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Pablo Planas

Sánchez: ¡Rusia es culpable!

Si lo de Rusia se arregla con la fragata 'Blas de Lezo', lo de Cataluña es mucho más sencillo.

Sánchez: ¡Rusia es culpable! - Pablo Planas
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | EFE

Pedro Sánchez está desconocido. El presidente del Gobierno ha sufrido una transformación mediante la que se ha convertido en el primer soldado de Joe Biden. Tremendo ardor guerrero el del pasajero del Falcon, dispuesto a mandar cuatro aviones, dos barcos y cientos de soldados a Ucrania para combatir al enemigo de Occidente al grito de "¡Rusia es culpable!". Quién nos lo iba a decir, el aserto de Marx sobre la repetición de la Historia corroborado por un Sánchez disfrazado de meritorio de los Estados Unidos.

La predisposición de Sánchez a involucrar a España en un conflicto bélico no estaba en el guion del Gobierno de coalición. Y mucho menos contra Rusia. Hablamos del presidente que debutó con la acogida de los 629 inmigrantes del Aquarius, del que ha enarbolado la bandera del "diálogo" en Cataluña, del que ha indultado a los golpistas. De modo que nada hacía presagiar el giro militar de Sánchez, quien en su juventud debió de formar parte de los manifestantes que se manifestaban contra Aznar y el Gobierno del PP al grito de "No a la guerra".

El baño (o la ducha) de realismo ha propiciado un efecto de fondo: los socios del Gobierno están en contra de la estrategia gubernamental, mientras que la oposición apoya el envío de tropas a la frontera ucraniana para frenar a Putin. No es extraordinario en España, donde el partido que retiró a las tropas de Irak es el mismo que las mandó a Afganistán o las pretende enviar ahora al este de Europa, sin que ello le suponga la más mínima contradicción.

Nada que objetar. A sus órdenes, capitán. Sólo un par de cosas. ¿Se asegurará de que en Cataluña se cumpla la sentencia sobre el 25% de español en la enseñanza? ¿Actuará con la misma firmeza en caso de que sus amigos de la Generalidad se nieguen a aplicar el fallo? Es que no cuadra demasiado que pretenda mandar soldados a las fronteras rusas para salvaguardar la libertad y el Derecho internacional y deje que en Cataluña el separatismo (jaleado por Putin, por cierto) impida que partidos constitucionales monten actos en localidades como Vich o que un consejero llamado Gonzàlez-Cambray llame a los profesores a desobedecer a los tribunales.

Vista la disposición de ánimo de Sánchez, debería saber que si lo de Rusia se arregla con la fragata Blas de Lezo y los cazas Eurofighter, lo de Cataluña es mucho más sencillo. Solo requiere unos pocos inspectores de enseñanza y algunos guardias civiles.

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