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Miguel del Pino

El virus del Nilo rebrota en las marismas andaluzas

El virus trasmitido a través de la picadura de mosquito está generando una seria preocupación aunque no tiene relación con el coronavirus.

Miguel del Pino
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El virus trasmitido a través de la picadura de mosquito está generando una seria preocupación aunque no tiene relación con el coronavirus.
Culex quinquefasciatus. | Wikipedia

La pandemia del coronavirus nos tiene sensibilizados ante cualquier noticia que tenga relación con este grupo de microorganismos. Un brote del virus del Nilo que se extiende por varias localidades andaluzas está generando seria preocupación.

El virus del Nilo es un patógeno que afecta a diversas especies animales y también al hombre. Su reservorio natural son diversas especies de aves en las que se aloja sin producirles daños aparentes salvo en los miembros de la familia de los córvidos, donde causa alguna mortalidad.

Las aves infectadas no presentan peligro para el hombre: el riesgo viene de la transmisión del virus a través de la picadura de mosquitos, especialmente dentro de la Península Ibérica los de la especie Culex pipiens, muy abundantes en lugares pantanosos y en zonas de cultivo de inundación, como los arrozales o cualquier otro hábitat encharcado.

Sin relación con los coronavirus

El virus del Nilo se llama así a causa de su descubrimiento en África en latitudes occidentales de la cuenca del gran río Nilo; en la actualidad se encuentra extendido por diversos países de la cuenca mediterránea, España entre ellos, y también por el continente americano, donde no se sabe exactamente como tuvo lugar su introducción.

El brote que actualmente se extiende por varias localidades sevillanas, como La Puebla y Coria ha conducido al hospital a más de una veintena de vecinos hasta el momento, ya que la posibilidad de que afecte a cerebro y meninges no es despreciable. No es de esperar afortunadamente una ola de mortandad, pero hay que tomar todas las precauciones.

Sensibilizados como estamos ante los virus no es extraño que muchos vecinos se pregunten si tiene relación con el coronavirus y si "también viene de China". La respuesta es negativa para ambas preguntas.

El virus del Nilo pertenece a un gran grupo de géneros que forman la familia Flavorirus y que cuenta con diversos subgrupos responsables de multitud de enfermedades del hombre y de los animales domésticos, citemos sólo tres: el dengue, la fiebre amarilla, con referencia al hombre y el de la peste porcina, tan ruinoso para los ganaderos en los países en que ocasionalmente se presenta.

No se trasmite entre los humanos

Ni es una pandemia ni se transmite de persona a persona: el ciclo comprende un reservorio, generalmente aves inofensivas para el hombre, un transmisor, el mosquito Culex, y una persona picada por dicho mosquito. También los caballos y otros equinos son sensibles a la enfermedad, que suele presentarse en forma de meningoencefaltis que puede alcanzar gravedad.

Cómo combatir la expansión del virus

El hecho de que no haya difusión entre personas restringe la lucha contra la expansión de la virosis a un control riguroso de la reproducción de los mosquitos, pero es mucho más fácil decirlo que realmente hacerlo de forma eficaz: las fumigaciones controladas de las zonas palustres mosquiteras es la medida más importante.

La gran mayoría de las personas infectadas tras la picadura es capaz de generar anticuerpos y en unos pocos días eliminar los efectos del virus, de manera que por lo general son muchas las personas acribilladas por picaduras pero muy pocas las que terminen presentando síntomas que requieran hospitalización.

Las autoridades con responsabilidad sanitaria en las zonas donde se presentan casos de virus del Nilo deben aprestarse a desinfectar las zonas palustres, ya que las larvas de los mosquitos Culex se crían en ellas; pasan por varios estados y en el último de ellos se cuelgan perpendicularmente en la superficie del medio líquido, de manera que no es necesario que los insecticidas penetren en profundidad.

La fumigación es obligada por motivos sanitarios pero no deja de tener consecuencias ambientales que lógicamente quedan en segundo plano ante el peligro de transmisión por la picadura de los mosquitos adultos. Es en su forma larvaria acuática donde más fácil resulta cortar su ciclo biológico.

No es necesaria una gran profundidad del medio acuático para que se desarrolle el ciclo de las larvas de los mosquitos; de hecho, extensiones de agua superficial como las que abarcan los arrozales son ideales para ello. En las marismas, cuando el agua se hace salobre el medio se vuelve menos idóneo para los insectos.

Todas las personas que viven en el medio rural deben tomar precauciones para evitar que se formen balsas de agua en corrales, pilones y fuentes, e incluso en los platos de la base de las macetas: agua estancada, poca o mucha y desarrollo de mosquitos Culex tienen relación directa.

Juega a nuestro favor que los mosquitos transmisores del virus no viajan a grandes distancias ni vuelan a considerables alturas; simplemente son molestos vecinos con los que estamos acostumbrados a convivir, aunque cuando se produce un brote de transmisión vírica como el que sufren las localidades sevillanas que citábamos, haya que actuar de manera contundente.

Pero nada que ver con el coronavirus: quede bien claro.

Miguel del Pino Luengo es biólogo y catedrático de Ciencias Naturales.

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