Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos
PORTO ALEGRE

Las falsedades del Foro Social

Miles de líderes de izquierda y representantes de ONG, se congregaron en Porto Alegre, Brasil, para asistir al primer Foro Social Mundial que buscaba revertir la globalización y formular una alternativa al neoliberalismo, "en defensa de los más pobres". Asistieron celebridades como Bové‚ quien destruyó un restaurante McDonald's en Francia y los sin tierra (MST) que invadieron las fábricas de Monsanto en Río Grande do Sul y arruinaron documentos y cultivos de soja y maíz transgénicos. También participaron pensadores como Cassen, para quién la globalización es inhumana porque se realiza con un solo propósito: el lucro. "No hay otro valor. En cambio, nosotros tenemos valores: manda la sociedad". La revolución es pensar en los ciudadanos primero, dijo. Para el sociólogo Lowy la globalización es perversa y lleva a una guerra de todos contra todos, una competición salvaje.

0
¡Mentiras! La globalización no es un invento de los "neoliberales" (quienesquiera que sean), pues se originó en la prehistoria, como tendencia innata del hombre a buscar la cooperación y el intercambio, fue en aumento llegando a su apogeo en el siglo XIX y originando la riqueza de naciones como Inglaterra y Estados Unidos. Pero en los años 40, con el resurgimiento del estatismo se cerraron los mercados y se frenó el comercio internacional, hasta que a fines de los años 70, cuando la planificación estatal comenzó a flaquear, volvió a resurgir la globalización, tomando gran impulso con las reformas de Thatcher y Reagan. La apertura de los mercados en pocos años promovió la libertad, el desarrollo y la democracia en el mundo. La China comunista es un ejemplo. Para aprovechar los mercados globales, su gobierno totalitario ha debido liberalizar su economía, ampliando las libertades ciudadanas y el respeto a los derechos humanos.

En Porto Alegre no se defendió el interés de los pobres, sino el de las elites de izquierda que tratan de volver al estatismo para recuperar poder. El problema de los países pobres no es la globalización, sino la imposibilidad de participar en ella. Los pobres no exportan, ni reciben las inversiones y tecnologías que necesitan para crear nuevos empleos, aumentar su productividad y progresar, debido a que sus gobiernos no permiten la privatización y desregulación de sus mercados, ponen trabas al comercio y no respetan la ley, ni protegen los derechos de propiedad.

No es la globalización sino el estatismo el que condena a los pobres al aislamiento y la miseria. Los países que liberalizaron sus economías se integraron a los mercados internacionales, recibieron inversiones y crecieron asombrosamente. Es el caso de Chile que en unos pocos años de crecimiento sostenido logró reducir su pobreza a menos de la mitad. Millones de personas en todo el mundo escaparon la miseria gracias a la globalización. La globalización es profundamente humana, porque surge, no del esfuerzo de los gobiernos o el interés de los banqueros, sino del anhelo de la gente común de mejorar su condición de vida.

El lucro y la competencia disciplinan a los empresarios en beneficio de la gente común. La competencia asegura que los productos sean de la mejor calidad y el menor precio, y hay lucro sólo cuando se satisface a los consumidores. La libre competencia siempre tiende a reducir el lucro. Los pueblos no comercian entre sí sólo si sus gobiernos se lo prohíben. Pero cuando “la sociedad manda”, entonces los pueblos compran y venden libremente. Esto es lo que odian las elites. Porque, cuando el Estado es quien manda, las elites deciden lo que debe hacer la gente y restringen el comercio para que los empresarios afectos al gobierno puedan cobrar más caro por un producto local de peor calidad. Tal ganancia no es lucro, ni es solidaridad, ni es moral. Es el botín que tratan de recuperar las elites paralizando la globalización.

© AIPE

El paraguayo Porfirio Cristaldo Ayala es corresponsal de la agencia de prensa AIPE.
0
comentarios

Servicios