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¿El Increíble Hombre Normal? No, DerrochaMan

Tras la anunciada emisión "para afrontar los retos del futuro", la Generalitat blindó 66 cargos públicos y en seis meses ha cubierto más de 600 plazas indefinidas. Con el Tripartito, los empleados públicos han pasado de 140.000 a 226.000.

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Al increíble Hombre Mediocre, perdón, "Normal", no le salen las cuentas. No es de extrañar. Se quiere gastar 13 millones de euros en una escuela de música. 14 millones de euros en una pista cubierta. Destinó 4,5 millones de euros en el centro Thyssen. 31 millones de euros en 2009 para acallar los sindicatos. Regaló 625.000 euros a la Academia del Cine Catalán. En fin, un no parar. Eso, sin contar sus empresas y organizaciones bien gestionadas que suman una deuda superior a los 7.400 millones de euros, casi un 4% del PIB catalán. ¿Alguna medida para frenar el gasto? Ni de lejos. Lo último ha sido regalar 633 euros mensuales a todo aquel que no haga nada. Corrupción y compra de votos a plena luz. La capacidad de sorprendernos del Estado Omnipotente no tiene límites.

Las consecuencias de tanta generosidad han obligado a la Generalitat ha subir los impuestos. Los catalanes tienen el dudoso honor de pagar uno de los impuestos más elevados, no de España, sino del mundo. En estas subidas no han tenido sus contraprestaciones equivalentes. La situación parece empeorar día a día. El sector privado de la sanidad catalana (pequeños hospitales, farmacias...) no está recibiendo el dinero que le debe Montilla, ese hombre tan "normal". Más bien, lo "normal" sería que estuviese en todas las lista de morosos del país si no fuera por el cargo que tiene. Hasta finalizar el año, el Gobierno de Montilla necesita 4.000 millones de euros que no tiene.

Vemos que el asfixiante nivel contributivo y las diversas multas lingüísticas, viales y "cívicas" no son suficientes para pagar los caprichos de los políticos catalanes. Así que la administración catalana ha anunciado la emisión de unos bonos al nada despreciable tipo de interés del 4,75% (la emisión es de 1.000 millones ampliable a 2.000 millones, lo que parece insuficiente para cubrir gastos). Los bancos percibirán el 3%, un chollo. Entre 30 y 60 millones de euros. El tipo final, por eso, depende de los bancos que podrían restar hasta un 1% según si trasladan las comisiones al cliente.

La alta rentabilidad ha creado ya el efecto crowding out (efecto expulsión) entre el mercado privado. Catalunya Caixa (uno de los engendros del FROB que une Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa) ha tenido que retirar su depósito estrella que tenía al mismo tipo que los bonos de la administración. La oferta le duró sólo cuatro días.

Según el diario Expansión, la razón por la cual el Tripartito ha emitido los bonos se debe a que el Santander no quiso ofrecerle un préstamo sindicado (préstamo que se crea con varias entidades financieras). La negativa del mayor grupo bancario de España trajeron las amenazas de Castells, consejero de Economía: "Tenga la ocasión de darse cuenta de su error y de rectificar, porque este país tiene memoria y las instituciones también". Cualquier otra persona estaría en los juzgados por una amenaza así.

Por otra parte, la emisión no le ha parecido muy sana a Moody’s. Ha rebajado el rating de A1 a A2 con perspectiva "negativa" debido a que la Generalitat puede cerrar 2011 con un endeudamiento del 170% respecto a sus ingresos de explotación frente al 117% actual. Hay razones para considerar la emisión como peligrosa. Lo mismo debe pensar la gran banca (Grupo Santander, BBVA y Caja Madrid) que se ha negado a asegurarla.

La financiación normal de un Gobierno son los impuestos. En realidad, es lo más transparente para el ciudadano. Cuando un Gobierno recurre a la emisión de deuda significa que no tiene suficiente valor para subir los impuestos, que no sabe gestionar el dinero que posee, o ambas cosas a la vez. Éste es el evidente caso del Tripartito que tiene las elecciones en breve y no se atreve a tocar nada para no perder votos.

¿Y cómo devuelve la administración el capital e intereses de sus emisiones? Con más impuestos en el futuro. La deuda de la administración no sólo son impuestos, son impuestos presentes más intereses con el riesgo que esto comporta. Los gobernantes reclaman dinero futuro que ahora no tienen. La emisión está diseñada para el inversor retail catalán. Es decir, el inversor de esta emisión va a ser el mismo que la acabe pagando con más impuestos futuros. ¿No le resulta algo absurdo? Lo es, por eso es un acto poco transparente y cobarde. Más teniendo en cuenta que los van a vender de forma sentimentaloide y con emotivismo patriótico.

Ningún catalán se debería dejar engañar. Yo no lo hago y soy catalán. Tras la anunciada emisión "para afrontar los retos del futuro", la Generalitat blindó 66 cargos públicos y en seis meses ha cubierto más de 600 plazas indefinidas. Desde que el Tripartito se impuso en Cataluña, los empleados públicos han pasado de 140.000 a 226.000. El número de empresas, consorcios y fundaciones públicas ha crecido en este tiempo casi un 320%. ¿Realmente cree que todo este gasto inútil e insostenible es para el bien de Cataluña y los catalanes? A los políticos catalanes todo esto les importa un carajo. Sólo les quieren vaciar la cartera aunque sea matando, a base de mentiras, la gallina de los huevos de oro.

Jorge Valín es miembro del Instituto Juan de Mariana

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