Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos
SOCIOS FINANCIEROS

Sueños de guerrilleros, ronquidos de dinosaurios

La obtención de recursos financieros para el desarrollo de proyectos en Internet constituye un factor clave para el futuro del negocio, pero también una amenaza cuando las cosas no se plantean correctamente

José Hermida
0
En www.laempresa.net/termometro/2000/zip/boletines.htm pueden ustedes consultar un excelente manual de estrategias para la presentación de proyectos ante socios financieros. El autor, Ángel Cortés (director general de www.noticias.com) es una de esas personas que tienen la habilidad natural necesaria para llamar a las cosas por su nombre y sin rodeos, algo que, dicho sea de paso, no es frecuente cuando hablamos de negocios en Internet.

Sin ánimo de ser exhaustivos, el proceso normal para el desarrollo de un proyecto sigue (o debería seguir) los siguientes pasos: 1)la idea central; 2)El estudio del mercado; 3)La evaluación presupuestaria y la proyección de resultados; 4)El plan de marketing y comunicación y 5)La obtención de recursos financieros para la puesta en marcha de la idea central.

En realidad, no es infrecuente que el promotor intente llevar a cabo el proceso exactamente al revés:

1)Se imagina todo el dinero que podría obtener para empezar a funcionar.
2)Elabora un plan de marketing... para captar al inversor.
3)Hace un plan financiero basándose no en lo que realmente necesita, sino en función del promedio de aportaciones de inversores en su entorno geográfico.
4)Busca estudios de mercado ya realizados que pueda presentar como justificación de los tres puntos anteriores (siempre orientados al inversor).
5)¡Busca una idea para ser presentada!

No es una exageración. Afortunadamente, este tipo de proceso inverso lo llevan a cabo las grandes compañías que inician un proyecto en Internet (a veces como extensión del propio negocio y a veces como una iniciativa completamente nueva). Evidentemente, lo que sucede aquí es que el dinero ya está disponible, así que la prioridad no es tanto el cómo obtener un rendimiento de ese dinero, sino en encontrar la forma más profesional acerca de cómo gastarlo.

Esto no quiere decir que necesariamente el proyecto tenga que salir mal, pero no es un buen principio. En primer lugar, está el componente psicológico: ni por asomo el equipo humano tendrá la misma motivación en el caso de afrontar una obligación (un proyecto impuesto desde arriba) que en el caso de tener una motivación (un proyecto personal o de equipo impulsado por la sana, lícita y estimulante ambición personal).

Pero además, y esto es lo importante, las tareas también se llevan a cabo de una forma inversa: es como cuando a un niño, tras una visita a la casa de los abuelos, es agasajado con una pequeña fortuna, como un billete de mil, por ejemplo. Dejen ustedes suelto al niño ante una tienda de chuches y obtendrán un estupendo ejemplar de pequeño ser humano aquejado de fuertes dolores de estómago. Todos los empachos son malos. Y los empachos de dinero, peores.

¿Recuerdan la diferencia entre guerrilleros y dinosaurios? Permítanme exponer una sencilla taxonomía de los tipos de promotores y/o equipos paradigmáticos que buscan hacer negocios en Internet:

A) Guerrilleros: emprendedores individuales o microempresas conscientes de sus reducidos recursos, pero que en términos de marketing científico son capaces de concebir una buena idea así como de los procesos necesarios para alcanzar la viabilidad efectiva y por tanto, la generación de beneficios.
B) Dinosaurios: tienen dinero, e incluso, demasiado dinero. Están obsesionados con la tutela administrativa de los procesos, la que habitualmente denominan “El Procedimiento”. Establecen unos calendarios muy rigurosos, porque el dinero sin invertir es dinero que merma; estos calendarios no suelen cumplirse jamás, y de ahí que, por ejemplo, después de que hayamos visto una costosa campaña de publicidad en vallas, entremos en el portal anunciado y nos encontremos con contenidos sin diferenciación de otros competidores, enlaces rotos, enlaces que repentinamente nos conducen a páginas web en otros idiomas (generalmente en inglés, claro) y sobre todo, la más terrorífica de las preguntas: “¿Y a qué se dedica esta gente?”.

No sé si también les ha ocurrido a ustedes, pero durante los últimos años he estado visitando portales de Internet acerca de los que nunca fui capaz de comprender ni lo que me estaban ofreciendo, ni lo que ellos esperaban de mí; ¿tan sólo el clic de mi índice sobre el botón izquierdo del ratón?

Creo muy sinceramente que, en el estado actual de Internet, las alianzas, especialmente las financieras, juegan un papel absolutamente básico, sobre todo, porque la obligación de tener que rendir cuentas es ciertamente estimulante. Creo igualmente que todos, pequeños emprendedores y grandes empresas, deben colaborar con terceras entidades, incluyendo no sólo las alianzas financieras, sino por supuesto, tanto las de índole exclusivamente técnica como las que desarrollan funciones propias de consultoría. Ahora bien, en lo que concierne a unos y otros, probablemente no sea una buena idea el arrancar los proyectos pensando que el momento de inicio tiene características inmanentes (es el pensamiento del tipo “así lo hemos hecho y así será”) sino que, con toda probabilidad las cosas cambiarán mes a mes, porque los mercados cambian, los buenos competidores también cambian y las ideas de mejora del proyecto, en el caso de que la entidad esté sana y cuente con buenos procesos de comunicación interna, lejos de constituir una amenaza, son auténticas oportunidades para obtener la mejor posición en un entorno como el de Internet, brutalmente competitivo e implacable tanto con los guerrilleros que sueñan despiertos como con los dinosaurios que roncan sin soñar.
0
comentarios

Servicios

  • Inversión
  • Seminario web
  • Podimo
  • Tienda LD