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Pedro de Tena

¿Y qué otra puede ser una Policía sino patriótica?

Considerar perverso y denunciable que una policía sea "patriótica" ha sido un error del bloque exterminador de la idea de nación.

Pedro de Tena
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Enmarañados como estamos en una manipulación sistemática de las conciencias, a veces no reparamos en que los intoxicadores profesionales de la propaganda y la agitación, dos aspectos de la ofensiva totalitaria que los bolcheviques distinguieron, cometen el error de desvelar sus verdaderas intenciones a la multitud indiferenciada a la que dirigen sus mensajes. Entonces se vienen a la cabeza Goebbels o Lenin, que tanto da, y sus reglas para la infección ideológica y moral de las mentes.

Considerar perverso y denunciable que una policía sea "patriótica" ha sido un error del bloque exterminador de la idea de nación que componen la cúpula actual del PSOE, Podemos y los separatistas, porque implica la existencia de otra policía no patriótica. Es una grave equivocación que, como es costumbre, ha sido desaprovechada por los partidos del centro-derecha. Y lo es porque desvela cuál es el desprecio que sienten por el patriotismo, incluso y tal vez sobre todo por el constitucional.

En realidad, se referían a una supuesta policía al servicio de la derecha, o del golpismo e incluso, 45 años después, del franquismo y la imaginaria extrema derecha. Pero al renombrar la realidad, una de las claves del método totalitario de la propaganda, la renombraron con el término de "policía patriótica".

Sí, es un error porque se trata de que las masas nunca puedan saber qué es verdad o mentira en los contenidos que se les suministran sistemática y concienzudamente desde todas las cajas de resonancia de que se dispongan. Es más, se trata de convencer a la población de que, en general, todo lo que dice un enemigo es mentira a priori, mientras que la verdad reside siempre en quien administra la propaganda, negra (de fuentes falsas), gris (dudosas) o blanca (datos oficiales pero manipulados).

Pero si una supuesta policía de índole golpista o al servicio de las derechas es patriótica, es que la patria, la nación, es algo propio de los liberales, los conservadores y la extrema derecha, el enemigo unificado. Pero adviértase que si tal policía patriótica es porquería de cloaca, un grupo perverso y antidemocrático al servicio de los fachas, los duros y los suaves, ¿cómo se nombrará a la policía deseada? ¿No patriótica?

En efecto, he aquí el quid de la cuestión. Como en el caso de Cataluña, el objetivo de todos estos destructores de la idea de patria o de nación no es hacer una policía al servicio de toda España. Se trata de construir una policía, y pronto todas las fuerzas armadas, al servicio exclusivo de los partidos que gobiernan. En el golpe de Estado separatista se comprobó cómo los Mossos no estaban al servicio de toda Cataluña, sino sólo a los pies de los independentistas y sus aliados, tapados o descubiertos. Ese objetivo, al margen de todo espíritu constitucional, fue trazado desde su fundación porque no se trataba de democracia, en la que ninguno cree, sino de dominación y conquista del poder.

Ahora se trata de dividir, de romper, de escindir las fuerzas de seguridad del Estado señalando a quienes defienden el orden constitucional y el Estado de Derecho como "patrióticos" y dejando entrever que la policía ideal de estos ángeles exterminadores de la España reconciliada y compartida no sería otra cosa que una policía de los suyos. Pero ¿qué otra cosa pueden ser una Policía Nacional, una Guardia Civil, unas Fuerzas Armadas, unos jueces, unos profesores, unos sanitarios, unos funcionarios sino patrióticos, al servicio de toda la Nación y su Estado de Derecho, gobierne quien gobierne?

Los propagandistas habituales han metido la pata y al propio Sánchez le ha salido del alma el acto fallido de calificar de "patrióticos" a quienes no comparten sus ideas ni sus intentos de manipulación. Con ello ha desvelado que su idea de fuerzas armadas y del Estado en general, exige que todos los que forman parte de sus engranajes estén sólo al servicio de los partidos que lo han hecho presidente, no de toda la nación. Ese es un principio golpista y antidemocrático. En la Constitución de 1978, la que se quiere derruir, una policía solo puede ser patriótica. ¿Qué si no, señores Sánchez y Marlaska?

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