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Respuesta a Javier González

Prefiero una y mil veces que me incoéis con urgencia un expediente de expulsión que contribuir con mi silencio a no desenmascarar la fantochada que se ha llevado a cabo en el Consejo General de Ciudadanos del pasado 22 de abril de 2009.

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"Todas las verdades que se callan se vuelven venenosas"
Friedrich W. Nietzsche.

Al presidente del Consejo General, Javier González:

He leído con atención tu escrito, El límite de lo soportable publicado en este mismo diario. No me sorprende tu respuesta. Aún así, esperaba encontrar un texto argumentativo defendiendo el máximo órgano del Partido, el Consejo General, el cual presides. No ha sido así. Innegablemente porque en ese máximo órgano hace tiempo que no se realizan los debates ideológicos y políticos para lo que fue creado y se ha perdido el uso de la argumentación. Te limitas en la totalidad de tu escrito a atacar a uno de los consejeros generales y diputado en el Parlamento de Cataluña, Antonio Robles, por haber tenido la valentía de denunciar públicamente la deriva a la que ha sido sometido, en buena parte con tu consentimiento, el Consejo General. Por el contrario, te reduces a mero mamporrero de otros que nunca dan la cara. Pobre infeliz.

Refieres en tu texto que el diputado te ha insultado por acusarte de estar "conchabado" con el Comité Ejecutivo. Yo también lo afirmo. Y tus últimas actuaciones en el seno del Consejo General lo demuestran. No te olvides, nosotros no lo hacemos, que eres presidente después de una campaña de acoso y derribo, de la que tú formaste parte en forma principal, contra el anterior presidente, Enrique Calvet, persona cultivada y juiciosa que se volvió incómoda para Albert Rivera por no seguir sus instrucciones. Ya entonces, conchabado –sí yo también lo afirmo– con el riverismo oficial hicisteis desde la mesa del Consejo General lo imposible para que no se debatiera en dicho Consejo la lamentable marcha del partido demandada hacía meses por coordinadores de agrupación y federaciones, así como del propio Consejo. Siendo presidente Enrique Calvet, tú, junto al resto de la Mesa, presentasteis un orden del día diferente al elaborado por el presidente. Fue entonces cuando el presidente llegó al límite y dimitió, además de darse de baja del partido. La prensa recogió esa vergüenza.

Uno de los puntos a tratar que incluyó Calvet, y que en tu orden del día no aparecía, era el referido al "Análisis y situación del partido". Resultado, 20 votos a favor de incluir ese debate y 20 en contra. Demostrando esa defensa férrea que realizas del Comité Ejecutivo, hiciste valer tu voto de calidad como presidente en funciones, en lugar del dimisionario Calvet, para que no se abordase el tema. Preferiste la mordaza al debate.

Con el Reglamento del Consejo General aprobado, más de cinco consejeros solicitamos nuevamente volver a incluir ese punto en el Consejo del día 14 Marzo de 2009. La Mesa desestimó por su cuenta y riesgo esa petición. A Rivera no le interesaba.

Seguimos. No permitiste que se planteara en el Consejo General la reprobación al Comité Ejecutivo por aplicar censura previa en el grupo de correo de coordinadores y secretarios, que son los que directamente perciben el sentir de las bases. No se recuerda tal disparate desde la censura previa franquista.

Más. Tú mismo ejerces desde febrero la misma censura –sí, sí, repito, censura– en el grupo de correo del Consejo General. Permites que nuestra bandeja se llene de correos sobre el coste del viaje de un consejero, el horario de aviones, las cenas, etc... Como si el cometido del Consejo General fuera debatir sobre la organización de eventos, mientras impides el debate de ideas o la crítica a la dirección.

Por si fuera poco, como presidente no has defendido ni emprendido acciones legales contra algunos afiliados cercanos a la Ejecutiva por los insultos, difamaciones y demás "bondades" dedicadas a los diputados Pepe Domingo y Antonio Robles en páginas web públicas y algunas asociadas al partido y a su propia web de C’s. Como colofón, te has permitido invitar a uno de esos afiliados a un Consejo General.

Tu acoso y derribo al anterior presidente pasará a la historia del partido. Asumiste la presidencia en funciones a las 4 de la madrugada, a las pocas horas de haber presentado su dimisión Enrique Calvet. Tus ansias de protagonismo y de poder, no te permitían conceder las 72 horas que a ti mismo te concedieron cuando presentaste tu dimisión como vicepresidente y que aprovechaste para reconsiderar tu dimisión.

Has hecho siempre lo posible para que los consejeros no dispusiéramos de la información para tomar decisiones meditadas. En el Consejo General del día 14 de marzo, los consejeros fuimos conocedores en ese mismo momento de los partidos de ámbito localista con los que se pretendía formar coalición. Así como el documento del pacto de coalición. No tuvimos tiempo de conocer la ideología de esos partidos.

Como colofón, permitiste que el Comité Ejecutivo presentara públicamente el acuerdo de coalición con Libertas, así como el candidato, sin conocimiento ni aprobación del Consejo General.

Y para seguir demostrando el "conchabeo" que mantienes con el Comité Ejecutivo, en la última reunión del 22 de abril estableces como se realizará el debate, permitiendo únicamente cuatro intervenciones a favor y cuatro en contra de una duración de dos míseros minutos, mientras concedes a una persona ajena al partido y al Consejo (Miguel Durán) más de una hora de intervención. Pero más allá de estas actuaciones interpretables, en la reunión del Comité Ejecutivo anterior a la reunión del Consejo General para decidir sobre el sí o no a la coalición con Libertas, UPS y PSDE se decidió matar el Consejo en 15 minutos para evitar el debate. Exactamente lo que hiciste tú. Sólo concediste 16 minutos. Eso es lo que pasa cuando se tiene en la Ejecutiva a alguien que aún le queda dignidad y no quiere más manipulaciones.

Las listas de correo cerradas, la premura en la coalición y tu prepotencia para acallar las voces del Consejo General son muestras irrefutables de la censura a la que has sometido a los consejeros.

Tienes razón en un aspecto: la decisión de coalición es legal y democrática. Pero éticamente reprobable y no representativa del sentir de los afiliados, constatable, por el rechazo mayoritario que esa coalición ha producido en Federaciones como Madrid, Tarragona y Barcelona provincia, así como en Agrupaciones Territoriales y Sectoriales.

La marcha de militantes o la declaración en "huelga de brazos caídos" de gran parte de la afiliación es un clamor popular. Y la culpa de esta situación actual, no lo tiene Antonio Robles, la hemos sufrido todos.

Dices que no lo conocías hasta la noche del 1 de Noviembre del 2006 en que fue escogido diputado.

Lástima. Muchos militantes y simpatizantes que hacía tiempo que buscábamos grupos, asociaciones, o personas que defendieran un proyecto de lucha en contra de los nacionalismos y por la igualdad efectiva de todos los españoles, amén de la libertad lingüística, ya teníamos ese placer, no personal, pero sí como referente.

Los que colaboramos activamente en la campaña de las autonómicas, siendo él secretario general, presidente de la campaña electoral y jefe de prensa (la mejor campaña realizada en la historia del partido) nos pusimos a sus órdenes para conseguir que nuestra voz se oyera en el Parlamento de Cataluña. Un día después del 1 de noviembre de 2006 donde conseguimos llevar al Parlamento a tres diputados, Rivera le sustituyó en la jefatura de prensa y lo anuló como secretario general.

Por desgracia, al clamor de aquel triunfo y el nuevo rumbo iniciado por Rivera, aparecieron unos personajillos que poco conocían del proyecto, pero que consideraban el partido como una forma de adquirir cierto renombre para optar a un puesto en las elecciones municipales. Así nos ha ido. Autonómicas: 89.567 (3,04%) votos; municipales: 67.298 (2,35%) votos; generales: 27.408 (0,74%) votos en Cataluña (y 45.750, 0,18%, si contamos los de toda España, incluida Cataluña).

Me queda añadir que prefiero una y mil veces que me incoéis con urgencia un expediente de expulsión, que reconocer ante los cientos de afiliados que se están marchando del partido que con mi silencio contribuí a no desenmascarar la fantochada que se ha llevado a cabo en el Consejo General del pasado 22 de abril de 2009 en connivencia con el Comité Ejecutivo.

"Incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres". Chou En Lai
Pilar Barriendos es consejera general y coordinadora de la sectorial de Educación de Ciudadanos

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