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Martín Higueras

El error de Alonso

Es posible que el comentario de Alonso no caiga muy bien en el seno del equipo Renault

Martín Higueras
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Después de hacer una buena carrera y abandonar tras chocar levemente contra el muro de la curva Whiteford del difícil GP de Canadá, Fernando Alonso ha cometido un nuevo error, probablemente producto de su ímpetu y juventud: echarle la culpa del resultado final de la carrera a su equipo.
 
El único culpable del abandono de Alonso es él mismo, y ni su equipo, ni Fisichella –que hizo una mejor salida que el asturiano– ni los McLaren, ni los Michelin tuvieron responsabilidad del abandono. En una entrevista publicada este lunes en el diario AS, Alonso dice que "lo que más contó en que la carrera acabara como acabó fue mi equipo". Su jefe Flavio Briatore simplemente cree que "no hay que hacer un drama, esto pasa". Nadie ha dicho tampoco que el error fue producto de la gran presión que le estaba ejerciendo Montoya, tal y como dijo el propio Alonso para explicar el abandono de Raikkonen en el GP de Europa.
 
Es posible que el comentario de Alonso no caiga muy bien en el seno del equipo Renault cuando lo que necesitan ahora es justamente tranquilidad, analizar los problemas que ha sufrido y los errores cometidos. Pero en el momento de analizar responsabilidades, lo mejor es siempre hacerlo en privado. Sobre todo porque Alonso sigue siendo uno de los más rápidos, sigue con uno de los mejores coches, y lo más importante, sigue líder del Mundial con una cómoda diferencia sobre Raikkonen. Además, este domingo 19 ya tenemos un nuevo GP, el de EEUU, donde uno de los elementos más importantes es la velocidad punta para administrar de la mejor manera esa preciosa curva 9 peraltada –característica de Indy– y la recta.
 
Probablemente muchos se hayan preguntado por qué Fisichella no dejó pasar a Alonso en las primeras vueltas. En primer lugar hay que reconocer que el italiano realizó una gran salida, partiendo desde el cuarto lugar y colocándose líder seguido por Alonso. De ahí en adelante el ritmo de Fisichella fue muy bueno alternándose las mejores vueltas con Alonso. Una comunicación de radio entre el asturiano y su equipo nos señaló que era tal vez más rápido, pero no recibió ningún tipo de indicación clara. Este año las órdenes de equipo son ilegales –al menos las obvias– y por eso las comunicaciones entre los pilotos y el pitlane son "abiertas". Alonso hubiera podido pasarlo en ese momento sin siquiera pedir "permiso" en especial si era realmente más rápido. Pero también es verdad que Fisichella era líder con todo merecimiento y sólo la mala suerte (una más para el desafortunado italiano) le impidió estar en un seguro podio. Alonso dice que era lo mejor para evitar que los McLaren se acercaran y así poder ir asegurando la victoria. Pero se olvida de que Fisichella es piloto y "Barrichellos" sólo hay uno. Ningún piloto quiere ser el escudero del otro, todos quieren el mejor resultado y si la victoria es posible, lo más seguro es que lo intenten. Insisto, Barrichello sólo hay uno (recuerden el vergonzoso GP de Austria del 12 de mayo de 2002).
 
Pero no sólo hay que lamentar el abandono de Alonso, que de haber ganado hubiera puesto ya mucha tierra de por medio con Raikkonen. También fue una pena no ver el final del duelo entre Renault y McLaren. Las dos escuderías copiaron estrategias. Primero Alonso y Kimi, a la siguiente vuelta Fisichella y Montoya. Lo mismo hubiera ocurrido en el segundo turno de entradas a boxes si es que los Renault no hubieran abandonado. Cosa que tuvo que hacer Montoya al ser excluido por la dirección de carrera. El colombiano cometió un error de principiante al saltarse el semáforo rojo a la salida de boxes y además intentar doblar a Coulthard. Pese a eso, admitió su culpa y no se la echó a nadie, ya que alguien del box hubiera podido avisarle por radio de la situación.
 
Lo que sí es significativo es la mejora de rendimiento de los Ferrari. Schumacher –tal vez el más beneficiado por la entrada del coche de seguridad– presionó mucho a Raikkonen al final de la carrera y Barrichello terminó tercero tras partir desde boxes. Y este resultado es bueno para Ferrari sobre todo porque Schumacher se reengancha al campeonato (aunque por el momento tiene 24 puntos, 35 menos que Alonso) y porque el próximo GP es el de EEUU en Indianápolis. En este circuito, Ferrari sólo ha dejado de ganar en 2001 cuando lo hizo Hakkinen en McLaren. Schumacher ganó tres veces, en 2000, 2003 y 2004, mientras que Barrichello lo hizo en 2002. Para Alonso, este GP no será para nada fácil ya que al abandonar en Canadá, será uno de los primeros en dar su vuelta de clasificación, lo que le dejará probablemente fuera de las primeras líneas de la parrilla. Pero Alonso tiene capacidad y coche para sobreponerse a estas dificultades, por lo que será –una vez más– uno de los principales favoritos.
 

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