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Javier Somalo

El PSOE y la violencia

¿Puede un pueblo abuchear a su presidente? ¿Cuándo ha recibido un presidente del Gobierno del PSOE un directo a la mandíbula en plena calle? ¿De qué partido era el candidato que intentó asesinar ETA?

Javier Somalo
¿Puede un pueblo abuchear a su presidente? ¿Cuándo ha recibido un presidente del Gobierno del PSOE un directo a la mandíbula en plena calle? ¿De qué partido era el candidato que intentó asesinar ETA?
Pedro Sánchez durante el desfile militar del 12-O. | EFE

Según El País en la Fiesta Nacional del 12 de Octubre sólo se abuchea tradicionalmente al PSOE y eso es intolerable. Debe de ser cosa de Madrid, que no se rinde, y de un sector muy ultra que, año tras año, se empeña en molestar a los presidentes socialistas. En esta última ocasión, año 2021, aplaudieron al Rey, abuchearon a Sánchez y de nuevo vitorearon a Ayuso. ¡Qué cosas!

Pero veamos cómo lo cuenta el diario dirigido por Pepa Bueno:

"La costumbre parece enquistada entre un sector minoritario de la población, sin que los líderes de las distintas ramas de la derecha en España sientan la obligación de pronunciarse. Los abucheos a los presidentes del Gobierno socialistas se han convertido en práctica tan rutinaria como suelen serlo en Cataluña los que se dirigen contra el jefe del Estado por parte de sectores muy excitados del independentismo.

(…) Rodríguez Zapatero padeció, de la misma manera, prácticas semejantes desde 2005. Solo a Mariano Rajoy lo ha eximido del vituperio ese sector del pueblo de Madrid. El disgusto expresado la tarde del martes por Margarita Robles [luego tuvo otros disgustos que le pillan a pie cambiado] pudo ser ampliamente compartido por la mayoría de los españoles.

El objeto del abucheo no pareció ser otro que el mismo impecable procedimiento democrático que hoy permite gobernar a la coalición de PSOE-Unidas Podemos y un día facultará a otro u otros partidos para hacer lo mismo: gobernar para todos".

Angels Barceló, que ahora presenta lo que antes presentaba Pepa Bueno, se lee el guion de El País y repite en la SER:

"Abucheos e insultos cuyo destinatario es siempre un presidente socialista. Empezó la lamentable tradición contra José Luis Rodríguez Zapatero. Se puso en pausa durante la presidencia de Mariano Rajoy y ha vuelto, con más fuerza, con Pedro Sánchez (…) La derecha y la ultraderecha quieren hacerse suyo el 12 de octubre. El resto son invitados incómodos a los que se puede insultar. Los abucheos no son a Sánchez, son a la democracia".

Así que la derecha española es como un paréntesis natural en esto de los abucheos, escraches y vituperios. Y un paréntesis en la democracia, claro. Cuando llega la derecha al poder se hace el silencio, se guardan las cacerolas, enmudecen los silbatos y nadie se queja porque la izquierda asume siempre los resultados electorales y espera pacientemente y sin alteraciones a las próximas elecciones. Es bien sencillo, aunque necesita tiempo y espacio, demostrar que las cosas no son así, por más que lo intenten Angels&Pepa.

Un año de violencia hasta el 11-M

Los años 2003 y 2004, de marzo a marzo, fueron especialmente violentos contra el Gobierno del PP, las sedes del partido y cualquier político que tuviera relación con sus siglas. El hundimiento del petrolero Prestige, como si lo hubiera partido en dos por el propio Aznar, y la guerra de Irak, en la que España no tuvo presencia de tropas como sí sucedió en la guerra del Golfo de 1991, abrieron la salvaje veda contra el PP con el beneplácito de muchos medios de comunicación, principalmente del grupo Prisa. Libertad Digital elaboró entonces una breve lista de agresiones que, aun resumida, sobrecoge:

21 de marzo de 2003. El PP denunció 42 actos de boicot al partido. La lista está ordenada por comunidades autónomas.

22 de marzo de 2003. Madrid. Sede del PP en la calle Génova, 13. Los "pacifistas" del No a la guerra quemaron barricadas en Madrid y trataron de asaltar la sede del PP.

23 de marzo de 2003. Nuevos ataques contra la sede del PP.

25 de marzo de 2003. El socialista Jesús Caldera condenó los ataques a las sedes del PP pero dijo preferir los huevos a las bombas. José Luis Rodríguez Zapatero pidió al PP "demostrar" que el PSOE apoya actos violentos en las manifestaciones. Al día siguiente, Zapatero comparó la ola de violencia contra el PP con la pitada que recibió González en 1993.

26 de marzo de 2003. El secretario general del PSOE de Villarrasa (Huelva) amenazó de muerte al candidato del PP.

Ese mismo día, universitarios catalanes arrojaron 700 kilos de estiércol frente a la sede del PP en Barcelona. La jornada terminó con la agresión a Alberto Fernández Díaz durante un acto preelectoral en Reus.

4 de abril de 2003. Triple ataque con cócteles molotov contra dos sedes del PP en Galicia y una oficina de la Xunta.

5 de abril de 2003. Zapatero, a Aznar: "Toda la gente que en esta semana ha salido a la calle: comunistas, pacifistas, gente de la cultura, sindicalistas, nacionalistas democráticos, ciudadanos en general, socialistas, somos todos españoles". "Eso es lo que nos une. Somos todos españoles".

6 de abril de 2003. Cuatro sedes del PP en Getxo (Vizcaya), El Vendrell (Tarragona), Mérida (Badajoz) y Coslada (Madrid) fueron atacadas de madrugada.

Hay más. Muchos ejemplos más. Pero todo desembocó convenientemente en los tres días de marzo que convulsionaron la historia reciente de España llevándose 193 vidas por delante, dejando miles de heridos y sembrando para siempre la infamia. Los atentados siguen sin autor intelectual conocido. La autoría material se achacó a unos muertos en un piso de Leganés. No se inmolaron en los trenes. Ni por Alá. Todas las sedes del PP de España fueron atacadas, asediadas, rodeadas. Nadie insultaba ni buscaba a los terroristas. Quizá todavía estaban entre los que coreaban graves consignas contra los políticos del PP. Nuestra Historia cambió de forma traumática.

Con los "indignados", la violencia que llegó al poder

Prometo completar con más diligencia —y tiempo— la lista de agresiones porque es muy extensa y merece detalle, pero cambiemos de década para abrir la siguiente secuencia en la que ya entra en acción Podemos, que hoy gobierna:

21 de octubre de 2010. Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense, Somosaguas. Organizados por Pablo Iglesias y con la presencia activa de Íñigo Errejón y Rita Maestre, más de doscientos estudiantes recibieron violentamente a Rosa Díez. La Facultad estaba empapelada de insultos contra la entonces líder de UPyD.

24 de febrero de 2012. Valencia. Un numeroso grupo de manifestantes se congregó profiriendo insultos y amenazas frente al domicilio de la entonces alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. También se presentaron ante el domicilio del ex presidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps.

14 de julio de 2012. Madrid. La entonces delegada del Gobierno en Madrid sufrió un escrache masivo. Un millar de energúmenos concentrados ante la sede del PP en Génova acosó a Cristina Cifuentes mientras caminaba. Pese al aplomo mostrado, tuvo que refugiarse ante los tintes violentos que cobraba la persecución.

20 de marzo de 2013. Valencia. Miembros de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) de Valencia se manifestaron ante la misma puerta del domicilio de Esteban González Pons. Estuvieron "aporreando la puerta durante 45 minutos", según declaró el hoy eurodiputado popular.

5 de abril de 2013. Madrid. Domicilio particular de Soraya Sáenz de Santamaría. Convocadas también por la Plataforma de los Afectados por la Hipoteca (PAH), varios cientos de personas organizaron un sonoro escrache contra la entonces vicepresidenta del Gobierno. Su hijo de 16 meses estaba en el domicilio.

16 de diciembre de 2015. Pontevedra. Inmediaciones de la Iglesia de la Peregrina. Durante un paseo electoral un joven se acercó al líder del PP simulando la intención de hacerse una foto con él. Tras permanecer unos instantes a su lado le propinó un fuerte puñetazo en la cara. Las gafas saltaron por los aires y la marca de la agresión quedó bien visible aunque el presidente no requirió hospitalización. El agresor, entonces menor de edad, ya ha sido detenido más veces por ataques violentos.

23 de abril de 2018. Badalona. Plaza de la Vila. Decenas de radicales independentistas rodearon y bloquearon el paso a Xavier García Albiol al grito de "fascista". Más de tres horas estuvo el político aguantando los insultos y escupitajos en la plaza: "Mi planteamiento era muy claro —dijo Albiol— los radicales no podían salir ganando".

Violencia desatada contra Vox, patrocinada por medios y partidos

El PP lleva muchos años sufriendo el acoso, la doble vara mediática y, a veces, la indescriptible actitud de esconder el daño para hacerse perdonar por los agresores, pero la llegada de Vox ha hecho desviar la mirada de los radicales que, en muy poco tiempo, se han empleado a fondo y con enorme violencia contra el partido de Santiago Abascal.

La cronología arranca cinco meses después de la presentación oficial del partido:

11 de mayo de 2014. Vizcaya. El primer ataque violento que sufrió VOX ocurrió apenas unos meses después de su presentación, que tuvo lugar en enero de 2014. Fue durante una mesa informativa en Las Arenas, Vizcaya. 10 proetarras lanzaron huevos y tiraron la mesa a patadas.

Reseñar toda violencia sufrida por Vox nos llevaría más espacio del que soporta un artículo. Pero está perfectamente documentada y casi todos los episodios pueden encontrarse con facilidad, y hasta con vídeo, porque el partido se ha ocupado de hacer inventario de agravios: son 72 agresiones claras entre mayo de 2014 y mayo de 2021. En muchas de ellas las piedras, botellas y huevos han volado por los aires en busca de alguna cabeza humana. Algunas de ellas han llegado a herir de diversa consideración a militantes y cargos del partido. En toda España hay sedes atacadas, coches destrozados y violentos escraches contra personas. Las amenazas de muerte han sido bien explícitas. Van algunos ejemplos de esto último:

23 de mayo de 2014. Valladolid. Campaña electoral de autonómicas, municipales y europeas de 2014, la sede Valladolid aparece con pintadas de "ETA mátalos".

15 de noviembre de 2018. Murcia. Durante un acto en el que intervenía Ortega Lara los radicales gritan: "Ortega Lara, de vuelta al zulo" o "sin piernas y sin brazos, fascistas a pedazos".

11 de enero de 2019. Barcelona. Pintadas contra Santiago Abascal: "Te mereces un tiro en la nuca".

28 de junio de 2019. Álava. Un representante de Vox recibe amenazas en presencia de su hija de 5 años: "Qué pena no tener un cargador de balas para vaciártelo encima".

5 de agosto de 2019. Baleares. En Sarriá de Ter aparecen pintadas contra Abascal y Alberto Tarradas: "Amonal para Abascal" y "Alberto Tapa Bomba Lapa".

14 de octubre de 2019. Baleares. Jorge Campos, amenazado en redes sociales: "deseo que tu familia se muera como los toros".

30 de enero de 2020. Jordi Évole dice que a Santiago Abascal "un hostión le vendría bien".

29 de abril de 2020. Pablo Iglesias, en el Congreso: "Como en el siglo pasado, el pueblo español hará desaparecer la inmundicia que ustedes representan".

25 de junio de 2020. Amenazan a Macarena Olona a través de Twitter: "Ni hilos ni hostias. Una cuerda para ahorcar a los putos nazis como tú es lo que teníamos que haber puesto en la transición. No sois personas".

A esto hay que añadir la violenta y consentida campaña de acoso sufrida durante las elecciones autonómicas madrileñas del 4 de mayo y que fue especialmente justificada por los políticos y los periodistas: a Vox le tiraban piedras porque iba a los sitios a provocar. Parece haber consenso entre el Gobierno y la jauría de políticos y medios que lo apoyan y hasta patrocinan: cuando les zurran es que algo habrán hecho…

La violencia de un cambio de Régimen

Aunque sea desde siempre —al menos desde 1917 como documenta magistralmente Roberto Villa en 1917. El Estado catalán y el soviet español—, es tras el hundimiento del petrolero Prestige (13 de noviembre de 2002) cuando la izquierda convirtió el acoso a la derecha en deporte base. Y en tiempo récord se procedió a recibir con la misma hospitalidad a Vox. Pero antes de eso hizo falta el 11-M, la negociación final con ETA y la llegada del comunismo al poder.

¿Puede un pueblo abuchear a su presidente? ¿Cuándo ha recibido un presidente del Gobierno del PSOE un directo a la mandíbula en plena calle? ¿De qué partido era el candidato que intentó asesinar ETA?

Según El País y la SER, y tantos otros medios de comunicación, sólo los presidentes socialistas sufren abucheos que, en realidad, lo son contra la democracia. Porque la derecha no está invitada al Régimen que, de nuevo, construye la izquierda para sí.

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