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Franco, desde el liberalismo

Pío Moa

Los antifranquistas, que invocan tanto la república sin tener en cuenta sus efectos históricos, siguen socavando hoy la convivencia democrática. (Volver)
ongietor dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 22:15:47:

¿Cómo "que Franco nunca diera la oportunidad a esa mayoría para" expresarse? ¿pues no criticaron poco aquellos referendum tan masivos! ahora aquí nadie pone en duda ningún resultado de las urnas, y salta a la vista que hay algunos que dejan bastante que desear en pulcritud y son bastante sospechosos de manejos turbios.

catlo dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 20:44:57:

El debate abierto aquí por Pío Moa me parece muy saludable. Lo que se percibe es que es muy difícil calificar los hechos históricos del Franquismo pues de forma inevitable se cruza la ideologia. Y la ideología tiende a etiquetar las cosas en función de lo que cada cual considera deseable. La óptica liberal a veces cae ingenuamente en simplificaciones puramente ideológicas a la hora de pensar las bondades y las maldades del Franquismo. Lo cierto es que en vida de Franco los profesores comunistas campaban por los institutos y explicaban la historia como bien les parecía. Hoy hay menos libertad en las aulas de la que había en el final del Franquismo.

nyet dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 15:49:40:

No es "exclavitud" sino "esclavitud".

Vendeano dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 14:58:25:

#paserifo

Más que acabar con el franquismo hay que superarlo.

Dijo Ortega que no es lo mismo una institución cuando llega que cuando se va. La exclavitud tuvo su bondad al llegar: ya no se mataba a los prisioneros. Cuando se fue era ya una institución caduca, superada por la propia evolución de la sociedad, tanto material como espiritual. Podemos decir incluso que sin exclavitud no se habrían alcanzado las propias condiciones que permitieron prescindir de ella.

Con el franquismo pasó lo mismo. Las instituciones liberales habían demostrado no poder mantenerse en nuestro pais. Fue la solución autoritaria franquista la que

1º salvó del exterminio físico a un sector de la población

2º tuvo cintura para mantenernos alejado de la tormenta de la guerra mundial

3º creó las condiciones -clase media- para poder intentar otra cosa en el futuro

Y ahí estamos efectivamente, #paserifo, en demostrar que podemos superar el franquismo, quitarnos los andadores que hemos llevado desde que como sociedad tuvimos la grave quiebra del intento revolucionario del Frente Popular. Está por ver que damos la talla.

Cada época se salva a sí misma, y la franquista además salvó unos decenios más de situaciones nuevas locales y globales: ¿qué más podemos pedirle? Es hora ya de demostrar que somos mejores. Pero mucho me temo que la tragedia de los años 30 se repite hoy como comedia 80 años más tarde.

En todo caso, es mucho pedirle a un mando de la Guerra de África de los años 20 del siglo pasado que nos salve también el siglo XXI. El pasado es el que nuestra situación de partida, igual Franco que los Reyes Católicos.

doiraje dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 14:43:32:

Bueno, lo primero que habría que destacar es el tono de respeto y hasta afectuoso con el que está escrito el artículo de J. C. Rodríguez. Es de agradecer, pues muy pocos le tratan, D. Pío, con este reconocimiento profesional y personal en el terreno de la polémica histórica.

Por lo demás, el artículo de Rodríguez es un tanto confuso, en cuanto que acepta ciertos juicios que Vd. realiza sobre la dictadura de Franco para extraer después conclusiones opuestas que difícilmente se pueden relacionar con las tesis que antes parecía compartir.

Por otra parte, la ucronía no es un ejercicio intelectual muy riguroso. Los "y si...", las especulaciones con carácter retrospectivo en Historia no son aconsejables ni útiles ni explicativas de nada. Es más un alarde de fantasía aplicable a ciertos hechos o circunstancias históricos que la propia especulación deforma para alcanzar las conclusiones previamente establecidas por quien lo realiza.

La especulación, más allá del marco estrictamente filosófico, da malos resultados en Historia. De llevarse a cabo en este campo debe ser como proyección de futuro, no como una reconfiguración imposible del pasado en función de lo que consideramos más relevante.

No soy especialista, pero tiendo a pensar por lo que he leído que los liberales eran una fuerza muy débil para detener la oleada marxista y anarquista netamente revolucionaria. Fueron débiles durante la II República, durante la Guerra Civil, durante el franquismo, durante la transición, y lo siguen siendo ahora. No sé si Franco fue una máquina de reprimir o reprimió lo justo en los primeros años de la posguerra (¿ha habido posguerras sin represión del vencido alguna vez en algún período histórico?); no sé si debió entregar el poder al terminar la II Guerra Mundial, reinstaurando la monarquía en la persona de D. Juan; no sé si no nos "reenganchamos" a Europa por la actitud de Franco o si nos desengancharon por la actitud de ellos. Estos dilemas así planteados no nos conducen a nada y no hace avanzar en absoluto el análisis histórico de aquella época.

Vendeano dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 14:40:09:

#paserifo

Muy de acuerdo, pero más que acabar con el franquismo hay que superarlo.

Dijo Ortega que no es lo mismo una institución cuando llega que cuando se va. La exclavitud tuvo su bondad al llegar: ya no se mataba a los prisioneros. Cuando se fue era ya una institución caduca, superada por la propia evolución de la sociedad, tanto material como espiritual. Podemos decir incluso que sin exclavitud no se habrían alcanzado las propias condiciones que permitieron prescindir de ella.

Con el franquismo pasó lo mismo. Las instituciones liberales habían demostrado no poder mantenerse en nuestro pais. Fue la solución autoritaria franquista la que

1º salvó del exterminio físico a un sector de la población

2º tuvo cintura para mantenernos alejado de la tormenta de la guerra mundial

3º creó las condiciones -clase media- para poder intentar otra cosa en el futuro

Y ahí estamos efectivamente, #paserifo, en demostrar que podemos superar el franquismo, quitarnos los andadores que hemos llevado desde que como sociedad tuvimos la grave quiebra del intento revolucionario del Frente Popular. Está por ver que damos la talla.

Cada época se salva a sí misma, y la franquista además salvó unos decenios más de situaciones nuevas locales y globales: ¿qué más podemos pedirle? Es hora ya de demostrar que somos mejores. Pero mucho me temo que la tragedia de los años 30 se repite hoy como comedia 80 años más tarde.

En todo caso, es mucho pedirle a un mando de la Guerra de África de los años 20 del siglo pasado que nos salve también el siglo XXI. El pasado es el que nuestra situación de partida, igual Franco que los Reyes Católicos.

elcapita dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 14:24:25:

Buenos días, y gracias por su elogioso comentario, además de por sus oportunas puntualizaciones a mi post.

Apenas suelo entrar en este espacio de debate a prop
osito de artículos de columnistas de LD. Y mis fallos tipográficos son debidos, en gran parte, a que tengo el ordenador( me niego a llamarlo PC por razones y reminiscencias obvias) un tanto averiado.

Sigo pensando que un hecho determinante para probar que el franquismo no fue ni mucho menos tan ominoso(especialmente a partir de finales de los 50, con la entrada de los tecnócratas y la aprobación de los planes de desarrollismo económico) como estos liberales tipo Vilches y similares nos quieren hacer ver, es la elección de Suarez, Secretario de Falange, como presidente dle gobierno. Los españoles le apoyaron en una amplia mayoría: 169 diputados en las elecciones del 79, en las que los supuesttos "demócratas" como el PCE se hundieron con estrépito.

Ya en los 80, el PCE de Carrillo siguió perdiendo respaldo a gran velocidad, culminando con su patético descalabro en el 86 bajo las siglas de Unidad Comunista. Paralelamente, la AP de Fraga se consolidaba como segunda fuerza política. Fraga, otro peso pesado del régimen autoritario franquista, era votado por millones de españoles. Pero claro, es que , aaun transcurrida más de una década desde la muerte del Generalísimo, los españoles seguían sin aprender lo que es la verdadera democracia.

Tb, la circunstancia de que la Constitución monárquica, con el Rey designado por Franco, fuera votada por una gran mayoría de españoles( sin perjuicio de las graves imperfecciones y concesiones que la carta magna hizo al nacionalismo, y de aquellos polvos constitucionales viene una porción importante de los actuales lodos estatutarios), es irrelevante para los "especialistas" de la escuela de Vilches.

Con independencia de que el actual Jefe de Estado sea un papanatas, un vividor y un imbéci.l integral que considera a ZP como un tipo muy "honesto"( sic). Para echar la pota.

Creo que a todos estos autoproclamados( por el tono tan ex cátedra que imprimen a sus columnas)exégetas críticos dle franquismo harían bien en documentarse más y mejor, en lugar de caer en el fácil y simplista expediente de equiparae en bloque y sin más la dictadura autoritaria de Franco con las brutales tiranías comunistas de corte soviético. Por no hablar del notable crecimiento económico experimentado por la España de los 60, que incluso llevó a Franco a solicitar el ingreso de España en la UE, denegado( lógico) por el carácter autocrático del régimen, que incumplía así el requisito esencial de incorporación a la entonces CEE, hoy vergonzoso nido de corruptos despilfarradores y mercachifles vividores.

El simplismo, las ocultaciones deliberadas de informaciones que desvirtúan sustancialmente sus tesis( lo que denota su falta de rigor histórico y científico), amén de una manifiesta carencia de elementales bases conceptuales( para diferenciar autoritarismo de totalitarismo), constituyen el modus operandi y la espina dorsal de la "argumentación" desarrollada por estos presuntos críticos de Moa

Fausto19 dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 13:17:37:

El liberalismo en España apoyó a una reina-niña tan sólo para tener alguien manipulable a su servicio. Y no desdeñó en ningún momento tomar las armas para imponer su visión del mundo y los privilegios de quienes estaban en su bando.

Buena parte de nuestras desgracias nacen de ese "pecado original", que todavía no hemos superado.

Fausto19 dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 13:13:21:

La ley electoral no es perversa. La ley electoral no le da el poder a los partidos separatistas. El sistema actual favorece una gran coalición de las fuerzas principales PP-PSOE, con la que se podría modificar la Constitución o reformar el sistema autonómico, judicial o lo que se quisiera.

Felipe González pacto con CiU y PNV porque le dio la gana, que bien podía haberlo hecho con el PP.
Aznar habló catalán en la intimidad -olvidando la dignidad por el camino- porque quiso, que bien pudo hacer algún arreglo con el PSOE.
Zapatero ha vendido España a los separatistas por su propia voluntad (con la aquiescencia de su partido). Que bien pudo reformar los estatutos apoyándose en el PP en lugar de contra él.

La ley electoral no es perversa. Los perversos son los partidos, que prefieren pactar con otros partidos más pequeños, con un coste en cargos y presupuestos a repartir más bajos.


Es toda nuestra "democracia" la que está enferma. Ahora mismo empiezan a proliferar los nostálgicos del franquismo. Los que ven, vistos los frutos de cada periodo, que el periodo que terminó en 1975 fue más positivo que el actual.
Pero no van a tardar en llegar los activistas en favor de una nueva dictadura.

kampechi dijo el día 14 de Junio de 2011 a las 12:59:23:

para elcapita:

Me encanta un su razonamiento con el que no puedo estar más de acuerdo.

Solamente alguna observación. Franco prohibió los viajes a la URSS y satélites pero bastaba cualquier partido de fútbol contra equipos de esos países para poder visitarlos con toda tranquilidad, aun prescindiendo del pretexto, es decir el partido como era mi caso por ser lo que menos me interesaba. Pude visitar Praga, Budapest, etc... y en el viaje a Varsovia tuve el placer de conocer al difunto J.L. Pecker y al famoso restaurador de la calle Serrano, José Luis. En otro a Belgrado, al extraordinario escritor Manu Leguineche, entonces propietario, creo, de la agencia de noticias COLPISA.

Pero no solamente eso, en el verano de 1968 recorrí casi todos los países del Telón en mi automovil, matrícula de Madrid sin el menor problema a mi regreso. En este viaje mucho más esclarecedor y decepcionante que los futboleros, llegué a la conclusión de la falsedad del dicho de que: "los enemigos de tus enemigos son tus amigos" por cuanto la España franquista era un verdadero lujo económico y demás comparada con el "paraiso" socialista(?) comenzando porque yo era libre de irme a cualquier lugar del mundo si no estaba contento con el Régimen y que allí al pasar de un país frontera con el mundo libre, Checoeslovaquia a Austria, le pasaban a uno por debajo del coche una larga barra con un espejo para ver si había algún fugitivo colgado aunque resultara imposible. Otra estupidez del plano cerebro de súbditos de estado totalitario: en mi pasaporte figuraba mi foto con barba que en ese viaje ya me había afeitado por lo que tuve que soportar la absurda pregunta del por qué.

Termino, no teníamos prohibido viajar a Israel lo que hice con toda legalidad en 1971 y en 1973 para celebrar "in situ" el 25 aniversario del Estado de Israel. El único inconveniente es que, no habiendo relaciones diplomáticas en la época, había que solicitar el visado por medio de la embajada israelí en Lisboa.

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