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Irwin M. Stelzer

Nubes en el horizonte

lo más difícil de predecir es el riesgo de interrupciones en la oferta petrolera y eso es lo que más empuja los aumentos de precio.

Con su compra por 18.000 millones de dólares de Unocal, Chevron apuesta a que continuarán muy altos tanto los precios como la demanda del petróleo. Por el contrario, el fabulosamente exitoso presidente de Exxon Mobil, Lee Raymond, es optimista sobre el futuro crecimiento de la producción petrolera. Pero lo más difícil de predecir es el riesgo de interrupciones en la oferta petrolera y eso es lo que más empuja los aumentos de precio.
 
Nadie puede realmente medir ese riesgo, comenzando porque Arabia Saudita, la nación con las reservas petroleras más grandes del mundo, tiene un gobierno medieval que se calcula no durará más de cinco años en el poder. Se trata de un país donde el desempleo de la gente joven alcanza 25%, el ingreso real per cápita ha caído entre 50% y 65% durante la última década, miles de príncipes gastan a manos llenas y mantienen el presupuesto en un déficit constante, cualquier discrepancia con la familia real significa encarcelamiento, mientras que sus religiosos Wahabies apoyan la versión islámica de Bin Laden.
 
Por su parte, en Venezuela, un proveedor de petróleo a Estados Unidos tan importante como Arabia Saudita, el presidente Hugo Chávez se ha convertido en el abanderado del antiamericanismo, gritando que Estados Unidos es el más maligno imperio de la historia universal y preparándose para defenderse de una imaginaria invasión que el presidente Bush estaría próximo a lanzar desde su rancho en Crawford, Texas. Chávez utiliza los ingresos petroleros venezolanos para financiar el régimen comunista cubano y a los narcoterroristas colombianos, al mismo tiempo que trata de dirigir las exportaciones petroleras hacia China y países latinoamericanos. Peor todavía, puso a la empresa petrolera estatal, PDVSA, en manos de sus compinches políticos, lo cual ha resultado en tremendas ineficiencias que han reducido la cantidad de petróleo que Venezuela puede exportar.
 
En Rusia, la confiscación de la petrolera Yukos y el encarcelamiento de sus directivos han frenado la inversión en ese sector. Irán avanza hacia una confrontación con EEUU y la Unión Europea, mientras que en Irak continúa el terrorismo y el gobierno no logra proteger los oleoductos y demás instalaciones requeridas para exportar su petróleo.
 
En EEUU también se confrontan problemas por la falta de nuevas inversiones en refinerías y mayor dependencia en plataformas marinas que están sujetas a ser afectadas por los huracanes.
 
A pesar de esta larga lista de problemas, los políticos en Washington, en lugar de encararlos desarrollando políticas que reduzcan nuestra masiva dependencia del petróleo importado, han preferido promulgar una nueva ley de energía que reparte favores a ciertos y determinados grupos.
 
Las revisiones ahora indican que la inflación en EEUU alcanzó 2,2% el año pasado, en lugar del 1,6% originalmente anunciado y por encima del ideal de la Reserva Federal, principalmente porque los precios en el sector servicios están aumentando 3%, al no estar sujetos a la competencia internacional, como los productos manufacturados.
© AIPE
 
Irwin M. Stelzer es Director de Estudios de Política Económica en el Hudson Institute

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