Menú

El sofocón de Susana Díaz y el adelanto electoral en Andalucía

Ciudadanos es actualmente el partido que más podría beneficiarse de unas elecciones en Andalucía dada la situación de desprestigio de las demás fuerzas políticas.

0

Por mucho que el aparato del socialismo andaluz haya alabado la ascensión de un socialista a la presidencia del Gobierno, a nadie se le escapa que lo ocurrido la pasada semana en España ha sido el mayor sofocón posible para una Susana Díaz que hace dos años intentó destruir a Pedro Sánchez para que no hiciera nunca lo que finalmente ha hecho, una alianza "frankestein" con los peores enemigos de la nación española.

Ha sido el propio líder andaluz de Ciudadanos, Juan Marín, el que ha apuntado, aunque para negarla, la posibilidad de un adelanto electoral en Andalucía. Sin embargo, ha amenazado a Susana Díaz con exigir elecciones inmediatas, e incluso su dimisión como presidenta de la Junta de Andalucía, en el caso de que un tribunal condene al PSOE andaluz por corrupción. Es la primera consecuencia visible del precedente instaurado en el Congreso de los Diputados con la moción de censura contra el expresidente Mariano Rajoy por la condena – de otros de su partido -, en el caso Gürtel.

Sabido es que luego todo se reinterpreta y que se dijo el PSOE, no la Junta; que si Susana fuera o no la jefa del PP cuando ocurrieron los hechos o no; que si ya estaban dimitidos todos los dirigentes de entonces; que si el PSOE como partido no está acusado…Pero es indudable que una condena en el caso ERE o en los casos de formación, o en el caso de los avales o en el caso Invercaria u otros - que la Junta, gobernada por el PSOE, tiene más de un centenar de casos en los juzgados -, suscitaría en la opinión pública un sentimiento de justicia y de igualdad de trato, sería letal para el PSOE y la Junta.

¿Cómo podría justificarse que una condena de 22 ex altos cargos de la Junta de Andalucía que gobierna el PSOE desde hace 36 años – entre ellos dos presidentes de la Junta y ex presidentes del PSOE nacional -, no tuviera consecuencias inmediatas en el PSOE andaluz y nacional? Las varas de medir no conseguirán ser tan diferentes con un caso tan reciente como el Gürtel.

Teniendo en cuenta la marcha, bien lenta, del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Sevilla, no se espera una sentencia hasta finales de 2018 o principios de 2019, que, como es sabido, es año electoral en Andalucía porque las elecciones anteriores tuvieron lugar en 2015. Es decir, caben poas dudas de que la ola judicial colisionará de algún modo con la ola electoral en Andalucía si no se produce un adelantamiento electoral.

Naturalmente en estas declaraciones influye el hecho de que Ciudadanos es actualmente el partido que más podría beneficiarse de unas elecciones en Andalucía dada la situación de desprestigio de las demás fuerzas políticas.

El PP andaluz, quasi-acéfalo y tocado por el desenlace del caso Gürtel, que tiene vertiente en Jerez de la Frontera, el caso Granada y la imputación de su expresidente en Jaén, el hasta ahora ex secretario de Estado de Hacienda, José Enrique Fernández de Moya, no parece tener opciones, no ya de ganar las elecciones andaluzas, sino siquiera de poder gobernar con Ciudadanos que podría seguir prefiriendo a Susana Díaz.

Podemos e Izquierda Unida se han vistos obligados a formalizar, poco a poco, una alianza electoral, que ya veremos si sólo queda en eso, de modo que se note menos el retroceso electoral que auguran las encuestas. Actualmente cuentan con 20 escaños en el parlamento andaluz, pero podrían quedarse en muchos menos si fuera por separados a las elecciones, deterioro en el que la hostilidad de Teresa Rodríguez hacia Pablo Iglesias es un factor esencial.

El propio PSOE andaluz, enfermo ya de decadencia electoral desde hace años, tiene que afrontar, además del juicio de los ERE y los demás casos de corrupción que le afectan, que el triunfo de Pedro Sánchez en su estrategia de conquista del poder gubernamental como sea y con quien sea, va a tener importantes consecuencias internas, teniendo en cuenta los nombramientos que hará el nuevo gobierno desde la Delegación del Gobierno en Andalucía y de todos sus Ministerios, para abajo.

Por ello, es Ciudadanos quien tiene un más saneado horizonte electoral. Si ya estaba a la cabeza de las profecías electorales en España, ahora, incluso a pesar del propio Marín y su papel de "felpudo" bajo las pisadas de Susana Díaz, podría conseguir un importante grupo de diputados muy superior a los 9 que disfruta actualmente.

Pero hay otros motivos poderosos para que Susana Díaz decida, tras un largo proceso de incertidumbre y reflexión, el adelanto de las elecciones andaluzas. Sobre todo, que la estrategia habitual del PSOE de Andalucía cuando gobierna el PP a nival nacional se acaba de derrumbar. De la cantinela de que la culpa de todo la tiene Rajoy se ha de pasar a una batalla interna de incierto resultado.

Pongamos algunos ejemplos. La reclamación de las pérdidas por el actual sistema de financiación autonómica, denunciado una y otra vez por Susana Díaz, tiene que desaguar ahora en el nuevo gobierno de Pedro Sánchez al que tendrá que reclamarle los más o menos 8.000 millones de euros, imposibles si se gobierna en Moncloa con los presupuestos del PP.

Pero el más importante – además de otros como la decena larga de los recursos pendientes en el Tribunal Constitucional, las infraestructuras pendientes, la financiación de la dependencia, la situación de la sanidad -, es el de la defensa de la igualdad real entre los territorios españoles en una España común. ¿Cómo hacerlo ahora con una alianza suscrita por su propio partido con partidos separatistas que exigen privilegios y diferencias entre territorios?

Dicho en román paladino, las medidas de gobierno de Pedro Sánchez, en el caso de que se empeñe en gobernar con cierta profundidad con cesiones significativas y no acelere las elecciones, no pueden ir en el sentido de la igualdad de trato, derechos y recursos de todas las regiones y todo repercutirá de forma intensa en el deterioro del socialismo a nivel nacional y andaluz.

Una razón adicional es que las elecciones andaluzas no coincidan con las generales, opción que podría barajar Pedro Sánchez y que no tiene por qué interesar a Susana Díaz si el prestigio del PSOE nacional decae de manera acelerada.

Por ahora, las elecciones andaluzas tendrán lugar en la primavera de 2019. Si Susana Diaz considera que su figura puede sufrir un serio quebranto electoral por las actuaciones de un presidente del gobierno socialista; por un cambio de conducta de su socio de gobierno, Ciudadanos, cuyo comportamiento en Andalucía ha sido una rémora electoral, y por la percepción que su desgaste debido a una mala gestión - sobre todo sanitaria -, no es reversible, convocará elecciones cuanto antes.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios