Menú

Una final sin historia

El Real Madrid echó el partido por la borda con un primer cuarto esperpéntico (sólo cinco puntos anotados), en un remedo idéntico del juego griego ante los nuestros en la final de la Copa del Mundo

0

El primero de los títulos de la temporada tiene ya dueño, pero la noticia es que el mejor equipo de la liga ACB ha perdido ante la, hasta ahora, decepción; cosas del torneo del K.O., que no permite fallos. El F.C. Barcelona derrotó por 69-53 al Real Madrid, que se vuelve a quedar, y ya van quince, sin su título maldito. Málaga, el escenario del desastre, se ha convertido en territorio gafe para la sección de baloncesto madridista: fue la sede de la final de Copa del año 2001 en la que se dio a conocer ante el gran público un tal Pau Gasol (aquel año andaba por ahí Jerry West, cuando todavía se dedicaba a eso del baloncesto) e igualmente fue testigo de la victoria blaugrana en la primera edición de la Supercopa, cuando un error de Bullock dejó en bandeja el título a Bodiroga. Louis Bullock, el tantas veces salvador del Madrid, ha sido el reflejo del gris juego del conjunto madridista, en el que solamente su capitán, Felipe Reyes, secundado por Alex Hervelle, parecía mostrar ganas y algo de acierto para seguir la lucha hasta el final.

Los dos finalistas llegaron al partido decisivo de maneras bien distintas. Mientras el Barcelona solventó sin problemas sus partidos ante el anfitrión Unicaja y ante la Penya, el Real Madrid sufrió hasta el final para derrotar a Canarias y Tau (ante los vitorianos también comenzó encajando un parcial de 7-0). En la final, el Real Madrid echó el partido por la borda con un primer cuarto esperpéntico (sólo cinco puntos anotados), en un remedo idéntico del juego griego ante los nuestros en la final de la Copa del Mundo. Quizás Navarro, protagonista de la hazaña japonesa, dio a sus compañeros la clave de cómo ganar un partido en el primer cuarto; en todo caso, demostró una vez más, ante los ojeadores de la NBA, que su sitio está en la mejor liga del mundo y que no es solamente una maquina de anotar, algo de lo que puede dar fe Bullock, al que el escolta catalán secó cuando coincidieron en la cancha. Alguien también habrá anotado otro nombre: Trias, el MVP de la final.

A veces, ante resultados ajustados, es necesario acudir a las estadísticas del partido para buscar el porqué de un marcador, en el caso de esta final no se puede pasar por el alto el dato de los horribles porcentajes de tiro madridistas, motivados por la excelente defensa culé, pero podemos además fijarnos en las faltas cometidas por los blancos –una menos que el Barça– para pensar si no habrá sido una de las claves la falta de espíritu de lucha de algunos jugadores merengues, que tuvieron en su descargo el cansancio acumulado por contar con un día menos de descanso que los blaugranas.

La Copa del Rey marca el meridiano de la temporada regular que, hasta ahora, había tenido un dominador claro. Está por ver si la derrota malagueña –sin duda de las que duelen– tiene consecuencias en el juego y, sobre todo, en la mentalidad del equipo merengue, que hasta ahora se ha sobrepuesto a todos los inconvenientes que se le han aparecido por el camino. Cuestión de carácter. Lo que sí parece es que se puede contar con el Barcelona en la lucha por la ACB.

En Deportes

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios