mercados, tanto de bienes como de factores de la producción. ¿Cómo podemos esperar que los mercados operen eficientemente y el propietario de cada factor de la producción obtenga un ingreso que refleje su productividad si la regulación a la que se sujetan los mercados es ineficiente y genera, en consecuencia, actitudes "rentistas" de los agentes económicos?

¿Qué tiene que ver lo anterior con la "responsabilidad social de los empresarios"? Si los mercados son ineficientes como resultado de la regulación estatal que, como se señaló, no garantiza la igualdad de oportunidades y genera simultáneamente rentas extraordinarias para algunos agentes, en particular los empresarios con influencias políticas, se percibe como que ellos no están asumiendo una actitud responsable frente la sociedad, sino que incluso genera sus utilidades "explotando" a los trabajadores y a los consumidores.

Pero entonces, ¿cuál es la "responsabilidad social del empresario"? Su única responsabilidad se basa en un solo objetivo honrado: maximizar las utilidades de la empresa para los accionistas, dadas las reglas del juego, ya que es buscando alcanzar este objetivo que se logra una asignación eficiente de recursos, en donde a cada factor de la producción se le paga de acuerdo a su productividad, en donde el precio de cada factor refleja su escasez relativa. Pero con una condición clave que tiene que satisfacerse: que el marco legal sea eficiente, es decir, que defina eficientemente los derechos privados de propiedad junto con una regulación eficiente de los mercados.

La culpa de que los empresarios aparezcan como socialmente irresponsables sólo la tiene el gobierno, que no garantiza la existencia de un verdadero Estado de Derecho, es decir, reglas del juego claras y aplicables por igual a todos.

© AIPE

Isaac Katz es investigador y catedrático en el Instituto Tecnológico Autónomo de México.
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