Para centrar las discusiones sobre cuándo se colocaron las bombas en los trenes, hay algunos datos del sumario (las declaraciones completas de los maquinistas, que son más amplias que los resúmenes del Auto de Procesamiento) que pueden ser interesantes de cara a analizar la hipótesis de la colocación en cocheras.
Tren de El Pozo: El tren de El Pozo durmió en Guadalajara y su primer servicio fue precisamente el del atentado. El maquinista se subió al tren en Guadalajara a las 6:50.
Tren de Santa Eugenia: Empezó su jornada en Alcobendas con el tren a las 5:10, yendo en dirección Alcalá, y volvió a salir de Alcalá hacia Madrid a las 7:13 horas. El maquinista dice que, normalmente, al terminar el trayecto, se bajaba, descansaba y cogía el siguiente tren, pero que ese día le dijeron que volviera a salir en el mismo tren en que había venido. Cuando explotó, estaba parado y acababan de cerrarse las puertas.
Tren de Atocha: El maquinista empezó a trabajar a las 5:40, hizo un trayecto hasta Alcalá, allí descansó 15 minutos, cambió de tren y salió con otro tren hacia Atocha (Nota: no sabemos, por tanto, dónde durmió el tren que estalló en Atocha).
Tren de Téllez: El maquinista salió de Chamartín en el tren 17306. Al llegar a Alcalá cambió de tren, cogió el 17305 y salió para Madrid. Cuando las bombas explotaron el tren se hallaba en movimiento, aunque a velocidad reducida porque había disminuido al ver señal amarilla. (Nota: No sabemos qué hizo el tren 17305 antes de que lo cogiera este maquinista, aunque posiblemente se trate del tren que acababa de dejar en Alcalá el maquinista del tren que estalló en Atocha).
Los trenes durmieron, por tanto, en lugares distintos. Eso no descarta la hipótesis de colocación en cocheras, pero la hace más improbable. En particular, el tren de El Pozo y el de Santa Eugenia durmieron en lugares diferentes, lo que hace mucho más verosímil la hipótesis de que las bombas se colocaron sobre la marcha y de que la bomba de Santa Eugenia era la inicialmente prevista para el vagón 6 de El Pozo, donde por algún motivo no pudo colocarse (quizá porque una puerta no funcionaba o porque había alguien en ese vagón que asustó al colocador).
Evidentemente, podríamos rizar el rizo y pensar en un comando que vaya por distintas cocheras colocando artefactos y que incluso coloque una bomba en el tren de Santa Eugenia para hacernos creer que se colocaron sobre la marcha, pero no tiene ningún sentido introducir hipótesis complejas a menos que algún dato fehaciente nos obligue a introducirlas. Y, por el momento, ese dato no existe. La presencia de fragmentos del revestimiento de los trenes en algunas víctimas de los atentados no implica necesariamente que los artefactos estuvieran colocados detrás del revestimiento (ya que las personas que estaban en los andenes forzosamente recibirían el impacto de partes del revestimiento, independientemente de cómo estuviera colocado el explosivo).
Hay otras cuestiones previas que son más urgentes y que, a su vez, podrían arrojar luz sobre dónde se colocaron las bombas. Una es la cantidad de explosivo que se utilizó en cada foco, teniendo en cuenta los destrozos producidos (eso nos daría el tamaño aproximado de cada artefacto).
Y la otra, por supuesto, es la cuestión clave: ¿qué explosivo se utilizó?
A este respecto, aclarar que el informe de la página 118 del Auto de Procesamiento (donde se habla de componentes de dinamita, sin especificar) no es el que se realizó el propio 11 de marzo. Los análisis realizados el 11 de marzo sobre los focos de explosión nunca se remitieron al juez ni se han dado a conocer. Lo que se hizo fue elaborar a finales de abril de 2004 un informe-resumen (el que aparece reflejado en la página 118 del Auto y que también aparece referenciado como Anexo I en muchos lugares del Auto), donde sólo se mencionan los componentes genéricos de dinamita.
Ése es el informe que firma la jefa del laboratorio de los Tedax. Curiosamente, el informe no lleva fecha (¿por qué?), pero se remitió al juez en mayo y por el encabezamiento sabemos que es muy posterior al 11-M, ya que se contesta a un oficio de Del Olmo donde les reclamaba el análisis pericial de los focos de explosión.
Señor Zapatero: ¿Dónde están los informes de análisis de las muestras de los focos de explosión realizados el mismo 11 de marzo? ¿Qué "componentes de la dinamita" se encontraron? ¿Qué tipo de iniciadores se usaron en los trenes? ¿Por qué el gobierno que accedió al poder al grito de "Queremos saber" oculta información al juez, a la opinión pública y a las víctimas de los atentados?
¿Por qué, durante dos años y medio, nos han estado ustedes hablando de todo, menos de lo que verdaderamente ocurrió en los propios trenes? ¿Por qué contribuyó usted a la estrategia de la confusión, llamando a los directores de periódico a decir que sabía que había terroristas suicidas?
¿Por qué mintió usted entonces y oculta ahora los informes, señor Zapatero? ¿Qué es lo que tiene que ocultar?