Menú

La ETA ante marzo

Si quienes mueven los hilos de la banda terrorista consideraran que el PNV debe seguir donde está, habría que temer dos posibles atentados: uno contra un miembro del PNV y otro contra un concejal del PP.

0
Desde hace varias semanas, algunos analistas de Libertad Digital y La Cope, entre otros medios, comentan que el partido de Rodríguez estaría diseñando un futuro Gobierno vasco en forma de tripartito, que depararía al PNV la misma suerte que ha corrido CiU. Esto explicaría, siguiendo dicho argumento, que no se haya disuelto todavía a los grupos municipales de ANV.

Aunque es un planteamiento interesante, no puedo compartir este análisis, porque los planes primigenios de Rodríguez para Cataluña consistían en una CiU a cargo del corralito a cambio de su apoyo al PSOE en Madrid. Ése había sido el modelo de los últimos veinte años, también con el PP de Aznar, hasta que el delirio de Maragall lo echó todo por tierra y propició, incluso, el desembarco de Montilla como mal mayor. A Rodríguez no le conviene el mismo esquema en el País Vasco, porque implicaría arrojar a los nacionalistas definitivamente a los brazos del PP. Y una cosa es que Mariano o quien le suceda herede el poder pepesoico y otra, que el PSOE se autotinellice. Por eso, la campaña de López será, como siempre en unas autonómicas, de perfil moderadamente bajo.

Así las cosas, desde este paradigma de corralitos con apoyos al Gobierno central, habrá que ver qué sucede con el PNV y su erosión. La ETA es un títere que ha ido mutando su papel a lo largo de las tres últimas décadas. De actor primario en la transición, a ingeniero social para expulsar de las vascongadas a 200.000 resistentes y, desde hace unos pocos años, reconvertida ya en terrorista demoscópica, como se pudo comprobar con el asesinato de Isaías Carrasco. ¿Qué papel se le reservaría, entonces, a la banda en las elecciones autonómicas vascas de marzo de 2009? De momento, un atentado en parábola dirigido a EA. Porque el asesinato de Uría, empresario cercano al PNV, se llevó a cabo en un municipio gobernado por ANV con el apoyo de EA, una formación que podría hacerse con parte del voto del entorno abertzale. Cumplida la primera fase, marzo puede traer más atentados terroristas.

La matanza del 11M y el asesinato de Carrasco mostraron cómo se puede reorientar a parte del electorado a pocas horas de unas elecciones. Si, siguiendo este razonamiento, quienes mueven los hilos de la banda consideraran que el PNV debe seguir donde está, habría que temer dos posibles atentados: uno contra un miembro del PNV y otro contra un concejal del PP. El primero iría encaminado, como el de Carrasco, a fortalecer el voto al partido de la víctima. El atentado contra el PP se utilizaría, desde la lógica terrorista, para erosionar algo el voto no nacionalista al PSE. Las fechas oscilarían, como es ya habitual, en los tres días antes de los comicios. Por todo ello, sobre todo los políticos de PNV y PP, deberían extremar más que nunca las medidas de seguridad en fechas muy cercanas a los comicios. Esas 72 horas previas son ya cruciales en la actual dinámica de demoscopia terrorista que sufre España; por eso, esta columna trata, desde su modestia, de contribuir a evitar asesinatos a través del análisis de escenarios que, desgraciadamente, ya se han producido en el pasado.

Además, no podemos olvidar que, en esta partida, hay quien juega con comodines, pero, al mismo tiempo, se enfrenta a un adversario mucho más sofisticado, que sabe cómo marcar los comodines y cómo leerlos.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation