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Presidencia europea de ZP devaluada

Si Herman Van Rompuy ejerce el protagonismo que le corresponde como presidente estable del Consejo Europeo, a Zapatero le quedará el papelón de Reina Madre: una figura ornamental sin peso alguno.

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ZP no ha tenido suerte con la firma del Tratado de Lisboa por parte los dos presidentes que faltaban: el polaco Lech Kaczynski y el checo Václav Klaus. Si esas firmas se hubieran demorado seis meses, la notoriedad de la presidencia rotatoria española no hubiera tenido competencia alguna, pero ahora, la novedad del recién nombrado presidente del Consejo Europeo restará protagonismo a Zapatero.

Menudo disgusto se habrá llevado Leire Pajín al enterarse del duro competidor por el liderazgo europeo con que se enfrenta Zapatero. Su anuncio del "acontecimiento planetario" corre el riesgo de convertirse en el mayor de los ridículos. El agradecimiento de la secretaria de Organización del PSOE a Zapatero por los tres sueldos que recibe (20.000 euros al mes) no justifica que perdiese la cordura en aquel desayuno Europa Press, una de las mejores interpretaciones teatrales a las que he asistido. Fue grotesco situar al mismo nivel de importancia a Obama y Zapatero. Nunca una presidencia rotatoria de seis meses de un agregado de países soberanos puede compararse a la de regir la primera potencia del mundo. Si Herman Van Rompuy ejerce el protagonismo que le corresponde como presidente estable del Consejo Europeo, a Zapatero le quedará el papelón de Reina Madre: una figura ornamental sin peso alguno.

Quizás Zapatero sueña con lanzar su hasta ahora secreto plan B: tener tal éxito en su presidencia europea que pueda adelantar las elecciones al próximo junio. Los datos de intención de voto del primer trimestre de 2010 serán decisivos para atreverse a este plan. ZP es consciente de que la crisis va a continuar hasta el final de su mandato y que cada vez tiene menos credibilidad porque la realidad se impone. Este posible adelanto de los comicios es una alternativa en su agenda, como lo demuestra el retraso de la subida del IVA al 1 de julio.

Zapatero se equivoca cuando cree que compartir fotos con los genuinos líderes europeos mejora su imagen. Lo que una instantánea de Zapatero y Merkel consigue es acentuar el contraste entre el torpe y la inteligente. La buena reputación no se consigue con gestos y talante, sino con una buena gestión de la crisis, tal como ha hecho la discreta canciller alemana: atreverse a aplicar una política dura y convincente. El presidente no es consciente que cuando no se tiene prestigio, ir de simpático y ser concesivo son rasgos de debilidad de los que se aprovechan los mandatarios menos ingenuos. El buen trato que se le dispensa es la consecuencia de haber postergado los intereses de España a los de sus colegas de otros países, lo que nos ha salido muy caro a los españoles.

A José María Aznar no le importaba parecer antipático cuando era exigente en las negociaciones europeas; este peaje lo sufría con gusto si a cambio conseguía el mejor trato para España. La falta de auctoritas de Zapatero le perjudicará para frenar tantas ambiciones entre países rivales. Si fracasa, su popularidad caerá en España, lo que se reflejará en las encuestas de intención de voto. También, el que España sea la cenicienta en la recuperación económica de la UE le quita el prestigio imprescindible para que se le tome en serio.

Que este plan B sea viable dependerá del apoyo que le brinden en su presidencia europea el conjunto de medios, y especialmente las televisiones privadas, pues son éstas las mejores máquinas de captación de votos. ¿Serán agradecidas estas televisiones por la supresión de la publicidad en TVE? No creo que lo sean en la medida en que el PSOE lo precisa. Obviamente, si las televisiones privadas olvidan la penosa realidad nacional y exhiben a Zapatero como el gran líder europeo, éste puede atreverse a tentar la suerte y convocar elecciones.

La clave está en el tipo de liderazgo que quiera ejercer Van Rompuy. Si, como todos deseamos, el presidente del Consejo Europeo se convierte desde el primer día en un líder carismático, Zapatero tendrá que agotar su mandato. El malabarismo que caracteriza a ZP le obligará a huir hacia adelante a costa de endeudar al país hasta donde el BCE le permita y de retrasar la recuperación. En contraposición a lo que dijo Churchil de los heroicos aviadores de la Batalla de Inglaterra, hoy se podría decir en España: "nunca tantos fueron perjudicados tanto por tan pocos (uno sólo)".
Julio Pomés es presidente de Civismo.

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