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Martín Higueras

F1 en esencia pura

Lo que hemos presenciado en San Marino es lo que podríamos esperar a lo largo de esta temporada.

Martín Higueras
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Este domingo, en el circuito de Imola, los aficionados a la Fórmula 1 hemos vivido una de las carreras más intensas de los últimos años. Sin duda, las últimas 12 vueltas del GP de San Marino han sido de las más emocionantes con un verdadero duelo de generaciones. Frente a frente: Fernando Alonso y Michael Schumacher. El primero, el presente y futuro de la categoría y el segundo, el pasado y el presente.
 
Ya desde las sesiones clasificatorias, Alonso comprobó que de ahora en adelante las cosas no serán tan sencillas como en los tres primeros GP de la temporada. Su particular duelo con Raikkonen en las dos sesiones preveía una emocionante carrera, pero posiblemente sólo entre ellos dos y tal vez con la compañía de Button. El finlandés respondió a los tiempos del español y firmó una brillante pole. Sin duda la decepción fue –como desde el principio del año– el comportamiento de los Ferrari de Schumacher y Barrichello. El alemán fue el más perjudicado tras un error que cometió en la entrada de la dificilísima curva Rivazza, lo que le situó en la 13º posición de la parrilla.
 
En carrera –y completadas apenas nueve vueltas– parecía que la victoria de Alonso sería sencilla después del abandono de Kimi Raikkonen cuando éste era primero y a unos 3 segundos del español. En realidad, esa sensación permaneció hasta la mitad de la carrera. El asturiano parecía cómodo en todo momento y así, se preocupó de administrar su diferencia con el británico Jenson Button que en ningún momento preocupó a Alonso. Pero cuando todo parecía resuelto, apareció el que aún es sin duda el mejor piloto del mundo: Michael Schumacher.
 
Como ya mencionamos, el alemán partió en 13ª posición y durante muchas vueltas tuvo que aguantar el tapón de Trulli, Sato, Webber y Villeneuve. Pero nuevamente apareció la enorme capacidad de Ferrari para diseñar sus estrategias de carrera. El alemán cumplió con su primera parada en boxes varias vueltas después que todos los pilotos que estaban delante de él. Esto le permitió realizar unas vueltas verdaderamente increíbles, hasta dos segundos más rápidas que Alonso y Button. Una prueba de que Ferrari está de vuelta. Así, no tardó en alcanzar a Button y pasarlo en una maniobra sensacional en un lugar en el que pocos se atreven a hacerlo, aprovechando además la cercanía de los coches "doblados".
 
Ya en segunda posición, Schumacher siguió marcando las mejores vueltas de carrera hasta que Alonso completó su segunda entrada a boxes dejando al alemán en primera posición. El alemán "voló" literalmente sobre el envejecido asfalto de Imola. Entonces, llegó su turno para repostar. La diferencia entre él y Alonso preveía que el español conservaría la primera posición con unos 5 segundos de ventaja pero no fue así. Una vez más la estrategia de Ferrari funcionó y permitió que Schumacher saliera muy pegado al asturiano. Lo de las últimas 12 vueltas fue emocionante, algo que recordó la batalla que mantuvieron Senna y Mansell en aquel impresionante Mónaco 92. El brasileño ganó entonces con 215 milésimas de ventaja sobre el británico. Este domingo, Alonso aguantó de manera muy inteligente el embiste de Schumacher, que era sin duda más rápido pero que fue incapaz de doblar al español. La diferencia entre ambos fue al final también de 215 milésimas.
 
Lo que hemos presenciado en San Marino es lo que podríamos esperar a lo largo de esta temporada. Renault y Alonso siguen tan fuertes como desde el principio pero lo que está claro es que Schumacher y el F2005 son ya mucho más competitivos. Lo han demostrado ya en Imola.
 

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